Nuestros amigos de Bugbear Entertainment y THQ Nordic nos invitaron la fiesta de la destrucción Wreckfest Drive Hard, Die Last, y sin duda la hemos pasado estupendo.
Historia
Los videojuegos desde sus inicios se han empeñado en reflejar las actividades humanas más diversas, una de ellas por antonomasia, las carreras de autos.
Así hemos pasado por los más diversos títulos, unos más realistas que fantásticos; pero que en suma mantenían la premisa general de «llegar de un punto A a un punto B en el menor tiempo posible». Los juegos continuaron así y en su camino fueron desarrollando sagas e incluso historias que han llegado a la pantalla grande.
También han existido entregas que aportan algo más que un potente automóvil que cruza por las calles de Mónaco; títulos que se han interesado en un elemento igual de esencial que la conducción; el ying del yang en la velocidad, los choques, el metal retorcido o el verdadero instinto rabioso de un conductor… que hará todo lo posible por ganar una carrera.
Algunos gamers buscarán títulos donde puedan conducir con personajes conocidos, arrojar items, llegar en primer lugar, ser los más rápidos, tener el vehículo de mejor marca… otros buscarán un juego como Wreckfest Drive Hard, Die Last.
Este título se compone esencialmente de lo mejor de los “Destruction Derby´s” que desde la época de los 90, nos demostraron que los juegos de carrera pueden convertirse en una mezcla entre combate, conducción y una increíble dosis de adrenalina.
Jugabilidad
El desarrollador Bugbear Entertainment en conjunto con el publisher THQ Nordic, traen de vuelta una propuesta para los amantes de las carreras con un poco más de “contacto”.
Wreckfest despierta a la primera carrera algo que los conductores tenemos dentro, la fascinación por la potencia y las ganas de embestir a los rivales que se interponen en nuestra trayectoria hacia la meta.
Hay distintos modos de juego dentro de los cuales, algunos podrán satisfacer a los gamers que gustan de la conducción, y a los que precisan de retos que impliquen el rugido de una máquina o un vehículo que pronto se convertirá en metales retorcidos.
La aceleración es una de las sensaciones más presentes en este título, que en conjunto con el tacómetro, coinciden con la impresión de una velocidad voraz en busca de la victoria sin importar los obstáculos que se encuentren en su camino.
A su vez, un pequeño mapa con el alma del automóvil nos describe concretamente el estado del vehículo. Una vez que las líneas han desaparecido significa que las funciones del auto están expuestas al punto de que al más mínimo roce con un elemento de la pista, o de un conductor vengativo, resultará en el auto knockeado e impedido para terminar la carrera.
El juego es tan versátil como el conductor lo permita, los controles imitan a la perfección la forma y estado de los vehículos. Ya sea en una podadora, un sillón motorizado, un muscle car que ha tenido mejores años, o un autobús escolar, cada auto se conduce distinto siguiendo las físicas y dinámicas de cuerpos que buscan su propia velocidad; sin embargo, tras algunos choques, cuando se quedan sin frenos, o sin la capacidad de aceleración, queda muy en claro que todos respetan las leyes de la demolición.
Cuando se ha superado el umbral de conocer los controles, su relación con el auto, y las pistas, se puede insistir en ser observador; logrando así afilar habilidades que te permitirán cumplir con los bonus del juego. Descubriendo así espacios para rebasar limpiamente, o qué parte del vehículo rival embestir sin piedad tras reforzar las partes del auto favoritas para chocar a los contrincantes.
Aspecto Visual y Música
Vapor, máquinas expuestas, huellas de llanta en el asfalto y elementos de la pista volando por los aires con partículas detalladas que se esparcen a cada momento, eso es Wreckfest.
Los gráficos son impecables cuando vas tras el volante, no precisamente porque pase en cámara lenta cada pieza del auto luciendo texturas llenas de oxido o cromo, sino porque los detalles se encuentran en los elementos necesarios que uno percibe dentro de la carrera y al momento de los choques.
Sin embargo, al poner atención en el ambiente que rodea la pista, a los asistentes y vehículos de relleno, son literalmente eso, relleno, ya que no intervienen en lo más mínimo al momento de la carrera, y está bien porque las carreras no suceden en lugares vacíos; necesitan de elementos circundantes. No obstante, si los vehículos cuentan historias en cada modificación, y a su vez hay una gran atención de los desarrolladores a los pormenores de los cuerpos y físicas de cada vehiculos, hubiera sido grato ver al grupo de locos presentes en el público y autos adornando y rugiendo por la próxima carrera.
La música de Wreckfest es la llave que enciende los motores e inicia la carrera, o tal vez el combustible. Es simplemente la emoción precisa para cada pista sin llegar a ser repetitivo. Los ritmos como una caja de cambios, aumentan la velocidad y la pasión por la gloria en cada carrera. A pesar de que los grupos no son de lo más famosos, el OST está hecho a mano, aquí te compartimos la lista de spotify.
Conclusiones
Como fan de algunos juegos con autos de lujo y persecuciones, asocié la precisión como un elemento fundamental para disfrutar de un videojuego de carreras.
Tras jugar Wreckfest renové el ánimo por los juegos de conducción, ya que lo que está detrás de un volante sea real o de un videojuego es la destreza y la emoción.
Acepto que, tras estar un tanto cansado de ver que este género se iba centrando en los amantes de autos famosos, o de aventar cosas entre personajes conocidos, descubrí lo mucho que extrañaba una carrera que te hace sentir la necesidad de un cinturón de seguridad y subir la música a todo volumen.
Wreckfest forma parte del podium sin embargo, hubiera sido increíble ver el detalle de los gráficos y la música en otros elementos que circundan cada carrera o enfrentamiento; esto sin mencionar que la carga del juego varía de sostener frenéticamente el control esperando la carrera o esperar una pantalla de carga momentos prolongados. A su vez, las pistas pueden resultar repetitivas después de varias carreras.
Si te gustan los juegos de carreras, Wreckfest tiene que estar dentro de tu colección, si no son tus favoritos dale una carrera y ponlo a prueba, quizás gane.
Vía: Wreckfest
































