Ys Memoire: The Oath in Felghana es la remasterización de un título clásico RPG que se mantiene a pesar del tiempo.
Lanzado originalmente en 2005 como una versión extendida de Ys III: Wanderers from Ys, Memoire: The Oath in Felghana trae de regreso a uno de los títulos más queridos por los fans de la legendaria saga de juegos con algunos retoques visuales.
De regreso en Felghana.
Tomaremos el rol de Adol Christin, junto a su compañero, Dogi, llegan a la tierra natal de este último luego de varios años de ausencia. Nada más llegar notan que algo va mal, pues monstruos rondan los caminos de Felghana. Luego de librarse de la amenaza, Dogi va en busca de su antiguo maestro para tratar de solucionar la situación. Mientras tanto, Adol se queda en la ciudad natal de su amigo para ayudar a los habitantes.
Pasará poco tiempo para darse cuenta que la situación es peor de lo que aparenta. Adol, se verá envuelto en un mundo de conspiraciones, misterios y antiguos legados. Con esto, tenemos una historia que poco a poco se va revelando a punta de revelaciones y grandes momentos. La trama escala poco a poco para ir aumentando cada vez el interés y mantenernos hasta el final.
Pasando a la jugabilidad, estamos ante un RPG de acción rápido y muy fluido, con un sistema de juego que nos mantiene siempre a la ofensiva. El sistema de combate es sencillo y fácil de aprender, es prácticamente lanzarnos de cabeza sobre los enemigos mientras evitamos sus ataques ya sea saltando con nuestro posicionamiento, osea caminando.
En los combates contra enemigos normales podremos atacar de frente con combos de ataques físicos o magia. También contaremos con un modo potenciado el cual se va cargando conforme luchamos, cuando la respectiva barra se llena, podremos activar este modo para aumentar nuestro poder y velocidad de ataque. Si bien contra los enemigos normales podemos irnos de cabeza a luchar, será contra los poderosos jefes donde pondremos aprueba todo el arsenal que tengamos. Los jefes suelen funcionar como una especie de puzzle, por lo ue debemos encontrar la forma para esquivar sus ataques y dañarlos hasta que los venzamos.
El sistema de combate, aunque sencillo de ejecutar, es muy divertido, pues nos permite pelear sin pensar en sistemas complicados o el montón de botones con funciones diferentes. Aquí es prácticamente luchar y subir de nivel para volvernos más fuetes. El mundo de juego se divide en un mapa que conecta distintas mazmorras, por lo que las exploración tampoco faltará. En ocasiones tendremos que resolver algunos puzzles para seguir avanzando, pero estos pueden resolverse con las habilidades que vamos obteniendo en el juego.
Eso si, aunque las mazmorras son divertidas de explorar, en ocasiones pueden ser algo frustrantes. Algunas secciones son de plataformeo y si llegamos a fallar algún salto, habrá algunas caídas que nos llevarán a algún lugar lejano y tendremos que buscar el camino de regreso para intentar no fallar de nuevo el salto. Est puede resultar algo tedioso, por lo que tenemos que ser muy exactos y cuidadosos en estas zonas.
Más allá de las mazmorras y el mundo exterior, la ciudad de Felghana será la que haga de nuestra base de operaciones. En ella podremos hablar con varios NPC para descubrir mas cosas sobre el contexto de la historia, además de comprar objetos y mejorar nuestro equipamiento.
Una Felghana no tan bella.
Visualmente, el juego recibe una mejora, haciendo que los modelos y las animaciones de los personajes se vean y muevan de forma más suave. En los escenarios pueden notarse varios detalles aunque se puede ver que el juego es un tanto antiguo. Algunos modelos se ven algo básicos y la paleta de colores le falta algo más de vida. En el balance podemos decir que este apartado cumple. Eso si, mencionar que en los momentos de historia, los personajes son representados por retratos, esta versión cuenta con imágenes renovadas para los mismos. Ahora, para los fans clásicos que gusten de los viejos diseños de estos retratos, pueden cambiar entre mbos estilos desde el menú de opciones, algo que es de agradecer para dejar esta característica al gusto de cada quién.
Por su parte, la música nos trae temas que van más quede acuerdo con el juego y que alzan aún más los momentos de acción. Al igual que con los retratos de personjaes, la música también elegirse entre su versión retro y una más reciente. De hecho, son tres versiones de la banda sonora las cuales se incluyeron, la versión original, PC-8801 y X68000, las cuales llegan con sonido remasterizado y de alta calidad. Estas pueden elegirse desde el menú de opciones, por lo que los jugadores pueden elegir la que más les guste.
También debo mencionar que en las versiones anteriores, Adol era un protagonista mudo, pero en este recibió líneas de voz grabadas para que ya no lo sea. Igual son líneas muy cortas con las que habla, por lo que esto puede parecer un tanto irrelevante.
Conclusión.
Ys Memoire: The Oath in Felghana es una gran forma de jugar a este clásico que sigue resistiendo el paso del tiempo. Aunque en algunas cosas se le puedan notar los años (en lo visual principalmente), su jugabilidad sencilla y rápida hace de este un título muy divertido. Además cuenta con una trama muy interesante y una banda sonora que muy rara vez a quedado a deber en la saga de juegos. El título puede ser disfrutado por todo tipo de jugadores, por lo que puedo recomendarlo ciegamente. Tal vez la remasterización estrictamente hablando quede un poco a deber, pero este es uno de esos juegos que merece ser jugado por la mayor cantidad de gente posible. Es una experiencia que nadie se debería perder.
Ys Memoire: The Oath in Felghana fue desarrollado por Nihon Falcom y publicado por Marvelous. Ya está disponible en Nintendo Switch (copia de este review), PlayStation 5 y PlayStation 4.



























