Rebánalos a todos en este divertido juego de estilo arcade.
El juego que mezcla los clásicos Beat’em Up con Hack-and-Slash donde deberás hacer uso de nuevas técnicas de gameplay está listo para que te rasques el cerebro tratando de aprender cómo aventarte unos buenos combos aéreos; Pero no te preocupes, aquí estoy para platicarte como está el asunto.
Historia
Shing! te convertirá en ese ninja rebana monstruos que siempre quisiste ser mientras te pones en la piel de los cuatro personajes que se encuentran entrenando cuando la tragedia se hace presente en las remotas montañas de lo que parece ser otro país asiático más.

Mientras Aiko se encontraba entrenando a Tetsuo (Y al mismo tiempo a los jugadores para comenzar a adaptarse a los controles del juego), unos Yokai se aprovecharon de la ocasión para robar la Semilla Astral que, supuestamente, es una fuente de energía que nuestros protagonistas debían resguardar.
A mitad del entrenamiento, Aiko y Tetsuo se enteran del robo y deciden perseguir a los demonios que se hicieron con dicha semilla a lo largo de su pequeña aldea. Después de descubrir que un ejercito de demonios (Los Yokai) fueron los responsables éstos deciden ir en búsqueda de refuerzos.
Así, nuestros héroes logran llegar a la ciudad donde conocen a Bichiko, la hermana de Aiko y a su encargado de controlar las plagas Wilhelm, quienes se unirán a la persecución por la Semilla Astral formando un simpático cuarteto que compartirá toda clase de chistes malos y sangrientos combos.

Gameplay
Como comentábamos un poquito más arriba, el juego es de estilo arcade donde deberás avanzar de izquierda a derecha destrozando todo lo que respire frente a ti a punta de sablazos -Lo que lo vuelve un híbrido del Beat’em Up clásico con Hack-and-Slash mientras dejas las calles llenas de sangre de tus enemigos.
Dicho eso, la mecánica principal del juego reside meramente en aspecto más común del mismo: El combate. Shing! se trata de avanzar cada vez un poco más en el nivel mientras cortas y rebanas enemigos a diestra y siniestra pero la manera en la que lo haces requerirá de cierta sincronización de tus manos.
Al rededor de los personajes podrás encontrar un marcador que indica una dirección que apunta hacia donde muevas el stick derecho de tu control o el ratón de tu computadora. Lo interesante aquí radica en que el golpe que des (Con el botón de golpear) será en la dirección hacia donde esté apuntando dicho marcador.

Por ejemplo, si tienes el ratón de tu PC o el stick derecho de tu control apuntando hacia arriba podrás levantar a tus enemigos para crear un combo aéreo y si éstos se encuentran tirados en el piso noqueados, podrás apuntar hacia abajo para que los cortes los hagas mientras están allí indefensos.
Esta mecánica es muy peculiar considerando que para el género del juego es algo muy poco común sin embargo es un parte-aguas ya que definirá mucho qué tan atractivo te es el juego o qué tanto eres capaz de odiarlo. Al final del día es una cuestión de gustos y es algo que debes intentar por tu cuenta.
Y es que el problema con los controles es precisamente ese, que no hay manera de describirlo hasta que tomes ese feeling en vida propia (Yo, por ejemplo, me acostumbré más al teclado y al ratón por la fluidez para controlar la dirección de mis ataques).

Una vez que te adaptes a ello (O te enojes tanto como para lanzar el control por la ventana) deberás lidiar con otros aspectos del juego que, a diferencia de otros similares, éste tiene la característica de ser un poco simplista con su manera de jugarse. Déjenme explicarlo.
Shing! es, a su manera, simple en cuanto a concepto de gameplay ya que carece de elementos que caracterizan al género. Si bien su mecánica de combate es única en su tipo (Por así decirlo) dichas diferencias se harán notar cuando el combate se torne grotescamente injusto.
En otros juegos del mismo tipo muchas veces los personajes tienen ataques especiales que sirven para despejar la pantalla o darte un aire de respiro mientras retomas el ritmo… Aquí no es el caso. De hecho, si no dominas a la perfección las ancestrales técnicas como el famoso parry, estarás en problemas.

