Si en estas fechas te quedaste con ganas de una buena historia de suspenso, no querrás perderte el viaje mental de Arata en The Signifier.
Inception y The Final Cut parecen ser la inspiración para un título que busca mostrar cómo es la mente humana. Una propuesta hecha con amor desde Chile y la verdad, me dejó intrigada la idea desde un principio. Pero sin más preámbulo, pasemos a ver este juego que apunta a ser muy interesante.
HISTORIA DE THE SIGNIFIER
Raw Fury nos presenta la historia de Frederick Russell, un investigador privado que emplea un scanner experimental conocido como Dreamwalker. Esta tecnología es controvertida porque permite grabar y explorar los recuerdos de las personas, incluso el subconsciente. Pero las cosas cambian cuando tiene que investigar la muerte de Johanna Kasr, en medio de una intriga muy turbia. Un viaje para resolver un caso empleando los últimos recuerdos de la persona, con todo el caos mental que implica.
JUGABILIDAD
En The Signifier tenemos una cámara en primera persona y un botón para emplear el celular en la vida real. Cuando estamos en los sueños tenemos 1 botón para cambiar de plano y abre el panel de control. Todo lo demás recae en nuestra capacidad de observar para desentrañar el misterio, mientras navegamos en el plano mental. También cuentas con la ayuda de una IA que puede darte pistas, no tan directas, de lo que te falta.
Durante nuestro viaje entre la vida y los sueños, hay elementos interactivos que podemos revisar. Algunos aportarán información clave para la investigación, otros solo darán una reflexión u opinión y algunas pueden ayudarnos indirectamente. Todo está en poner atención a los detalles, es muy fácil pasar por alto algunas cosas si no ponemos atención.
Por la parte de los sueños, contamos con 2 modalidades. La visión objetiva de las memorias donde observamos las cosas con un enfoque casi cercano a la realidad. Del otro lado de la moneda tenemos la visión subjetiva, donde las emociones y los sentidos están vinculados al recuerdo. Son 2 aspectos que se complementan durante todo el juego, además de emplear algo llamado “datos en bruto”. Este elemento puede ayudarte a resolver parte del enigma, los cuales se vuelven más complejos de hallar conforme vas avanzando. Incluso puedes tener acceso a cierto tipo de poderes psicológicos para navegar en los lugares más impredecibles de la mente.
La vida real del personaje también tiene importancia, porque tus descubrimientos pueden afectar los diálogos que puedes desbloquear. A veces en los sueños vas a encontrar pistas que puedes seguir en la vida real y visceversa. Todo el encanto del juego nace de la narrativa, que trata conceptos muy interesantes de psicología e inteligencia artificial avanzada. Se agradece una experiencia libre de los famosos jump scares para apostar por algo más sugestivo, mental y psicológico. Lo que sí, hay un par de controles en los elementos interactivos que son algo molestos por como los implementaron. En especial al correr o cuando debes de interactuar con recuerdos que tienen una línea de tiempo, es algo incómodo.
APARTADO GRÁFICO
Al principio puede parecer un simple proyecto de diseño de interiores empleando gráficos bonitos que cumplen, sin ser rompedores. La cosa cambia cuando ves la forma en que diseñaron el plano objetivo y surrealista conforme avanzas en el caso. Su planteamiento de los conceptos de psicología son muy interesantes, una forma original de interpretarlos en mi humilde opinión. Algunas texturas pueden estar algo disparejas, pero en líneas generales tiene un gran acabado. Me encantó la forma de representar los miedos, traumas y choques emocionales que te llevan a querer saber más.
MÚSICA Y SONIDO
En este apartado aunque escaso, logra cumplir el objetivo de estresarte o ambientar según lo amerite el momento. La tónica es más acorde al de una película y aunque sencilla, logra sumergirte en la historia. Los efectos de sonido tienen un gran mérito para representar los planos objetivos y subjetivos mentales. Hay momentos donde la fina línea entre el juego y la película, se desdibuja.
CONCLUSIÓN
The Signifier es un juego corto que puedes terminar en 6 horas aproximadamente, pero que valen totalmente la pena. La mezcla e inspiraciones que toma, te llevan por uno de los viajes más inusuales e interesantes que he probado. Me encantó como representa los planes mentales y te plantea varias cuestiones morales. Es sencillo de jugar, cuenta con una historia llamativa y enseña conceptos muy interesantes de psicología. Un gran trabajo por parte de los chilenos de Play Me Studio, con algo nuevo e interesante y pocos detalles a pulir.





























