El mundo forja de Graia debe ser limpiado con la ayuda de Arami cuando toma en su mano una Bolter en Warhammer 40K: Boltgun.
La era retro está tomando un segundo aire en esta generación. Algunos proyectos han demostrado que esta fórmula no está descartada, que aún hay lugar para la acción descabellada. Dicen que un perro viejo no aprende nuevos trucos, pero esta propuesta quiere mostrar lo contrario. El universo de este aclamado juego busca tomar unas cositas del masacra demonios con un poco de fe inquebrantable. ¿Será que este guerrero es digno de luchar para su Emperador?
HISTORIA DE WARHAMMER 40,000: BOLTGUN
Focus Entertainment instruye a Malum Caedo para ser un ultramarine veterano listo para exterminar herejes en el Planeta Forja Graia. El Caos ha impuesto su yugo tras los eventos de Space Marine, dejando atrás a los orcos en prioridad. La Inquisición requiere de un pelotón para borrar esta mancha, pero solo uno sobrevive a la caída. Es hora de cumplir esta misión sin dudar.
JUGABILIDAD
Warhammer 40K: Boltgun toma la fórmula de los retro shooter en donde debes progresar de forma lineal cada nivel. Aquí revive la fórmula de progresión por episodios tras terminar cierta cantidad de niveles mientras recolectas llaves, armas y masacras. Cuentas con una espada motosierra que te permite arremeter a los enemigos para hacerlos picadillo. Hay llaves de colores que debemos conseguir para poder desbloquear las puertas mientras libramos combates en áreas amplias tipo arenas. Un Servo Cráneo nos acompaña para reportar si aún hay herejes por exterminar o aconsejar el uso de algunos objetos.
La exploración a pesar de que es lineal, ofrece mucha verticalidad y un buen puñado de inútiles a destrozar. Su dificultad va escalando conforme vas avanzando para revelar nuevos enemigos con armamento más peligroso a su disposición. Hay una premisa de mantenerse en constante movimiento, propiciando el juego agresivo o quedarás reducido en poco tiempo. Es importante saber que armas usar en cada combate y priorizar enemigos para salir airoso de los encuentros. No pueden faltar los secretos, los cuales ofrecen potenciadores de daño o munición infinita con 30 segundos de duración. Hay selector de dificultad, por lo cual puedes amoldar la experiencia al gusto, además no necesitas ser experimentado para disfrutarlo.
El armamento ya empieza bastante fuerte con la Volter, la cual tiene una buena potencia de fuego inicial. Pero también vamos a tener el Cañón de la Venganza para usar granadas que se pegan a lo que sea. Está el Grav Cannon, el equivalente del arma destroza todo que hace más daño entre más grande sea el enemigo. Incluso hay un Cañón de Plasma para hacer cantidades absurdas de daño en área. Contamos con 9 piezas de destrucción masiva en nuestro arsenal, incluyendo las granadas que podemos arrojar por nuestra cuenta. Esto es más que suficiente para poder superar una campaña de 10 horas que se pasarán volando.
APARTADO GRÁFICO
Sus modelados y texturas apelan al estilo gráfico de la era de los 32 bits. A pesar de esta apariencia de antaño, es muy detallado al igual que sus enemigos con sprites de gran tamaño. Tus armas, al igual que las del enemigo hacen gala de una buena gama de efectos especiales para volverlas únicas. Hay un diseño de niveles muy cuidado, especialmente si quieres encontrar sus secretos. Los jefes y enemigos finales merecen también una ovación por su apariencia intimidante, además del desafío que representan. Hay cinemáticas con pixel art muy atractivo para ir narrando las nuevas secciones cada que superas 8 niveles.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora no emplea el estilo de marcha épica, en su lugar ocupan algo más propio de los 90. Es un cambio de estilo que puede ser extraño, pero logran encajar muy bien con la jugabilidad que propone. Logra capturar lo mejor de la época, además de animarte a luchar contra el Caos porque el Imperio lo ordena. Para las armas hay un buen cuidado en hacer que tengas esa sensación de poder cuando revientas a los herejes.
CONCLUSIÓN
Warhammer 40K: Boltgun mezcla lo mejor de los shooter de antaño con algunos retoques de la era moderna. Es muy interesante volverte un Marine que debe destripar a los herejes en nombre del Imperio. No es necesario empaparse de todo el lore, pero se disfruta mucho más si se tiene conocimiento de este universo. No hay un auto mapa pero se compensa totalmente con un control fluido, además de un buen diseño de niveles. Aunque no tiene grandes novedades, es brutalmente divertido y frenético de principio a fin.





























