El makai se encuentra en peligro y Arami acude a los dioses por ayuda, pero nadie espera que un demonio del fuego ayude en Okko the Exiled.
HISTORIA DE OKKO THE EXILED
Frozen Flame Interactive recuerda el ataño reino oni de Kutala donde vive un pequeño demonio de fuego. Una tierra divina que está a punto de ser invadida por el Señor Demonio del Makai, Yalda. Los cielos deben conectarse de nuevo o todo estará perdido, incluyendo mortales, celestes y demonios por igual. Solo este descendiente del fuego puede restaurar el balance creado por la oscuridad.
JUGABILIDAD
Okko the Exiled es un plataformero que revive el arte del pixel dibujado a mano, pero con un giro propio. Romper la defensa para después atacar con mucha fuerza y borrar del mapa a quien sea. Pero para lograr esto, tu latido de oni debe sincronizarse con el golpe para obtener el efecto deseado. A esto se le suman sus otras habilidades como saltar, desviar proyectiles e incluso rebotar ante enemigos o ciertos objetos. Todo esto empieza con una métrica sencilla, pero que de a poco se vuelve un complejo reloj de saltos medidos. Muchas veces basta con observar para lograr dar esa combinación que te deje llegar al otro lado. Con el ataque es similar, no solo es golpear desmesuradamente, encontrar las aperturas, además de aprovechar el escenario.
Su progresión es por niveles que puedes elegir en un mapamundi con bocetaje de un reino infernal mítico. No es necesario conseguir todo para poder progresar, pero no le impide tener muchos rincones para pasear. Esto en parte a que las áreas son muy verticales, invitando a encontrar el modo de aprovechar tus rebotes. Tienes áreas de plataformeo, son las más abundantes, donde llega a tener caminos diversificados. No sabrás que encontrar a menos que te dejes llevar por la curiosidad, siendo uno de sus puntos fuertes. Zonas amplias donde no parece ser más de lo mismo mientras buscas la salida.
Tenemos el refugio conocido como El Viejo Trono, donde están nuestros aliados. Aquí puedes gastar el dinero que consigues en tus aventuras, además de buscar áreas extra con las habilidades obtenidas. Conseguir talismanes, subir atributos, hablar con personajes que pueden tener una secuencia importante por compartir. Incluso desbloquear nuevas habilidades o ayudar a un demonio gruñón en busca de sus Deevols esparcidos por todo el reino. Entre más consigues de estos pequeños, puedes desbloquear un elevador subterráneo cuyos pisos ofrecen retos bien premiados. Se recomienda hacer esto cuando ya tengas tu arsenal completo, porque pega un salto de dificultad muy rápido.
El combate basado en combos no decepciona, porque implica saber saltar para esquivar, devolver proyectiles y aplastar con celeridad. Fácil de empezar a usar, pero requiere un tiempo dominarlo, más si eres de los que busca el 100%. Tiene cierta torpeza, pero sin llegar a ser totalmente inútil y es a propósito, porque los enemigos son similares. Cada reino tiene sus propias amenazas, jefes de fin de fase junto a su guardián al final de cada línea. Desde un gigantesco guardián de piedra hasta pasar por señores demonios que pueden llenarte la pantalla de basura. Afortunadamente todos tienen patrones que si se unen al dominio del modo enfoque para golpear con tus latidos. Se vuelve un pequeño acertijo dinámico, nada que la prueba con error no pueda resolver.
Si bien toma muchas bases retro, tampoco busca recrear toda la experiencia. Lo malo de todo este conjunto, es el control del personaje y no por el acomodo de los botones. Tiene un plataformeo preciso, aunque nuestro héroe demora un poco en soltar algunos golpes para hacer los rebotes. Puede parecer poca cosa, aunque le juega en contra en secciones más avanzadas donde el espacio para errar es mínimo. Creo acelerando el golpe y su hitbox le ayudaría a ser más consistente para que estos retos no sean frustrantes.
APARTADO GRÁFICO
Todo está dibujado a mano, permitiendo ofrecer un estilo visual no solo nostálgico, también detallado. Buen uso de los colores, diseño de niveles amplio con verticalidad que invita a usar todo tu kit. Jefes gigantescos que no solo son acordes a la temática, llegan a ser intimidantes, una buena representación de sus mitos. Toda la estética asiática hace que quieras explorar cada reino para derrotar al oni principal de cada zona.
MÚSICA Y SONIDO
Su banda sonora va cargada con un estilo alegre, noventero, de ritmo rápido sin caer en la monotonía. Cuenta con varios temas pegadizos, además de saber adaptarse al momento. La calma del refugio, cuando entras a un nuevo reino, la epicidad de luchar contra los guardianes. Efectos que dan contundencia a tus poderes y si te molesta el sonido del latido al usar el enfoque, puedes desactivarlo. Una consideración bienvenida, porque es una habilidad que se usa mucho, pero puede ser un incordio para algunos.
CONCLUSIÓN
Okko the Exiled entra en la categoría de los neo retro con varios puntos a favor si extrañas el estilo de antaño. Lo mejor es el combate contra sus jefes titánicos, diseño de niveles semi abierto con mucha verticalidad, exploración bien recompensada. Más si quieres sacar todos sus secretos para llegar más fuerte que cualquier demonio antes de la pelea final. Temas que seguramente se te van a quedar en la cabeza, es pegadiza y tiene piezas memorables. Su único punto negativo es el golpe para rebotar, debe ajustarse, así permitiría tener un plataformeo desafiante, pero divertido.
















