Algunos títulos de la antaña NES logran revivir para desafiar a Arami y una nueva generación de jugadores en Shadow of the Ninja – Reborn.
Estamos en la era de las recreaciones de títulos clásicos o relanzamientos con distintos retoques. Algunos pasan con más pena que gloria y visceversa, dependiendo del título que tenga este trato. Hoy regresa un título de la primera consola de Nintendo, cuando el reto estaba implícito en su catálogo. Solo queda ver si han respetado su esencia al traerlo de vuelta o han mutilado su encanto.
HISTORIA DESHADOW OF THE NINJA – REBORN
Natsume recuenta la historia de dos ninjas, Hayate y Kaede, luchando para detener al maligno Emperador Garuda. Un futuro tecnológicamente avanzado que atisba un rayo de esperanza en estos guerreros shinobi. Sus fuerzas serán necesarias para derrotar a los lugartenientes que velan con mano de hierro a Laurasia.
JUGABILIDAD
Shadow of the Ninja – Reborn maneja el mismo planteamiento del juego original, un plataformero dividido en varios niveles. Para esta ocasión tendremos una fase más a superar, todas divididas en sub secciones que toca pasar con una vida. Un inicio suave que de a poco va presentando diferentes retos que complican la partida hasta volverse demoledor. No solo trasladaron la jugabilidad original, también añadieron nuevos movimientos y utilerías para darle un toque de modernidad. Poder correr por las paredes, varios saltos, inventario de equipo y una barrida de gran velocidad. De hecho, añadieron un manual que te permite conocer todo lo que ofrecen los controles en vez de un tutorial. Un guiño a la vieja escuela, cuando no existía esa práctica.
No solo tendremos el potenciador que permite lanzar un proyectil mientras no recibamos mucho daño. Ahora podremos gestionar un equipo alterno de usos limitados u objetos que nos pueden brindar apoyo como curar o potenciar. Los podremos encontrar en cajas que podemos destruir, algunas de ellas muy bien escondidas. No se recomienda tomar todo lo que veas, pues habrá algunos más útiles según el nivel a superar. Aplica para los jefes que nos desafían al final o algunos de los subjefes que nos esperan a medio camino. Todo aderezado con un control bastante fluido, aunque la forma para subirte o bajarte de algunos lados podría ser mejor. Como extra, se guarda el avance al pasar por cada sub sección y esa será la única benevolencia que tendremos. Paradójicamente los jefes son más sencillos a comparación del nivel que cada uno resguarda.
Añadieron un sistema de puntuación global que se basa en las monedas que consigues en cada nivel. Pero eso no es todo, también el dinero conseguido lo podemos usar para conseguir equipamiento especial. Este lo seleccionamos antes de empezar el asalto a cualquier zona, por lo que toca avanzar para desbloquear todo. Una función bastante útil, ya que hay herramientas que son más prácticas para los últimos niveles del juego. Algo que se agradece, porque el reto sube bastante una vez llegas al nivel cuatro. Si no te es suficiente, puedes elegir una dificultad mucho mayor para poner a prueba tus reflejos ninja. También se añade una modalidad contra reloj para presumir nuestro mejor tiempo ante el mundo. Lo cual invita a ser rejugado para pulir nuestra técnica con el fin de acabarlo sin morir en el intento.
APARTADO GRÁFICO
El pixel art decide tomar la ruta de los 32 bits para reformar el apartado con sprites muy detallados. Animaciones de gran calidad, dibujos a mano para la cinemática de apertura, como si fuera un arcade de los 90. Dicho trabajo hace que los enemigos más simples luzcan muy bien, ni se diga de los jefes que están vitaminados.
MÚSICA Y SONIDO
Un aspecto que va de la mano con la nueva dirección artística, porque han retocado los temas originales. Se tomaron el tiempo de crear nuevas piezas para enriquecer el conjunto más que digno de su banda sonora. Los efectos de sonido pasan por un trabajo similar para modernizar, además de limpiar, sin salirse de la línea.
CONCLUSIÓN
Shadow of the Ninja – Reborn revive lo que era común en la era dorada de los juegos. Un reto que pide reflejos, una mano rápida para esquivar, además de saber cuándo atacar o vas a caer rápido. Los movimientos nuevos que añadieron les falta un poco de pulido, pues luego no salen y perderás vitalidad por eso. Exceptuando este problema, que espero pulan con un parche, ofrece una experiencia divertida. Un arte y música que no tienen desperdicio para ponerte al límite, subirte la adrenalina e intensificar el momento. Poder jugar a dos invita a tener un rato divertido, quizás frustrante si no se coordinan. Recomendable para quienes tengan tolerancia al desafío de los juegos de antaño y si no te da miedo, no te arrepentirás.



































