Desde su lanzamiento en los noventa, Metal Slug ha sido toda una sensación con su acción desenfrenada y su arte y sonido excepcional. Sin embargo, la serie ha permanecido en pausa por años, dejando a los jugadores sedientos de más misiones. Pero ahora, con Metal Slug Tactics, Leikir Studio ha apostado por un cambio radical: transformar la intensa dinámica de disparos y explosiones en un juego de estrategia táctica por turnos.
Este giro no solo retoma a personajes icónicos como Marco, Fio, Eri y Tarma, sino que mantiene vivo el espíritu de la serie con un toque de novedad. Aquí exploraremos si este arriesgado enfoque logra capturar la esencia de la franquicia o si queda en un intento fallido.
Héroes y Villanos en Guerra
La trama sigue a la Regular Army enfrentándose a General Morden, quien, después de su derrota, ha buscado apoyo en un país opositor al gobierno mundial. Al contar con nuevos aliados, Morden está listo para vengarse, y el equipo de Metal Slug debe ponerle un alto. Como es costumbre en la saga, no esperes una narrativa profunda o compleja. Metal Slug Tactics mantiene las cosas simples y en tono ligero, exactamente como sus predecesores.
Sin embargo, la magia reside en los pequeños detalles: diálogos entre los personajes que desbloquean aspectos de su historia y su desarrollo. Estos momentos son un regalo para los seguidores de la saga, ya que muestran facetas más personales de los personajes, algo que rara vez se ha explorado en otros juegos de la franquicia. Lejos de entorpecer el ritmo, estas acciones enriquecen la experiencia, sin quitarle protagonismo a la acción.
Estrategia en Movimiento Rápido
La clave de Metal Slug Tactics es combinar la jugabilidad de un run-and-gun con la estructura de un juego de estrategia táctica. Cada misión requiere guiar a tu escuadrón a través de campos de batalla isométricos, donde cada turno exige decisiones complejas. Este enfoque nos permite mantener a las unidades en constante movimiento, una mecánica que emula la adrenalina de las entregas originales.
Los ataques sincronizados entre personajes, conocidos como «sync attacks«, añaden una capa adicional de estrategia: si otra unidad está cerca al atacar, se sumará al golpe, causando un daño devastador, pero cuidado, que puede dañar a tus personajes. Las habilidades varían según cada personaje; Marco, por ejemplo, obtiene ventaja en ataques en grupo, lo cual permite crear combinaciones explosivas en el campo de batalla.
Cada misión dura entre 10 y 20 minutos, haciendo el juego adictivo y perfecto tanto para sesiones largas como para ratos cortos. Además, la dificultad mantiene el desafío en cada misión, pues el daño es limitado y las decisiones rápidas son cruciales para sobrevivir.
Roguelite y Rejugabilidad
Más allá de sus misiones, Metal Slug Tactics se distingue por su estructura roguelite. Al inicio de cada partida, puedes elegir tres personajes y sus respectivos equipos. Conforme avanzas, tus personajes pueden mejorar sus habilidades y modificar sus armas, aunque tendrás que elegir sabiamente, ya que cada actualización ofrece tres opciones y no siempre es evidente cuál es la mejor.
Si bien esto permite un alto grado de personalización, también significa que perder una misión te regresará al inicio, despojándote de cualquier mejora ganada. Esta mecánica nos ayudará a explorar diferentes estrategias en cada intento. Por lo que cada partida es una oportunidad de aprender, mejorar y, finalmente, obtener la victoria.
Terminar un recorrido no lleva mucho tiempo; derrotar a Morden en su base principal solo requiere liberar una de tres regiones, lo cual te da flexibilidad para decidir si quieres ir directo al jefe o completar áreas adicionales para mejorar tu arsenal (yo lo recomiendo mucho). Esta dinámica de elección y estrategia asegura que cada sesión se sienta diferente y emocionante.
Nostalgia en Alta Definición
La atención al detalle en el arte y la animación de Metal Slug Tactics es simplemente impresionante. El pixel art, que emula el estilo clásico de la franquicia, está cargado de detalles y fluidez en cada movimiento. Cada unidad y escenario rebosan autenticidad, mostrando el esfuerzo por mantener vivo el estilo icónico de Metal Slug.
La banda sonora también hace honor a los originales, con piezas que evocan la nostalgia de los juegos clásicos, complementadas con efectos de sonido inconfundibles. Todo en el diseño visual y auditivo parece creado para rendir homenaje a los fans, mientras aporta frescura a una estética que no pasa de moda.
Desafíos y Áreas de Mejora
A pesar de sus logros, Metal Slug Tactics tiene algunos puntos a mejorar. La precisión en los hitboxes de los jefes podría ser más clara, pues en ocasiones es difícil alinear los ataques correctamente, lo cual puede resultar frustrante. Además, aunque la variedad de misiones es satisfactoria, una mayor diversidad de objetivos o retos enriquecería la experiencia aún más.
Por último, algunos pequeños errores técnicos y glitches pueden distraer, aunque no afectan significativamente la jugabilidad. Estos problemas son menores, pero optimizaciones adicionales elevarían aún más el producto final.
Conclusión
Metal Slug Tactics transforma un clásico de acción rápida en un juego de estrategia adictivo, respetando los elementos nostálgicos que hicieron famosa a la serie. La combinación de estrategia táctica con el ADN run-and-gun resulta en un título único, que entretiene tanto a los veteranos de Metal Slug como a los aficionados de los juegos de estrategia. Si bien algunos detalles técnicos podrían mejorarse, la esencia y el reto están presentes, asegurando que cada partida sea una experiencia digna de la franquicia.
Pros:
- Innovador enfoque táctico que conserva la esencia de Metal Slug.
- Personajes icónicos y nostalgia visual, con animaciones fieles al estilo original.
- Jugabilidad adictiva y desafíos constantes.
- Sistema de juego roguelite que ofrece alta rejugabilidad.
Contras:
- Hitboxes de jefes algo imprecisos.
- Falta de diversidad en tipos de misiones.
- Pequeños glitches que pueden afectar la inmersión.

































