La secuela de Beetlejuice ha llegado después de 36 años y sin duda será una experiencia gratificante para todos los fans. Esta cinta no es una obra maestra y tampoco creo que esté a la altura de su antecesora. Sin embargo, tiene momentos bastante divertidos y realmente te recomiendo disfrutarla en pantalla grande.
El humor bizarro sigue presente:
La película mantiene el humor tan característico de su antecesora y sin duda es uno de sus puntos fuertes. Verás escenas sin sentido pero memorables y varios de estos chistes tienen una profunda crítica a la sociedad moderna.

Actuaciones memorables:
El elenco original actuó de manera impecable como en la cinta clásica. Sin embargo, Winona se sintió menos icónica que en otros de sus papeles. Al principio pensé que Jenna Ortega no nos entregaría nada nuevo, ya que su papel es similar al de Wednesday. Me llevé una sorpresa cuando vi una gran actuación de su parte en los momentos dramáticos de la cinta.
Algo desfavorable de la cinta fueron los personajes de Monica Bellucci y Willem Dafoe, ya que salieron muy poco en la película y merecían tener más protagonismo. Por el contrario, el personaje de Justin Theroux fue destacable y tuvo momentos muy icónicos.

Una historia modernizada:
La trama de Beetlejuice Beetlejuice es muy similar a la de 1988, así que en este sentido la película no nos entrega nada novedoso. Sin embargo, algo que es destacable de la cinta es que a pesar de ser moderna, no se utilizó CGI para hacer los efectos especiales. En general la cinta tiene una calidad aceptable, así que no te la puedes perder.





























