Las carreras nunca se habían teñido de con sueños perdidos cuando Arami se une para correr junto a los Green Reapers en Screamer.
HISTORIA DE SCREAMER
Milestone nos invita a participar en el gran Torneo cuyo misterioso patrocinador está dispuesto a pagar mucho dinero al ganador. Varios equipos de distintas partes del mundo se unen, cada quien con sus razones para participar. Unos por la fama, otros solo quieren un pedazo del premio, algunos conspiran o quizás solo quieren venganza. Pero solo Hiroshi, Rósiín y Frederic tienen algo muy personal que ajustar con el organizador.
JUGABILIDAD
Screamer no solo son carreras, es también el regreso de una vieja franquicia nacida en la era de MS-DOS. Pero para competir en una época tan divisiva entre simuladores o el estilo arcade, aquí entraremos a un punto medio. Además, con un esquema de conducción diferente del habitual cuando se usan los dos stick del mando. Uno para controlar el vehículo, mientras el otro es para realizar los derrapes que transforman las curvas en un espectáculo. Ni muy casual, pero tampoco sin llegar a las exigentes cotas de la conducción realista. Un punto intermedio que exige habilidad al volante.
Si te da la sensación de ser intimidante, el modo historia entra como algo más que un tutorial. Aquí vas a desbloquear todo el contenido del juego, aprender a jugar y también a sufrir al avanzar. Una campaña con varios capítulos por delante que de a poco te introducen las distintas dinámicas jugables al volante. Cuando vences a un piloto, este es desbloqueado junto a su vehículo en el garage para usarlo en otros modos. La historia se narra como una novela visual, en ocasiones contando con cinemáticas animadas de alto calibre. Pero el jugo está en las carreras donde tendremos variedad de retos por superar, siempre cambiando el formato. A veces en solitario, quizás duelos con pocos rivales o el aclamado torneo con varios contrincantes a la vez. Todo un tiro a la nostalgia, aunque las secciones de visual novel se extienden más de la cuenta.
Al correr contaremos con una barra de Entropía que solo se carga cuando alcanzamos altas velocidades. También recibe una bonificación cuando presionamos el cambio de velocidades cuando alcanzamos cierto punto, un sistema semi automático. Esto premia la coordinación, además de requerir buena técnica para mantener la carga y potenciarnos con la Entropía más seguido. Combinado con los derrapes usando la segunda palanca, te espera un camino complejo, pero satisfactorio al dominarse. Aprender la pista, el movimiento del auto y su control al derrape son la clave para ganar hasta en la dificultad más baja. Si no aprendes esto, te aplastarán. Pero si lo logras, te espera una de las sensaciones de velocidad mejor logradas a la fecha. Incluso podrás embestir a otros coches con un ataque especial que si lo mides bien, les quitaras muchos lugares.
Fuera del modo historia tendremos lo usual como el arcade con carrea individual de toda la vida. En equipo a dueto o en trío o personalizada donde puedes acomodar las reglas al gusto. Cantidad de vueltas, si hay corredores duplicados, el total de competidores, los potenciadores. Incluso algunas opciones que le dan otro sabor a la competencia como no perder partes del coche al chocar, que tengas overdrive desde el inicio de la competencia. Desafío de Overdrive que pondrá a prueba tu conducción en distintas pistas con diferentes grados de dificultad. Los desafíos de puntuación para competir contra el mundo usando tu puntuación al conducir. Puntos de control para alcanzar un chequeo antes de que se termine el tiempo o el clásico contrarreloj. Finalmente, el multijugador local a pantalla partida a 4 o entrar a retas en línea.
APARTADO GRÁFICO
Su estilo artístico busca renovar la saga con una presentación anime para los personajes, con vehículos estilizados y adrenalina al volante. Las secciones de novela visual son correctas, aunque cuentan con pocos dibujos, pero con una interfaz estilizada y colorida. Los modelos de los coches se llevan el estelar, más cuando entras al garage para personalizar su pintura al gusto. Le sumamos buenos efectos visuales, una pintura metálica que resalta con la iluminación de las pistas. Ya sea de día, tarde o el buen uso del neon durante la noche. No pueden quedar fuera las animaciones que nunca son suficientes con la buena calidad que tienen, además de apoyar su narrativa.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora tiene un talón de Aquiles algo severo, pocas piezas con influencia electrónica y todas son pegajosas. Una lástima que varias carreras pueden perder un poco de impacto porque cuenta con una selección musical tan corta. El otro estelar es la actuación de voz que no solo es buena, es políglota, cada personaje habla su idioma natal. Al principio puede ser raro, pero en las cinemáticas logra ser fluido y sumergirte en un mundo donde el idioma no es una barrera. Parte de esto se logra con una buena traducción al español y solo usa modismos cuando un personaje los usa.
CONCLUSIÓN
Screamer tiene una barrera de entrada un poco exigente que otorga una satisfacción como pocos al entender su conducción. Con un apartado visual sorprendente en los modelados de los coches, las pistas, interfaz y cinemáticas. Ofrece mucho contenido por desbloquear en su modo historia, retos y el multijugador. La campaña donde logra darle protagonismo a varios personajes al mismo tiempo sin perder el hilo, la coherencia. Hay partes que sin duda pudieron ser mejor como la novela visual, donde ocasionalmente puede romper un poco el ritmo. El compañerismo, personajes entrañables, momentos de acción y adrenalina bien dosificados. Una franquicia que regresa con un título que al inicio es complejo, pero premia la habilidad, mucho por desbloquear y una historia que te enganchará.




























