Portar la última luz ilumina la esperanza de Arami, que narra la senda del último héroe en The Bearer and the Last Flame.
HISTORIA DE THE BEARER AND THE LAST FLAME
Dark Reaper Studio nos lleva a la tierra dilapidada de Hyperborea creada por una sola persona. Merlin se ha convertido en un mago de temer, cruel, maligno. Refugiado en su fortaleza, primero deben caer los cinco que vigilan el acceso a su guarida. Han pasado 100 años de la guerra original que ahora desea traer de vuelta para sumir al mundo en muerte. El reino humano ha caído, somos la esperanza que queda para disipar esta niebla.
JUGABILIDAD
The Bearer and the Last Flame toma más inspiración en varias obras exigentes, pero principalmente de un alma endemoniada. Una zona inicial que sirve como lección inicial para acostumbrarnos al personaje, para después proceder al refugio principal. De aquí podremos acceder a otras secciones del reino, pero primero debemos superar el territorio de Draugrenfall. Se mantiene lo esencial como las hogueras como punto de control y teletransportación al pueblo. Allá podremos mejorar nuestras armas, conseguir equipamiento, hablar con la guardiana de la llama para subir de nivel. Posibilidad de jugar con lo que quieras, siempre que cumplas los requisitos del armamento y armaduras. La reseña usa la versión 1.000.025 del juego.
Estos aspectos se deben complementar con la exploración y el combate, dos elementos que son agridulces en esta aventura. Sabe recompensar la curiosidad, saber buscar una pared falsa, encontrar cofres poco evidentes con materiales, accesorios, armas o armaduras. Igualmente, los enemigos pueden tirar cosas que pueden ser útiles para nuestro viaje. Como distintas formas de eco consumible, la moneda del juego para conseguir niveles o comerciar con los NPC. Hay buena variedad de enemigos, algunos colocados son saña, recordando a la obra en que se inspira. La muerte también es parte del viaje, un aprendizaje que rinde sus frutos. Solo le aqueja que algunas escaleras llevan a zonas que disminuyen tu movimiento sin algo que lo justifique visualmente. También que ninguno de los personajes iniciales tiene diferencias, ni visuales, ni de estadísticas.
Los combates son donde difiere a veces en una buena dirección, pero con una ejecución de sensaciones mixtas. El personaje es algo tosco, pero sin llegar a ser inútil para girar, atacar o defenderse con el escudo. Su punto débil viene a la hora de atacar, perdiendo de vista al enemigo, aunque lo tengas fijado. Al conectar dos golpes combinados suele funcionar, pero dar más golpes pierde el seguimiento y más si es muy móvil. Otro punto a tomar en cuenta es el parry, el cual trabaja mejor si lo tienes enfrente al enemigo. Si llega a ladearse un poco, es posible que te falle y termines comiéndote el daño. Quizás no he hallado bien el tiempo para ciertos golpes, pero en línea recta los reconoce más. Un último detalle sería con los jefes, tienen movimientos que salen acartonados, muy rápido para ser telegrafiados, hitboxes algo grandes.
APARTADO GRÁFICO
El miso autor se ha encargado de crear el arte de esta tierra, la cual es un punto fuerte. Los biomas no solo lucen diferentes, tienen un aire propio, decadencia nostálgica de un reino que desea revivir. Originalmente era muy oscuro y debías subir la eliminación, algo que el último parche la ha mejorado. Aún tiene zonas quizás más oscuras de lo que debería, pero aumentar la luz propia del personaje ayudaría sin quitarle su encanto. Un buen diseño de niveles que invita a explorar, con un progreso que se siente orgánico y fluido. Tiene una buena variedad de enemigos y jefes que llegan a sentirse épicos, aunque las animaciones en general no son tan fluidas.
MÚSICA Y SONIDO
Es de los pocos souleros que sí tienen música fuera de los combates contra jefes. Tendremos temas con un sabor lúgubre, misterioso, a la vez diferente para cada área en sus respectivos biomas. Una buena actuación de voz en inglés, pero sobresale por mucho en español. Algo que permite seguir el hilo sin tener que depender tanto de las descripciones cuando hablas con los NPC. Los efectos de sonido son algo mixtos, algunos son buenos como los golpes de las armas y hechizos de fuego. Aunque hay otros elementos que no tienen el mismo impacto, además de tener una diferencia de volumen notoria. Este detalle se ajusta cambiando el valor en las opciones, por defecto es muy alto y puede ser ensordecedor.
CONCLUSIÓN
The Bearer and the Last Flame tiene buenas bases que aún necesitan pulirse, pero con mucho potencial. La historia se cuenta a través de los objetos, pero los diálogos mediante los NPC pueden relatarnos parte de ella. Lo que sí, deberían de cambiar su interacción si ya sacaste todos sus diálogos, los cuales no puedes cancelar. El último parche si bien no es perfecto, ya le permite ser una experiencia disfrutable, más justa, aunque necesita retoques. Niveles que se sienten únicos, con una historia propia por contar, además de un diseño notable hechos por una sola persona. Le falta camino por recorrer, pero va cobrando forma sin ser una revolución, con identidad propia.




























