Leiva deja la guitarra a un lado y se coloca frente a la cámara. Hasta que me quede sin voz, el documental que retrata el momento más vulnerable del músico español, llega a la pantalla grande de Cinemex a partir del 22 de enero, tras su paso por el Festival de San Sebastián. La propuesta no busca mitificar al artista, sino exponer al ser humano que sostiene una carrera marcada por el éxito, la presión y una amenaza directa a su identidad: la voz.
Un documental que evita la pose
La película, a cargo de Mario Forniés y Lucas Nolla, forma parte de la selección de Cinemex Alternativo y se distancia del formato biográfico tradicional. Aquí no hay línea de tiempo cómoda ni repaso automático de hits. El foco apunta a los quiebres, a los silencios y a los momentos donde la música deja de ser refugio para convertirse en conflicto.
Leiva aparece sin filtros, entre escenarios multitudinarios y espacios de introspección donde el proceso creativo fluye con la misma intensidad que la duda. La cámara acompaña, observa y espera, sin forzar respuestas ni dramatizar de más.
La voz como eje, el cuerpo como límite
Hasta que me quede sin voz gira alrededor de un problema vocal que sacude la estabilidad del músico en el punto más alto de su carrera. La historia avanza mientras Leiva enfrenta decisiones médicas, miedos profesionales y la posibilidad real de un cambio irreversible. El documental coloca al espectador dentro de esa tensión constante entre continuar o detenerse.
El rodaje arranca en Nueva York en septiembre de 2023 y se extiende por distintos espacios y formatos: digital, 16mm, Super 8 e incluso iPhone. Esta elección técnica refuerza la sensación de cercanía y fragmentación, como si cada imagen respondiera a un estado emocional distinto.
Crear mientras todo tiembla
Uno de los ejes más potentes del filme surge durante la creación de la canción original Hasta que me quede sin voz, que toma forma en Sonic Ranch, Texas. La composición se integra al relato como una extensión emocional del conflicto, no como simple acompañamiento musical. La Academia de Cine de España reconoce este tema con una nominación a Mejor Canción Original en los Premios Goya, lo que subraya su peso narrativo dentro de la obra.
Pasado, barrio y heridas abiertas
El documental también explora las bases que sostienen a Leiva: su adolescencia marcada por un accidente, el barrio, los amigos, la familia y el recorrido junto a Pereza, desde el origen hasta el reencuentro con Rubén Pozo. Estos momentos no funcionan como nostalgia gratuita, sino como piezas necesarias para entender al artista que existe hoy.
Con más de 25 años de trayectoria, Leiva consolida su lugar como referente del rock en español. Canciones como Estrella Polar y Lady Madrid, así como colaboraciones con figuras como Joaquín Sabina, Robe o el boxeador Isaac “Pitbull” Cruz, confirman una carrera que trasciende géneros y etiquetas.
Una cita con el lado más humano
Hasta que me quede sin vozllega a Cinemex el 22 de enero y los boletos ya se encuentran disponibles. Más que un documental musical, la película funciona como un espejo incómodo y honesto sobre el precio de vivir para crear.































