La industria de los videojuegos en México y Latinoamérica se encuentran de luto, ya que el pasado sábado 11 de abril del 2020, falleció Gus Rodríguez, conductor del programa Nintendomanía y fundador de la revista Club Nintendo. Pero fuera de la noticia, hemos decidido realizar un pequeño homenaje al mentor de varios videojugadores.
Mis recuerdos sobre los Videojuegos (Imset)
Recuerdo muy bien que un día estaba viendo la televisión haya por 1991; cuando de pronto surgió un anuncio sobre una revista llamada «Club Nintendo» la cual hablaría de las novedades de la consola de la compañía nipona. Por desgracia; mi situación económica no me permitiría adquirir ningún número de la revista hasta años después de su primera publicación.
Cuando pude adquirir mi primera revista, y sin saberlo; tuve mi primer encuentro con lo que seria otra de mis pasiones, el escribir sobre videojuegos. Al ir leyéndola me entere de varias cosas referente a las consolas, pero no solo eso; también me enteraba de juegos que podía ver en las maquinitas y hasta trucos.
Con el tiempo supe que habría un programa llamado «Nintendomanía» el cual complementaria a la revista de Club Nintendo; este se transmitiría todos los sábados y contaría con la presencia de Gus Rodríguez. Quien gracias al programa haría que mi pasión por los videojuegos creciera todavía más, muy a pesar de no contar con ninguna consola en ese entonces.
Cada sábado estaba puntualmente viendo la televisión para poder ver que nuevos videojuegos había, que nuevos trucos nos daban, saber más sobre la historia de los videojuegos y más. Incluso hubo un capitulo que implico una leyenda urbana que trato sobre el cartucho maldito de Donkey Kong Country.
Hay muchísimos recuerdos, pero es difícil contarlos todos; solamente me queda añadir que recordare al gran Gus Rodríguez como un gran videojuego que me enseño muchas lecciones. Y que aunque este haya llegado a su fin, siempre podre revivir sus recuerdos y enseñanzas.
Muchas gracias por mostrarnos la otra perspectiva de los videojuegos; la cual nunca comprendieron varios padres, parientes o amigos, debido a que los veían como algo malo. Gracias por ser ese amigo que nos mostraba los nuevos videojuegos y ayudaba cuando nos trabábamos en algún nivel. ¡Estamos en contact!

Un hobbie que se convirtió en algo más (Taiga Tora)
Apenas era una mocosa descubriendo mi propio mundo, cuando mi madre fue lo suficientemente alocada para regalarme mi primer Nintendo. Cuando vivía en Mazatlán, cada sábado, ella y yo veíamos un programa que fue ganando mucho cariño de nuestra parte, Nintendomania. Un equipo bastante carismático. Recuerdo que brillaba bastante uno en particular, Gus, no sabía su apellido, pero su nombre se convertiría en un referente cada que jugará. Pasó el tiempo, y encontré la revista «Club Nintendo», no podía ignorarla y ahí comenzó todo. Fue curioso como esto marcó el amor por uno de mis hobbies y estilo de vida.
Más tarde en, 2016 y gracias a una amiga, que nos invito al evento de Gears of War 4, y después de una buena sesión de fotos, locura y juego. Ella me presento con Gus Rodriguez, la emoción era demasiada. Un ídolo de mi infancia estaba justo frente a mi, después de años de verlo en la pantalla chica, verlo en los eventos más importantes alrededor del mundo del gaming, de leer su revista que ha marcado a los gamers, no solo de México, sino de toda Latam. Era un sueño hecho realidad que la emoción casi me paralizó, pero Moka, con ese animo vivaracho me empujo y sin pena alguna me presento ante la leyenda. No es exageración decirles que aun con toda la fama que cargaba sobre sus hombros, su carisma es indiscutible, la sencillez con la que te habla, haciéndote sentir parte de su círculo más cercano. Un amigo de la infancia. Se notaba su rechazo a la formalidad si alguien se acercaba, «Llámame Gus«, hacia una ligera mueca si le decías «sr.», te invitaba a ser tu mismo al hablar con el, sin miedo. Y ahí notabas esa personalidad impregnada en tantos proyectos que lo involucraban, era su sello. Nunca estuvo cerrado a conocer gente nueva, a conocer tu proyecto, a animarte a luchar por lo que amas aun si se ve imposible, aconsejarte cuando te sentías perdido. Sin duda, toda una rock star del gaming.

