La nueva propuesta de Ubisoft, Riders Republic, ha llegado con muchas cosas a su favor, y unas cuantas en contra.
La representación de los deportes extremos dentro de los videojuegos no es tan reconocida ni tan basta como los de otros como el futbol; y aunque si ha habido algunos ejemplos de títulos que han representado el motocross, el ciclismo o el snowboarding; no hay muchos exponentes que traten varios a la vez como es la premisa de este título del estudio francés.
¿Es esta entrega, sobre un lugar donde los amantes de los deportes extremos se reúnen para competir y disfrutar; un buen juego?.
Los tres deportes de la República
Nomás empezar el juego, la introducción nos da un recorrido sobre todo lo que podremos realizar dentro del juego; y esto es la presentación de los tres deportes principales que abarca Riders Republic:
- Ciclismo (Freestyle o de carreras).
- Esquí (Freestyle o en competencia).
- Traje aéreo (De planeo o a propulsión).
Sobre ruedas
Centrémonos primero en las bicicletas, las cuales se controlan bastante cómodo, puesto que no hay mucha complicación en su esquema de comandos. Es como si se maniobrara un vehículo tradicional, pero si se llega a sentir su pesadez y dificultad; de verdad se siente como si controlaras una bicicleta de verdad.
El llevarla por los terrenos de tierra, por las subidas y por las bajadas si tiene un impacto en su desempeño durante la conducción. En estos aspectos, la dinámica es muy realista; es como una mezcla de elementos arcade y simulador, algo que me encanta.
Sobre la nieve
Por otro lado, tenemos el esquí que, aunque no es mi favorito, es bastante divertido; como es usual en este deporte, se realiza en montañas y (obvio) nieve. En un principio no se llega a sentir una gran diferencia al controlar al personaje por la nieve, pero eso no significa que si las llegue a tener; principalmente porque la maniobrabilidad la veremos afectada dependiendo del relieve en el que nos encontremos, si está muy inclinado o no.
Cabe destacar que, aunque dispongamos de una patineta de nieve o unos esquís, la manera de usarlos dentro del juego es básicamente la misma; asimismo, salvo en determinadas carreras donde lo involucran con otros deportes, las competencias de esquiaje y patinaje sobre nieve son exclusivamente de freestyle (o así parece).
Vuela vuela…
Por último, tenemos los trajes aéreos, estos son los últimos en desbloquearse dentro del modo carrera. Dependiendo de cual uses, su control será distinto, por ejemplo: el traje aéreo de planeo basará sus mecánicas en que tan cerca estés del suelo, y deberás de vez en cuando aprovechar la velocidad para volver a agarrar vuelo.
El traje de propulsión en cambio, es como un avión y deberás tener cuidado al maniobrar a altas velocidades.
Ambos se sienten bastante pesados, sobre todo el segundo, es por ello que sus eventos implican más habilidad para maniobrarlos que los otros; y eso puede significar más diversión o más estrés, dependiendo de como tú veas los retos.
Por cierto, hacer los trucos en los primeros dos, dependiendo de tu configuración, es más fácil o difícil; pero sea como sea, siempre es satisfactorio ver como realizas un truco y sumas el puntaje exitosamente.
Un mundo que se siente muy vivo
Una de las cosas que caracteriza a este mundo, aparte de que tiene paisajes bastante bonitos, es que siempre te vas a encontrar al menos a un jugador, sea la zona que sea. El hecho de que siempre encuentres usuarios por ahí haciendo trucos, maromas o cayéndose épicamente es de lo más entretenido; a veces, prefería ir por ahí a pie o en la bici lentamente para apreciar a los demás jugadores y el mundo que me rodeaba.
Pese a que los personajes no se vean muy bien que digamos (al menos en Xbox One), todo lo demás está bastante bien hecho; la atmósfera está bien hecha y gran parte de ese ambiente ‘movidón’ se le puede atribuir a la selección de pistas musicales que puedes escuchar en la radio; esas canciones no solo son épicas, sino que además suman al entretenimiento del juego… inclusive las pistas de música clásica, esas son mis favoritas para los montajes impresionantes.
Desde Yosemite hasta el Gran cañón, con viaje rápido o volando, pedaleando y deslizando, siempre hay algo que hacer en Riders Republic; y aunque creo que con el tiempo puede que llegue a cansar, la gran cantidad de eventos de modo Carrera y de multijugador pueden mantener estable este juego por muchos meses en el periodo de uso de un usuario.

Un pequeño detalle
Sin embargo, algo que no fue un poco de mi agrado, ya sea por mi falta de habilidad o porque genuinamente es complicado; es que en dificultades más elevadas los rivales suelen ser mucho más perfectos, y no en el buen sentido de que así es un reto más interesante; sino que, por ejemplo en las carreras de trajes aéreos, los adversarios volaban muchísimo más rápido que uno con todo y usando el propulsor durante partes estratégicas.
Esto es algo que he visto en otros juegos de carreras donde los demás competidores obtienen algún bonus de velocidad para hacer más difícil las carreras de velocidad; y aunque sí, existen tácticas para contrarrestar esto y obtener victorias más seguido (como tapándoles el paso o simplemente siguiendo algo que ya funcione… o volverte mejor jugando), me parece un poco absurdo, sobre todo cuando se usa el mismo traje.

Aunque, en realidad pareciera que las únicas carreras «justas» son las que hacemos contra la IA, porque las de mega-evento contra otros jugadores son un mega-desmadre… y no me quejo, son bastante divertidas, pero si eres un ser competitivo de corazón, vas a pasar muchos corajes.
Por otro lado, los vehículos especiales, aunque no son de lo más espectacular, son entretenidos de usar y aportan cosas diferentes a la jugabilidad y a las carreras tradicionales… y seamos honestos, ¿quién se esperaría una bicicleta o un triciclo propulsado con cohetes?.
Diferencias generacionales
Algo que es inevitable es que, si juegas en generación actual, tu experiencia no será la misma que alguien que juega Riders Republic consolas de próxima generación y; aunque la diferencia no es notoria o inclusive, importante, es destacable.
Esta es básicamente que la Xbox One, a diferencia de la Series X|S por ejemplo, solo puede soportar poco más de 20 jugadores a la vez por evento masivo; mientras que en la otra pueden llegar a haber más de 50.
Asimismo, y como había señalado en un anterior punto, los gráficos de algunos personajes se ven bastante raros y feos; es verdad que puedes personalizar las prendas y todo, y estas ya añaden más estética a los monigotes; pero el primero que usas es feo sí o sí, y no por como está vestido, sino por sus gráficos.
Aunque al final de cuentas nunca llegas a notar esto con lujo de detalle realmente, casi siempre estarás más centrado en los paisajes o las carreras que en como se ve tu personaje.
Conclusión
Riders Republic es un juego que mostró en un principio mucho potencial y que aún puede seguir atrayendo más público si Ubisoft se anima a seguir manteniéndolo. Por ahora el lanzamiento ha ido bien, y habrá que ver que más le espera al título.
- Te lo recomiendo sí: Te gustan las entregas de deportes extremos o de carreras, que tengan su aspecto simulador, pero también un poco de arcade.
- No te lo recomiendo sí: No te agradan los títulos con modo libre y que apelan más a lo casual que a lo competitivo.





































