La era del ZX Spectrum resurge en esta invasión alienígena que Arami va a detener con las naves robotronicas de Satryn DX.
En cada época los gráficos han tenido su impacto para repercutir de un modo a la jugabilidad. Algunos optan por lucir más avanzados, otros quizás prefieres el pixel art por considerar el 3D un tanto decepcionante. Cada fórmula se adecuó a las capacidades de su época, aprovechando sus limitaciones para alimentar de alguna manera la imaginación. Un neo retro que esta vez apunta a una fórmula de antaño que hoy en día todavía es un reto. Veamos si se puede ganar un espacio en el corazón de los jugadores esta fórmula de antaño.
HISTORIA DE SATRYN DX
Flynn’s Arcade te pone al mando de un navío capaz de llegar al espacio profundo para luchar contra escorpiones intergalácticos. Tu misión es derrotar a cada uno de ellos al mismo tiempo que salvas a tus amigos. No hay objetivo más noble que arriesgar tu pellejo por los demás.
JUGABILIDAD
Satryn DX retoma un concepto arcade de shooter senital empleando dos sticks con un poco de modernismo ante enemigos montoneros. Las primeras hordas serán sencillas para que te acostumbres al control, una palanca para mover y la otra para disparar. Los niveles se generan de forma procedural cada vez que juegas, por lo cual ninguna partida es igual. Cada nivel funciona como una horda que pone en peligro a los amigos que puedes rescatar. Entre más de estos azulados seres rescates, mayor va a ser tu puntaje. Son sumamente frágiles, así que tienes que apurarte antes de que algún proyectil o contacto enemigo los liquide. Cada 60 amigos rescatados te otorgan una vida extra y entre más juegues, más se llena el manual digital.
Una fórmula aparentemente sencilla, pero que va cobrando complejidad conforme vas progresando. Esto se debe a que se convierte en un reto ser capaz de observar por donde vienen los tiros. Al mismo tiempo que priorizas como evadir, salvas a tus compañeros celestes e intentas tomar un potenciador con tiros limitados. Estos alteran tu capacidad de acabar con los demás, pero solo por cierta cantidad de tiros en vez de tiempo. A eso le sumas su creciente variedad de enemigos con diferentes comportamientos y patrones conforme progresas hacia la aniquilación total. Desde unos pequeños escorpiones que te persiguen a paso lento, pasando por criaturas que explotan al morir o dejan magma.
Parte de su jugabilidad es ser un bullet hell que nos enseña a interpretar rápido que pasa en pantalla. Sin duda son muchos los enemigos que enfrentas mientras esquivas sus proyectiles o evades las trampas que dejan. Pero también tu propia defensa puede jugarse en contra e ir complicando la situación al grado de confundir tu percepción. No solo debes mantenerte en movimiento, sino también juzgar con celeridad cuando y hacia donde disparar. Hay peligros en pantalla que incluso se pueden confundir cuando estas reventando muchos enemigos a la vez. Además nos ofrece emplear un código QR que nos permite competir en un tablero de clasificación online con nuestro puntaje.
APARTADO GRÁFICO
Toda la estética es pixel art pero con una paleta de colores retro inspirada en el ZX Spectrum. Tonos claros con cierta sensación neón que les permite destacar mucho en pantalla cada proyectil tuyo o del enemigo. Esto nos lleva a situaciones donde los efectos especiales pueden crear una confusión visual junto a nuestros proyectiles. Algo intencional al intensificar lo que ocurre en pantalla para que no bajes la guardia y uses la vista periférica. Si lo encuentras muy brillante, el menú de opciones permite reducir la intensidad de este efecto luminoso o la cámara.
MÚSICA Y SONIDO
Casi no tiene música para acompañar la acción trepidante que tiene, en su lugar emplea algo más ambiental. Su tema más destacable está en la pantalla de título, el cual logra transportarte a esa época de los arcade. El resto se logra mediante los efectos de sonido que parcialmente sirven como guía para lidiar con cada pantalla. Es algo que en general funciona, pero me habría gustado que tuviera más música, quizás algo de electrónica.
CONCLUSIÓN
Satryn DX es un buen homenaje a la época de antaño, donde impera otro tipo de reto. Sencillo pero a la vez exigente si quieres alcanzar una puntuación envidiable mientras superas hordas algo injustas de criaturas espaciales. Solo tiene un modo de juego que al tener generación procedural, le da cierto grado de rejugabilidad. Más si buscas formar parte del tablón de clasificación global, aunque extrañamente no se puede revisar dentro del juego.



































