«Adolescencia» es un éxito en Netflix desde el 13 de marzo de 2025, y no solo por su historia, sino también por un análisis profundo de problemas actuales como el acoso escolar, la violencia juvenil y las redes sociales. Como padre o tutor, no puedes hacer la vista gorda. Este thriller de ficción, que gira en torno a la investigación de un niño de 13 años sospechoso de matar a un compañero de clase, te obliga a considerar una situación tanto preocupante como genuina: la ausencia de supervisión parental en el mundo digital de los adolescentes.
Las cosas que suceden en línea tienen implicaciones en el mundo real
Aunque la historia contada en la serie es extrema, está firmemente enraizada en la realidad. Según datos recientes de Kaspersky, el 30% de los padres en México reconocen que sus hijos han experimentado eventos negativos en internet. Algunos efectos directos incluyen estrés, pérdida de autoestima, insomnio y disminución de la vida social. La depresión, que fue reportada por el 5% de los padres, subraya el devastador costo emocional que la exposición irrestricta a contenido nocivo, redes sociales o interacciones tóxicas puede tener.
«Adolescencia» lo amplifica brutalmente, dejando al descubierto la manera en la que un entorno digital puede moldear la mente de un menor, creando una variante de la narrativa infantil que se convierte en un cuento de hadas corrupto.
Para Fabiano Tricarico, Director General de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky, el éxito de la serie ha despertado el interés de los padres por fomentar la educación digital en el hogar. “En 2024, se hicieron virales situaciones en las que jóvenes utilizaban fotos de compañeras para crear versiones falsas de desnudos con deepfakes y difundirlas. Anteriormente, hemos visto otros casos, como el «Goofy Humano», en el que se alentaba a los jóvenes a hacerse daño; el juego de la Ballena Azul, que los incitaba al suicidio; o el caso viral de Momo, que sembró pánico entre padres e hijos. Todos estos ejemplos resaltan la necesidad de que los adultos se mantengan presentes en la vida digital de sus hijos, del mismo modo en que participan en su educación y actividades extracurriculares”, afirmó.
Sin embargo, ¿cuál es la edad adecuada para la educación digital?
Más del 53% de los niños en México tienen su primer dispositivo móvil antes de cumplir los 10 años. Esta estadística resalta una tendencia preocupante: los menores están entrando al mundo digital cada vez más jóvenes, pero carecen del trasfondo preparatorio necesario para sostenerse en un espacio tan desregulado. La supervisión y el entrenamiento deberían comenzar en el momento en que un dispositivo entra en manos de un estudiante. Enseñar a los niños no solo es acerca de la lectura y los deportes; también se trata de la navegación, y no van a hacer esa navegación en el entorno físico; la van a hacer en un entorno digital, y pueden encontrarse con peligros allí, que son tan reales como en el mundo físico.
¿Estás seguro de que estás monitoreando lo que tus hijos están haciendo en línea?
Mientras que el 72% de los padres dicen que monitorean cómo sus hijos usan los dispositivos, solo el 26% ha configurado software de control parental. Esto muestra una desconexión entre la preocupación y la acción. Saber el número de horas que pasan frente a la pantalla no es suficiente. Necesitamos saber qué están viendo, con quién están hablando, y qué efecto tiene eso en cómo actúan. La serie de Netflix es clara al respecto: la negligencia o la desinformación pueden llevar a consecuencias trágicas.
¿Son los videojuegos enemigos o amigos?
Un mito perpetuo es que los videojuegos dañan la mente de los niños. Pero la investigación realizada por Kaspersky muestra que si se toman con moderación, ayudan a desarrollar habilidades cognitivas, de resolución de problemas e incluso de lenguaje. La clave es el equilibrio. Como padre, debes promover un uso consciente, no restrictivo. Convertir los juegos en enemigos solo fomentará el secretismo y la desconfianza.
Protegiendo la vida digital de tus hijos
A raíz del impacto de «Adolescencia«, los expertos de Kaspersky sugieren:
- Convertirse en participante activo: Eso significa no solo limitar, sino unirse a sus actividades digitales.
- Aprovechar las herramientas digitales: El control parental digital no es una invasión de la privacidad cuando puede usarse como complemento educativo.
- Liderar con apertura: Las verificaciones regulares son clave para que los niños se sientan cómodos confiando en ti sobre lo que ocurre en sus mundos en línea.
- Crear límites claros: Al igual que hay reglas en la vida más allá de tu hogar, también debería haber reglas sobre el uso de internet.
- Dar ejemplo: Eres el modelo de conducta de tus hijos en sus vidas en línea.





























