La leyenda de Mana ha inspirado muchas historias y Arami está fascinada con la épica batalla del orden contra el caos en Trinity Trigger.
Los juegos de rol son un género inicialmente de nicho, que de a poco se abren camino a un público más amplio. Pero si hablamos de un juego que intenta revivir las fórmulas clásicas, pasamos a un segmento difícil de complacer. Hay quienes prefieren el pixel art, otros el 3D con el encanto deformado de los 32 bits. Hoy estamos ante algo que parece convivir entre ambos frentes, con un compositor legendario ayudando en este trabajo. Un coctel que busca revivir esa época, cuando las aventuras actuales poseen una espectacularidad desenfrenada. ¿Hay lugar para una historia típica en el corazón de los jugadores de ayer y hoy?
HISTORIA DE TRINITY TRIGGER
XSeed Games nos pone en las botas de Cyan, un joven que el destino decidió marcarlo como el Guerrero del Caos. Los dioses han luchado por siglos, asignando un papel a los mortales de cada generación. Esto inicia un viaje de descubrimiento en compañía de Elise y Zantis, un trío que busca desafiar al mismo destino. Solo así van a labrar un camino ante la guerra eterna, con ayuda de unos seres míticos conocidos como Triggers.
JUGABILIDAD
Trinity Trigger bebe mucho de la fórmula RPG noventera, con unos elementos jugables simples, pero con algo más allá. Tenemos la vista cenital, un minimapa que se ilumina conforme avanzas para fomentar la exploración e intentar hallar objetos escondidos. Aldeas con varios NPC dispuestos a compartir información cuando se realiza una gesta, explorar calabozos y mejorar tras derrotar enemigos. Un sistema de atajos mediante un selector radial que ayuda a elegir rápido los objetos, una amenidad moderna muy bienvenida. Fórmula sencilla bastante funcional que se apoya en la historia, además de los niveles, para dar rienda a su narrativa.
Hay muchos coleccionables por conseguir a pesar de la aparente sencillez de los mapas, cuyos caminos secretos puedes ubicar rápidamente. También ayuda mucho que el diseño de estos hace que tu recorrido sea muy fluido para evitar lo tedioso. Lo compaginamos con un sistema de combate donde tendremos una esfera de resistencia para poder atacar, aunque añadiendo unas cosas. Si esquivas en el último segundo, dicha barra se llena a tope para poder atacar continuamente. También tenemos otra barra con la habilidad especial, la cual se recarga a base de repartir daño por doquier. De inicio es muy sencillo, pero de a poco se amplía y se vuelve un sistema versátil. Opciones de armamento, además de habilidades, no te van a faltar.
Los Trigger ofrecen daño elemental para lidiar con las debilidades de los enemigos. Cada personaje cuenta con uno de estos seres míticos, por lo que toca cambiar para sacar provecho a esta habilidad. Puedes jugar por tu cuenta, pero es de los pocos títulos que ofrecen un modo cooperativo para tres jugadores. Cada quien controla a un protagonista, ganando muchos puntos a su favor si comparamos cómo funciona la IA. En compañía, el tiempo se irá volando en esta aventura de unas 15 horas de duración. Sin duda es algo corto si vas al grano, pero se amplía con las secundarias
APARTADO GRÁFICO
El diseño de personajes y de escenario está muy bien logrado a pesar de no tener lo más puntero. Todo su apartado visual se basa en diseños nostálgicos, en donde prima más el bueno uso de los colores. Los escenarios tampoco se quedan atrás al tener una buena variedad de áreas por explorar. Parte de su historia se narra con cinemáticas estilo anime cutos coloreados son a mano. Un estilo que contrasta mucho con sus personajes con un diseño semi chibi.
MÚSICA Y SONIDO
La música viene por parte de Hiroki Kikuta, alguien que ya tiene experiencia en Secret of Mana. Por lo que puedes esperar un buen repertorio de temas que van a lograr tocar una fibra sensible en varios momentos. El doblaje en inglés es bueno, pero no rivaliza con las voces en japonés en esta aventura. Los efectos de sonido cumplen bien con la fantasía de sentir poder, además de apoyar a la ambientación.
CONCLUSIÓN
Trinity Trigger quiere hacerte sentir como si estuvieras de vuelta en los 90, con una historia típica pero bien llevada. Poder jugar en cooperativo le da un gran plus a este género que habitualmente es par aun jugador. Quizás es algo corto a comparación de otras aventuras de rol, pero creo que es algo positivo en este caso. Principalmente por la historia, la cual va al grano, evita rodeos innecesarios para brindar mayor fluidez. Un juego con tantos elementos retro bien hecho entre tanta propuesta, aunque sin textos en español. Sencillo y bien hecho es mucho mejor que ambicioso pero incompleto en todo aspecto.
