Muchos recuerdos inundan hoy este día, memorias forjadas por innumerables mañanas esperando con emoción aquel programa que nos transportaba a nuevos mundos, que nos hablaba en un lenguaje único, que nos daba curiosidad. Y que abrió muchas puertas a los videojuegos en México. Gracias Gus, por ser un visionario y atreverte a romper barreras, por ese trabajo que ahora te distingue. Gracias por esa energía, por ser ese personaje que nos da la pista para continuar nuestra aventura. Gracias, por ser un Gamer de corazón.
Seguimos en contac!
Recuerdos Inolvidables (Athena)
Gracias a Gus, mi pasión y mi vida es Nintendo porque me enseño amar a esta compañía. Me acuerdo que junto con mi hermano mayor y yo veíamos su programa de Nintendomania, que poco a poco nos fue enamorando de cada juegos que nos presentaba.
Además, nos enseño trucos, historia y combos con la revista de Club Nintendo, actualmente colecciono junto con mi hermano. Casi no me acuerdo de Gus porque estaba muy pequeña pero los bonitos recuerdos me los llevo a mi corazón y sobre todo esas hazañas que logro en el mundo de los videojuegos.

Me hubiera gustado conocerlo en persona pero no tuve el gran honor, pero lo que llegue a ver, era una gran persona, muy sencillo y querido por sus fans. Gracias por enseñar grandes cosas del mundo del gamer y sobre todo de Nintendo. Gus Rodríguez te recordaremos para siempre, gran gamer de corazón.
Mi manía en una vida (Luna)
Con el programa crecí, viendo Nintendo Manía, junto a la revista, en un club me sentía. Gran admiración me causó, Gus el gran jugador, con su conocimiento y su peinado locochón. Tantas novedades nos presentó, con su peculiar encanto, fue una ilustrativa inspiración. Cuantas veces el E3 se me antojó, pero al leer sus artículos, un pequeño placer complació. Todos los juegos quería, a los reyes magos se los pedía, pero solo Super Mario RPG me llegó. Con sus cartas aprendí un poco a escribir, admiraba sus sencillas respuestas, a ningún fan abandonado deja. Que mariadas secciones ofrecía, variedad para todos los maniacos, para mantener a todos en contact. Extraño el show de Nintendomanía, su introducción laberíntica y los tips que ofrecía. No pude conocer su presencial porte, una firma suya siempre quise, pero ahora solo un homenaje puedo darle. A donde quiera se haya ido el buen Gus, todos le extrañamos y lloramos, buena falta nos hace su encanto. Que tu legado perdure, tus hazañas nadie olvide, por ti los videojuegos admiro, por nada dejo ni olvido esta bella pasión.
El inicio de un estilo de vida (Spree)
Tenía tres años de edad y aún vivía en Monterrey cuando mis padres colocaron un Nintendo Entertainment System frente a mi y me dijeron No drogas, no alcohol, no cigarro, que éste sea tu mejor entretenimiento y vaya que tenían razón, pero no fue sino hasta algunos años después que se consumió mi amor por la camiseta de Nintendo hasta que vi que existía fuera de la sala de estar de mi hogar.
Los sábados de Nintendomanía se habían vuelto religión y la fascinación que tenía al poner el cartucho combo de Super Mario Bros./Duck Hunt se materializó en un programa que hablaba de mis videojuegos favoritos por lo que trascendió mi vida a Nintendo es mi iglesia; Y para tener qué hacer durante la semana que no se transmitía el programa tenía mis revistas de Club Nintendo.

A todo esto había un común denominador que veía y escuchaba, que me hablaba cada fin de semana de lo geniales que eran los juegos que jugaba y que eran para bien, las cosas positivas de los mismos, lo que aportaban a nuestra estructura personal y social, Gus se convirtió en un pilar de admiración y creo que es justo decir que Nintendo en general le debe bastante por el mercado latinoamericano que le admiraba.
Ahora entiendo que Gus Rodríguez fue luz para muchos de principio a fin. Podías sentirlo con cada ocasión en la que mandaba a comerciales o despedía el programa, en cada palabra que pasaba por su dirección editorial, fue tantas cosas buenas en la vida de quienes lo conocimos de manera tangible o no, que no sé de qué manera agradecerle el impacto personal que causó. Realmente no sé describirlo.
Gracias Gus, por apuntarme en el camino correcto y por ser parte de la corriente que sabía qué era lo que hacía buenos los juegos. Por las horas de risas en cada chiste de cada personaje que escribiste de Eugenio Derbez y por las lágrimas de cada final de cada juego que terminé después de tanto esfuerzo. Muchas gracias por las increíbles y grandes amistades que hice gracias a los juegos. Sí, fuiste factor, y aún lo eres. Gracias.






