Otra cosa de la que carece el juego (De nuevo, a diferencia de otros juegos del mismo concepto) es de una variedad de ítems o armas. Esto se intenta compensar con habilidades que finalizan a los enemigos ya que después de cierto número de golpes conectados podrás hacer estos movimientos…
…Que aunque son muy bonitos, no te hacen inmune (Y si los enemigos tienen suficiente HP, tampoco mueren) ¿Lo peor? Te los pueden interrumpir a pesar de estar a medio corte de filete de los Yokai. Podrá sonar mucha queja pero el juego eventualmente puede volverse estresante.
Obviamente hay variedad de enemigos (De eso si hay diversidad ¿Eh?) y conforme avances la dificultad se incrementará junto al número de éstos por lo que te vas a dar cuenta muy tarde para cuando estés en medio de un número odioso de Yokais que atacan de cerca y de lejos.

Para ser justos, el juego te da la habilidad de deslizarte lo cuál sí te vuelve inmune mientras haces dash por toda la pantalla, sin embargo tiene un corto tiempo de recarga y, bueno, no te acostumbres mucho a depender de dicho movimiento por que serán tantos los enemigos que te servirá de poco.
Aunado a ello, la experiencia de juego se puede volver muy interesante cuando son varios jugadores a la vez. Cuando no son cuatro personas los jugadores o por tu cuenta podrán disponer de todos los personajes a la vez, cada uno con una barra de vida propia y que podrán interactuar en cualquier momento.
Esto resumidamente quiere decir que cada partida te da 4 vidas para llegar lo más lejos que puedas, pero no desesperes, si alguno de los personajes llega a caer en batalla sólo tendrás que levantarlo con alguno de los restantes y estará de pie para seguir la aventura.

Gráficos
En esta ocasión será prudente decir que el aspecto gráfico y caricaturesco del juego es lo más sobresaliente (Además de la humorística narrativa). Las acciones, las animaciones, los escenarios y las escenas en tiempo real son un deleite para la vista de principio a fin.
Además de ello, es sumamente satisfactorio cada que rebanas en pedazos a los Yokai y la sangre sale volando manchando el suelo para luego evaporarse y así dejar memoria gráfica para que puedas seguir despachando demonios devolviéndolos al agujero de donde salieron.
La iluminación está en un punto muy sobresaliente que muestra también que los desarrolladores, los chicos de Mass Creation, pusieron buena parte del presupuesto al departamento de diseño. Las sombras son fieles a los aspectos gráficos y el juego en general no es muy exigente con los componentes de tu PC.

Sin mucho que decir en este concepto, el juego está muy bien aterrizado, tal vez demasiado. No parece encontrar ninguna discrepancia como bugs o glitches visuales -Al contrario, cuando el equipo llega a la ciudad a conocer a Bichiko y la presentación de Wilhelm son un deleite para la pupila.
Sonido
Los efectos de sonido en conjunto con las voces de los personajes (Que solamente hay en inglés) también están muy bien ambientados. Las expresiones podrán volverse un poquito repetitivas pero mientras más te concentres en la acción menos lo notarás.
Dichos efectos de sonido los notarás bastante ya que la mayoría del tiempo la música en los niveles conserva ritmos lentos a medios y muchas veces también los efectos de sonido son tantos (Como los pasos o los cortes con las armas) que sobresalen mucho por encima de la música.

La música a su vez tampoco es para nada mala, no no no. Los temas musicales tienen una enorme influencia en ambientes orientales (Particularmente chinos) que serán reconocidos casi inmediatamente, desde la pantalla de título hasta entre las escenas.
Dichas canciones podrán parecer un poco similares mientras más avances en el juego y notarás que subirán de intensidad al enfrentarte a los jefes del juego para darle ese toque dramático que te hará enfocarte en las mecánicas que el juego te presente para vencerlos más sencillamente.
Comentarios Finales
Si bien Shing! tiene elementos que lo hacen sobresalir mucho de otros juegos similares, también carece de dichas similitudes que podrían darle una fluidez más valida a la acción que desarrolla en el mismo. Lo que si hay que aplaudirle es la mecánica de ataque que te hará amarlo u odiarlo.

El resto de los aspectos del juego simplemente hacen una mezcla divertida del mismo. Definitivamente los escritores de Shing! se la pasaron entre risa y risa narrando los guiones de los personajes y le da un carisma muy propio al juego; Quizá no sea algo nuevo pero es suficiente para hacernos reír.
Shing! Se encuentra actualmente disponible para prácticamente todas las plataformas que hay en el mercado de generación actual, pero la versión de Steam te da la opción de probar el juego con un control de teclado y ratón que podría volverse el favorito de muchos debido a sus peculiares mecánicas.
Si disfrutan de los juegos donde tienen que ir avanzando rebanando enemigos por doquier y disfrutan de unas buenas chistes malos para sacar esa risita desestresante, Shing! en realidad es un juego que podría ajustarse a tus tardes después del trabajo (Además de que nos gustaría conocer tu opinión sobre el control).






























