Diablo IV: Age of Hatred Collection lleva la lucha por Santuario a la consola híbrida de Nintendo con un buen port en términos generales.
Nuevos frentes en la lucha contra el mal.
Antes de cualquier cosa, en esta reseña nos enfocaremos únicamente en las características que se incluyen en la versión de Nintendo Switch 2. No tocaremos temas de historia o jugabilidad, para ello, los invitamos a leer nuestras reseñas sobre el juego base y sus expansiones:
Cómo ya se podrán imaginar, la Age of Hatred Collection incluye el juego base, sus dos expansiones y cambios importantes que ha ido recibiendo el juego a través de temporadas. Esto se traduce en tres grandes historias centrales y ocho clases jugables para crear a nuestros personajes. Cada que creamos un personaje podemos elegir la historia con la que queremos empezar, por lo que si somos jugadores nuevos o experimentados, podremos empezar desde el contenido que queramos.
Un detalle interesante, es que esta edición incluye tanto progresión como juego cruzados. Esto quiere decir que solo necesitamos tener vinculada nuestra cuenta de Battle.net a la de Nintendo para tener disponible nuestro progreso y compras de la tienda del juego de otras plataformas. Además podremos unirnos con jugadores de otras plataformas, por lo que, sin importar de que consola o PC sean, todos podrán jugar juntos.
En otras características, el juego tiene cierta compatibilidad con la pantalla táctil de la Switch 2, pues podremos seleccionar algunos menús con ella. El tema es que está un tanto limitada ya que no todo se puede hacer con la pantalla táctil, da la impresión como si la idea se hubiera quedado a medias. Igual no es algo realmente necesario, por lo que es un tanto curioso que se haya incluido una característica así en primer lugar.
Lo que si es algo único de esta versión, es que podemos jugar de forma cooperativa con otro jugador en la misma consola. Cada jugador debe tener su propia cuenta de Battle.net e iniciar sesión. La forma de jugar en cooperativo es que una vez en partida, la pantalla se aleja cuando ambos jugadores están muy separados. Es una forma de jugar diferente a lo que sería «pantalla dividida», por lo que quedará a preferencia de cada quién sacar provecho de esta característica.
Ahora, este detalle que voy a mencionar queda un tanto fuera de la opinión en cuanto a la calidad del juego se refiere, pero es más que digno mencionarlo, sobre todo si van a jugar en Nintendo Switch 2. Y esto es que, la Age of Hatred Collectiones la única manera de jugar Diablo IV en la plataforma, lo que significa que no hay forma de adquirir únicamente el juego base si nos basamos en temas de presupuesto. Es una decisión un tanto extraña ya que se puede adquirir el juego base y las expansiones por separado en otras plataformas.
Esto también se ve reflejado en la capacidad de memoria de la consola que consumirá el juego, pues serán unos 71.4 GB que se ocuparán de la memoria de la consola. A eso sumarle que los distintos idiomas de voces para el juego están disponibles en descargas gratuitas por separado.
Y otro detalle muy importante de mención, es que al igual que en otras plataformas, el juego debe estar obligatoriamente conectado a internet para poder jugar. Si perdemos la conexión o ponemos la consola en modo reposo, el juego nos mandará a la pantalla de título y no podremos jugar. Algo que sin duda, choca con la filosofía de «jugar en cualquier parte» de la consola. Igual podremos jugar ya sea en modo dock o portatil sin ningún problema, pero debemos estar conectados a internet en todo momento.
De vuelta en Santuario.
Visualmente, el juego se presenta como un muy buen port para la consola. El juego cuenta con una opción de «gráficos mejorados» que permite jugar con una resolución gráfica más elevada que la disponible por default. Esto se nota más en el modo dock donde puede alcanzar hasta los 1440p con 30fps estables y con raytracing para sombras y rayos. Si desactivamos esta opción, la resolución llegará a los 1080p y mantendrá los 40fps estables. Ya sea que esta opción esté activa o no, el juego sigue viendose muy bien en términos generales y no le pide mucho a las otras versiones del juego, sobre todo en modo portátil. Además, el juego llega con una gran cantidad de opciones de accesibilidad para la comodidad de todo tipo de jugadores.
En cuanto al sonido, el juego mantiene la increíble banda sonora del juego además de muy buenos efetos de sonido que acompañan de gran manera a lo que sucede en pantalla. Solo recordar el tema de las voces que si queremos jugar con idioma en latino (u otro idioma), debemos descargarlas por separado de forma gratuita.
Conclusión.
Diablo IV: Age of Hatred Collectiones un port bastante sólido y con buena optimización. Cuenta con la gran cantidad de contenido de las otras versiones, además de la progresión y juego cruzado, cosa maravillosa para jugadores nuevos y veteranos. Lo que no es tan maravilloso es el tema de la conexión obligatoria a internet, cosa que va en contra de la mejor característica de la Switch 2, el juego en «cualquier lugar». Pero esto no quita el hecho que la consola híbrida sea un gran lugar para volver a Santuario, gracias a una versión pulida y con una característica interesante como el juego cooperativo en una misma consola.
A pesar de algunos asteriscos en la forma de comercializar el juego y cosas extrañas como la compatibilidad con la pantalla táctil, estos detalles son más una cuestión de posibilidades y gustos de cada quién. Dicho lo dicho, estamos ante una opción más que interesante y recomendada para continuar o experimentar por primera vez la lucha por Santuario.
Diablo IV: Age of Hatred Collectionya está disponible en Nintendo Switch 2.
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