Shelly Bombshell está de vuelta para entrenar a Arami en el arte de patear rebeldes de la ley y el orden en Phantom Fury.
Los juegos de antaño sentaron las bases de muchas experiencias modernas, unas logran innovar y otras quedar en suspenso. Crecí con muchos de los antihéroes de la época que marcaron un punto y aparte en los 90. Gracias a esto, me es posible tener un acercamiento diferente ante la nueva oleada de los boomer shooter. Uno de estos tiene a una chica que está dispuesta a cubrir las botas de uno de los más recordados. ¿La Srta. Harrison estará a la altura del buen Duke?
HISTORIA DE PHANTOM FURY
Slipgate Ironworks nos cuenta en este spin-off como esta gallarda agente de la ley termina perdiendo un brazo. Al despertar todo se viene abajo, debe escapar e irse acoplando a su nueva mano cibernética creada por su bisabuelo. La Corporación Phoenix está metida en un asunto de mutantes y solo ella tiene los pantalones bien puestos para detenerlos.
JUGABILIDAD
Phantom Fury es el tercer juego de un personaje que busca ser la nueva cara ruda de los shooter retro. Toma inspiraciones en algunos aspectos vistos en el incidente de Black Mesa y un tanto del retirado Duke Nukem. Cámara en primera persona, un tanto de humor agresivo, algo de progresión lineal mientras acabamos con todos empleando un gran armamento. Una fórmula que a priori puede ofrecer ratos de adrenalina con un tanto de risa, aunque busca tomar identidad propia. En cierto modo lo hace, pero con un giro argumental cuestionable y algunas pegas que iremos viendo en el camino.
Comencemos con el brazo biónico, el cual tiene puede aplastar de un golpe a la mayoría de los enemigos. Nos servirá para avanzar en los niveles, además de que se puede mejorar gracias a unos módulos especiales. Si quieres aplicar una modificación tendremos que conseguir nanonúcleos, una sustancia morada que resalta a la vista y bien escondida. Algunas mejoras te permiten levantar armas pesadas sin perder movimiento e incluso generar un escudo a prueba de balas. Podremos modificar nuestras armas con disparos secundarios e incluso un traje con el usual aumento de vida, armadura y demás.
Los niveles ofrecen un avance lineal que se va intercalando con algunas áreas abiertas, ambos estilos con varios secretos. Muchos de estos requieren que revises los objetos, ya que aquí tendremos mucha interactividad con el entorno. Bien puede ser una computadora con un código, algo destructible con el brazo o toparte con alguna referencia. Hay algunos acertijos que requieren usar una grúa o colocar objetos encima para poder avanzar, aunque tienden a interpolarse gráficamente. La segunda mitad cambia su ritmo, ya no aprovecha de la misma forma el planteamiento inicial e intenta terminar rápido. A esto súmale los bugs de toda índole: enemigos infinitos, puertas imposibles de abrir o salir volando espontáneamente.
El tiroteo es uno de los puntos más importantes de este género, aunque deja una sensación mixta. Tiene más de 10 armas disponibles, un repertorio respetable con el retorno del revólver Loverboy, la ballesta o sus granadas craneo. Lamentablemente aquí radica una de sus fallas, ya que los enemigos tienen fallas en su inteligencia artificial. Esperarías que los mutantes se avienten sin más, pero incluso los humanos también se arrojan sin más contra ti. Otro punto en contra sería su poca variedad de enemigos, los cuales habrás visto todos en una hora. Sus jefes tampoco están exentos de problemas, porque se limitan a esquivar sus ataques y atascarlos de plomo. Si eres de los que adora superar la dificultad más alta, la suerte influye más que la habilidad.
Cierto es que tiene fallas que no le permiten mostrar todo el encanto que tiene, pero también tiene cosas buenas. Logra ser divertido a pesar de sus fallas que posiblemente corrijan mediante futuros parches. Es entretenido conseguir las mejoras que logran darle un poco más de sabor a los encuentros normales y de jefe. Hay interacciones ingeniosas como una base desértica con un lanzamisiles remoto para abrir el camino al siguiente nivel. El nivel del tren que toma ciertos aires de la aventura sangrienta de Caleb. La locura de poder tomar un arma pesada y llevarla contigo como si fuera parte de tu repertorio. El cameo de Blade, del universo de SiN, pudo haber sido mejor aprovechado, pero al menos te brinda una poderosa ayuda.
APARTADO GRÁFICO
Su estilo visual logra compaginar el aire retro de inicios del 2000 con algunas tecnologías actuales para crear su ambientación. Un toque pixelado con efectos luminosos para resaltar el estilo de los motores de la época, aunque con un detalle. Por lo regular el pixelado busca dar un aspecto borroso, aunque cosas como las armas pesadas desmontables tienen pantallas definidas. El diseño de niveles en su mayor parte es bueno, con secretos en lugares ingeniosos o mención a otros clásicos. Los efectos visuales también ponen de su parte, al igual que el buen diseño de armas basadas en juegos de antaño.
MÚSICA Y SONIDO
En esta ocasión la música cobra más un factor ambiental en vez de emplear las típicas tonadas rockeras o movidas. Ocasionalmente en ciertos puntos de la aventura tendremos esos temas que buscan subir la adrenalina y la tensión del combate. Sin duda una inspiración en cómo se fue el viaje de Gordon Freeman, aunque no se siente el mismo peso. Hay actuación de voz decente para su narrativa, con Bombshell destacando más en sus diálogos humorísticos. El armamento no se siente con todo el poder que debería, les falta poder de impacto. Lo mismo con los enemigos y algunos jefes.
CONCLUSIÓN
Pnatom Fury es una vuelta a lo retro con toques contemporáneos que no logra ser tan grande como debería. Parte radica en los bugs, un tanto su diseño jugable y en la inevitable sensación de que lo apresuraron. Shelly es un personaje muy interesante que destacó en Ion Fury, sorprende que no pudieran trasladar su encanto al 3D. Asombra que, habiendo buenos ejemplos contemporáneos, cometieran este tipo de errores. Logra ser divertido sin llegar a ser impresionante, aunque considero que con algunas correcciones se volvería más disfrutable. Ojalá logren corregir sus problemas, ya que en su núcleo hay una propuesta entretenida.


































