Destartalar por partes un gran navío no es el oficio favorito de Arami pero despertará tu curiosidad en Ship Graveyard Simulator.
Un género que antes era enfocado a ofrecer experiencias realistas solo para conocedores ahora tiene un rumbo muy diferente. Antaño queda el tiempo donde solo unos pocos pueden disfrutar de una experiencia de este tipo si tienes algún conocimiento. El enfoque ahora es que todos puedan tener un acercamiento a diversos temas, con una simplificación de por medio. Claro está que toma una base real en cada propuesta, pero a la vez que sea algo divertido para todos. Esto no evita que me deje perpleja el tema que toca esta aventura, desguazar cada centímetro de un barco. ¿Puede ser divertido e interesante uno de los oficios más pesados de una chatarrera? Acompáñame para ver si destruir el bote es tan divertido como suena.
HISTORIA DE SHIP GRAVEYARD SIMULATOR
Ultimate Games nos pone permite ser un destartalador de barcos que empieza desde cero en alguna playa del mundo. No hay algún hilo argumental o planteamiento de por medio, tan solo eres tú intentando de hacer crecer tu negocio. Por lo que todo queda en ti y tus ganas de hacer rentable este bello pero intenso oficio.
JUGABILIDAD
Ship Graveyard Simulator comienza con una playa repleta de chatarra perteneciente a otras embarcaciones, con algo de acero para demoler. Al principio cuentas con un martillo para poder obtener tus primeras ganancias, las cuales inviertes en nuevas herramientas. Entre más utilizas cada una de estas, obtienes experiencia para subir de nivel y puntos para el árbol de habilidades. Puedes mejorar el rendimiento de tus herramientas, incrementar ranuras del inventario, reducir el desgaste, romper más rápido y mucho más.
La progresión no solo se limita a tus habilidades personales, también puedes crear un taller, conseguir una fundidora o empleados. Todo esto progresa de a poco, conforme vas adquiriendo los materiales y la experiencia necesaria para iniciar los proyectos. En el área donde te encuentras también hay un pequeño pueblo, con varias personas que tienen diferentes encargos o pedidos. No te aumentan la reputación, pero sin duda aportan dinero y mucha experiencia para poder mejorar de forma más rápida. A esto se le suma que puedes encargar diferentes barcos a deshuesar, cuyo costo es en relación a su tamaño. Solo recuerda que tienes 24 horas para desmantelar tanto como puedas, ya que estos se alquilan por día.
Los materiales que consiguen se pueden vender o bien pasar a la fundidora para obtener otros mejores. El valor de estos varía en función de que tan saturado está el mercado si vendemos mucho un solo tipo. Pero si llega a hundirse, entonces realizar los encargos en el pueblo es tu mejor opción. Siempre te van a ofrecer uno asequible y otro que es más complejo de realizar, así tienes más opciones lucrativas. De ahí vas a ir creando un cochinito para barcos más grandes o mejorar tu equipo para tardar menos tiempo. También puedes mejorar la tienda del pueblo para conseguir cosas como el soplete o la mopa para aceites de cubiertas Finalmente tendremos el taller para guardar materiales, junto a un camión que puede transportarnos o guardar algunos materiales.
Refinar materiales tiene su chiste, ya que cada receta requiere un par de materiales en concreto y una temperatura específica. Gracias a esto podremos conseguir lo necesario para crear los barracones, que es donde descansarán nuestros empleados. Lo que le confiere un pequeño componente de micro gestión de tareas, materiales, encargos, compra y venta a la larga.
APARTADO GRÁFICO
Es el gran talón de Aquiles de muchos simuladores, aunque en parte se entiende porque buscan llegar a más jugadores. Debo reconocer que tiene unas bonitas puestas de sol en algunos de los barcos que debes destrozar mientras lo destrozas. Cumple muy al mínimo en este apartado, pero ojalá un día se animen a romper su molde. Sus ciclos de día y noche, a pesar de su iluminación estándar, llegan a ofrecer atardeceres admirables con ciertos barcos.
MÚSICA Y SONIDO
La ambientación musical es un poco minimalista y los efectos de sonidos están bien conseguidos. Este apartado, aunque está más conseguido que los gráficos, es desafortunado que no tenga el mismo trato de su jugabilidad.
CONCLUSIÓN
Ship Graveyard Simulator es una experiencia que tiene un control raro, gráficos algo atrasados, pero con una gran jugabilidad. Empecé con expectativas bajas, pero se termina convirtiendo en una experiencia con bastante profundidad y una curva de aprendizaje amigable. Hay deficiencias técnicas que desaniman a primera vista, pero en el fondo desborda cariño en su experiencia jugable. Abarca muchas operaciones del desguace, amarre, desmantelamiento, recuperación y procesamiento que además te recompensa si exploras un poco la playa.



































