Mítica es la historia alrededor de esta torre y Arami no le teme a los rumores de Babylon Fall, para tomar sus ocultos tesoros.
Hay títulos que es difícil abordarlos cuando la presentación de su idea dice una cosa y al jugar es otra. Tal es el caso de este viaje que nos propone conocer un mundo de fantasía entorno a una gran leyenda. La Torre de Babel funge como el centro de un gran misterio y debo admitir que eso me cautiva bastante. Pero a veces se vuelve incomprensible algunas decisiones que han tomado al momento de diseñar la experiencia de juego. Tomen sus armas mis queridos centinelas, porque estamos a punto de tomar una píldora difícil de pasar.
Square Enix nos lleva a una torre, hogar de una gran nación pero su caída la llevo a ser saqueada. Muchos codiciaban los tesoros, pero ahora es protegido por unas criaturas poderosas que solo los centinelas tienen una oportunidad para derribar. Estos al servicio de un imperio ansioso por reclamar los secretos de una nación devastada por el misterio. ¿Júpiter, señor de estos mortales, permitirá que la torre de babel sea descerada?
Babylon Fall nos plantea como base el multijugador cooperativo, donde tomarás diferentes gestas principales o secundarias para equipar al personaje. Cuentas con ataque ligero, fuerte, salto, esquiva y la capacidad de emplear un par de poderosas armas espectrales. Cada movimiento consume parte de tu barra de espíritu, por lo cual toca racionar los movimientos y jugar estratégicamente. Porque no solo se trata de atacar sin parar, ya que cuentas con la posibilidad de una esquiva perfecta. Si lo haces en el momento exacto, podrás castigar a tus enemigos y también recuperar parte de tu espíritu. Además puedes equiparte hasta 4 armas diferentes, dando lugar a diferentes construcciones de personaje para varios estilos de juego. Sin duda se siente original, divertido, técnico pero sin ser obtuso para los principiantes del género.
Las bases del combate sin duda cumplen para cautivar, pero nos hallamos con un par de muros que detrimentan mucho. El primero de ellos está en la forma en que han organizado las misiones, ya sean de campaña o secundaria. Esto se debe a una exploración que conecta los pasillos que a veces tienen plataformas y secretos, con los combates. Hay objetos que puedes interactuar que te ayudan en tu avance, ya sea para atravesar un camino peligroso. Marcando así un ritmo lineal que cansa rápidamente, a pesar de las pequeñas variaciones que colocan para ensalzar los niveles. Cada combate es juzgado en base a la habilidad con que juegas y al final de tu misión, recibirás un rango promedio. Otro problema es que sin importar cuantos jugadores estén en el equipo, los enemigos no escalan su salud y daño.
Tu personaje se puede equipar con lo que consigues durante tu aventura para hacerte más fuerte y encarar otros retos. Debido al diseño enfocado al botín, habrá varias ocasiones donde debes repetir algunas misiones para poder prepararte adecuadamente. No obstante su historia logra atraparte, en conjunto a ciertos niveles y giros argumentales que logran dar vida al mundo. Su narrativa pasa por una mixtura entre cinemáticas, narraciones con un toque de acuarela pero sin animación y amplio texto. Tristemente algunos personajes no reciben un desarrollo que te permita sentir apego por sus motivos o su razón para luchar. A eso le sumamos que viene acompañado de muchas conversaciones y texto, que solo vienen en inglés.
El enfoque de la jugabilidad está más centrado en sus microtransacciones, los pases de batalla y la moneda Premium. Hay cosas que puedes conseguir de forma gratuita con tan solo iniciar sesión e ir jugando en la aventura. Lamentablemente el pase gratuito solo ofrece cosméticos, lo demás tiene costo y es triste ver contenido bajo esta premisa. Algunas de ellas pueden ser las mejoras de experiencia, que te den materiales y cosas por el estilo. Literal tiene mecánicas propias de un juego free-to-play tras haber pagado su costo base de 60 dólares.
Hay un atraso visual en varios aspectos, combinado a buenas ideas que terminan en la sombra por su ejecución. Empezamos con gráficos que no se sienten de la generación actual, junto a unas texturas que también les falta trabajo. Tiene algunos paisajes muy llamativos que podrían ser memorables, pero se pierde con el diseño de niveles tan simplificado. Hay una buena variedad de enemigos que deja ver un poco del verdadero potencial tras el estudio encargado de crear este mundo. Donde sí destacan son los jefes, los cuales dejan lucir el verdadero diamante que puede ser esta aventura. El creador de personajes es bastante limitado, no se pide algo tan completo pero podría haber sido más llamativo. En cuanto al equipamiento, algunas cosas lucen muy bien pero la mayoría sufren lo mismo, una gran falta de cariño.
MÚSICA Y SONIDO
La música del juego cumple en ambientar las diversas misiones o enfrentamientos menores que hallarás en cada gesta que tomes. No encontré temas destacables o memorables, pero al menos sientes la adrenalina cuando toca luchar contra los jefes. Cuenta con actuación de voz en inglés para acompañar tanto las cinemáticas como los diálogos en acuarela. No todos los personajes se sienten con el mismo carisma y entusiasmo, pero cumplen bien para los momentos clave.
Babylon Fall es una obra que se puede volver una gema, cuya primera impresión ya no puede cambiar. Cuenta con un buen sistema de combate y una historia que logra enganchar de a poco en sus misiones principales. Visualmente no se siente que le hayan puesto cariño a una premisa que da para más, con los cambios adecuados. Las propuestas de juego como servicio no son malas en sí, hay títulos que han triunfado con esa fórmula. Es una lástima que hayan preferido mermar su base jugable con microtransacciones que reflejan la idea de pagar para ganar. A pesar de sus problemas, es disfrutable y quizás con el tiempo puedan tener una redención como No Man Sky.





































