La tierra está a punto de perder y el Emperador Shao Kahn tiene todo listo para invadirla si logra ganar el torneo de Mortal Kombat II.
Un agradecimiento a Warner Play Latino por la invitación a la función. Una de las cintas que más esperaba ver, pese a la recepción tibia de la primera parte. En parte porque soy fan de la saga, otra porque me genera interés saber qué sigue. Además de ver cómo evolucionan tras incluir a un personaje nuevo y cerrar con la llegada de Johnny Cage. Sin más dilación, pasemos a ver cómo se desenvuelve esta segunda parta.
HISTORIA DE MORTAL KOMBAT II
Warner Bros. Prictures nos trasladan al reino de Edenia cuando el Rey Jerrod habla con su hija Kitana. Tras unas últimas palabras antes del torneo, se lanza a la arena para enfrentar al Emperador del Mundo Exterior. Una pelea brutal que culmina con la conquista de Edenia y un paso más para dominar el Reino de la Tierra. Aquí partimos con un Johnny Cage luciendo sus dotes actorales y de coreografía con clichés de los años 90. Pero poco después aterrizamos en la realidad de una estrella camino al olvido, invitado en una convención. Pósteres de otras leyendas y referencias de la época hasta que termina el evento, se dirige a su auto. Ese instante culmina con la llegada de Raiden junto a Sonia para decirle que ha sido elegido.
ACTUACIÓN Y REPARTO
Tras una charla con una prueba convincente, arranca el preludio al gran torneo. A partir de aquí la cinta toma un ritmo levemente acelerado para ir mostrando la brutalidad de la competencia. Al mismo tiempo trata de profundizar un poco más los lazos de Kitana tras la pérdida de su padre. Empezando con Jade, su guardiana personal, jurada espada del tirano y muy en el fondo encariñada con la princesa. Al mismo tiempo tenemos una muestra de los actuales guerreros que aún compiten tras sobrevivir a Goro en la precuela. Cole pasa a segundo plano, al igual de Jax o Sonia para tener su centro en las peleas importantes.
Del lado de los villanos tenemos apariciones importantes como el temible necromante Quan-Chi, Shang Tsung y otras sorpresas. Uno de estos afortunadamente resulta en un regreso que irradia carisma y engancha, logrando robarse la pantalla en varias ocasiones. Tendremos humor que afortunadamente no se vuelve el centro de la historia, pero suele ser el hilo para cambiar escena. Donde destaca mucho son las coreografías junto a los escenarios con sendas referencias al material original. Siendo una de mis peleas favoritas los portales etéreos inspirados en el tercer videojuego. Le acompaña uno de los momentos más significativos para Liu Kang que plantan la semilla para algo más.
Johnny Cage es un personaje que tiene momentos donde logra destacar, pero considero podían mejorar. Se entiende cuando hablamos de alguien que considera ya dio lo que tenía por dar y súbitamente sacuden su mundo. Si se toma en cuenta la primera parte, es raro que participe sin recibir preparación extra como Cole. Podrá tener adiestramiento para sus películas, pero no es lo mismo que un artista marcial de causa. Contrasta mucho cuando vemos a Jax, no solo mejorado, o la teniente Sonya Blade también curtida por sus peleas anteriores. Puede que sea quisquillosa, pero basta con recordar lo visto con Kung Lao, toda una vida entrenando y apenas resistía.
Fuera de este detalle la interpretación de Karl Urban como Johnny Cage me gusta, un famoso inseguro luchando por sobrevivir. No se queda atrás Adeline Rudolph como Kitana y la hermandad que forja con Tati Gabrielle como Jade. Lewis Tan retorna como Cole en algo muy secundario que daba para más, parte entendible tras su recepción en la primera parte. Ludi Lin como Liu Kang tiene momentos que recuerdan mucho al original de los 80, tanto actuación como atuendos. Que decir de la imponente presenta de Martyn Ford como el Emperador Shao Kahn. Tadanobu Asano como Raiden, aunque sale menos, logra tener presencia e impacto. Aunque considero que los villanos Chin Han como Shan Tsung y Damon Herriman como Quan Chi trasladan bien la villanía traicionera.
BATALLAS
Los fatality hacen su regreso y esta vez con una buena justificación detrás de cada uno de ellos. No todos siguen al pie de la letra lo visto en el juego, pues ahora aprovechan más las circunstancias. Ya sea que un movimiento desencadena que el escenario juegue en contra de uno de los participantes. O bien el mareo previo al icónico grito del emperador exigiendo que acaben con su enemigo. Vuelven los movimientos especiales, esta vez para salir en momentos climáticos o que causan un giro decisivo al encuentro.
Le sumamos el efecto 4D a la experiencia y vas a sentir cada ataque, salto, grito e incluso derramamiento. Cambia mucho como percibes la cinta, aunque es posible que no a todos les guste sentir esto. Queda más en cuestión de gusto si esto mejora o empeora su inmersión. Al menos a mí, puedo decir que vale la pena probar dicha experiencia.
MÚSICA Y ESCENOGRAFÍA
Mucha de la composición es nueva, pero afortunadamente vamos a tener algunos remixes de temas conocidos. Para la puesta en escena vamos a tener sitios reconocibles para los fans de la saga. Entre ellos el foso de picos. O qué decir del inolvidable pozo ácido, por mencionar algunos de los lugares más destacables el metraje. Aunque cabe decir que, por el ritmo de la historia, la cual avanza rápido, no se puede apreciar tanto. El diseño de vestuario en su mayor parte es correcto para dar vida a cada personaje, otros no tanto. Uno de estos casos es Jade, aunque he de resaltar que hace una buena interpretación pese a su cambio de diseño. El gran villano y conquistador de mundos es imponente y las tomas logran trasladar su imponente fuerza.
CONCLUSIÓN PERSONAL
Mortal Kombat II no es perfecta, pero sin duda una secuela que supera lo visto en su primera entrega. Puede que sea más de lo mismo, esta vez mejor dosificado y buscando ir al grano, sin rodeos. Me habría encantado que se exploraran más algunos aspectos, pero francamente muchos venimos a ver los combates. Y en ese aspecto destaca muy bien, dejando cosas para una tercera entrega. ¿Mejor que las de los 90? Considero que esas cintas son como esta, con aciertos y fallos pensadas para su generación. Disfrutables, arriesgadas, pero al final divertidas de ver.




























