Noreya: The Gold Project es un metroidvania con buenos elementos, no revoluciona, pero tiene argumentos para darle una oportunidad.
Avaricia o Luz y Oscuridad?
En esta aventura tomaremos el papel de Kali, alguien quien lo ha perdido todo gracias a unas criaturas misteriosas. Al verse sin nada, decide explorar unas ruinas que aparentemente tienen las respuestas a todo lo que sucede. Poco después, dos dioses entrarán en juego para ver qué destino nos espera. Por un lado tenemos a Salluste, Dios de la Avaricia, quién nos ofrece todo el poder que el «Oro» nos puede brindar. Por otro lado, tenemos a Hemenis, Diosa de la Luz y la Oscuridad, quién nos ofrece poder a cambio de mantener nuestra fé en lo bueno.
En un principio no sabremos mucho de lo que sucede a nuestro al rededor y los misterios que ocultan las criaturas que nos atacan. Al avanzar en el juego iremos descubriendo poco a poco una trama que se hace interesante y nos mantendrá con la duda de «qué sigue después». Esto es un buen punto para mantener la atención del jugador para llegar hasta el final de la historia.
Ahora, lo interesante viene justo en la dualidad que nuestro favor puede tener para con un dios u otro. Este título tiene los elementos típicos de un metroidvania como el explorar los escenarios, desbloquear habilidades para acceder a áreas que antes no podíamos, etc. Lo entretenido llega con el Oro, pues esta moneda será nuestro recurso principal para todo el juego. Al derrotar enemigos conseguiremos Oro, el cual nos servirá para muchas cosas como el obtener habilidades nuevas o hasta curarnos. En el caso de lo segundo, si recibimos daño, debemos apretar un botón cara cargar nuestra habilidad de curación, por una pequeña cantidad de Oro, recuperaremos un corazón, estos corazones representan nuestros puntos de vida.
Cada dios (Salluste y Hemenis), se ve representado en un árbol de habilidades que nos permite desbloquear poderes de cada uno. Estas habilidades pueden ser adquiridas con Oro y dependiendo de qué lado desbloqueemos las habilidades, nuestro karma se moverá para un lado u otro. Ya sea que tengamos más del lado del Oro o del lado de la Luz, el sistema de karma irá llevando este conteo, cosa que se verá reflejada en el final del juego. Dependiendo de qué lado tengamos más habilidades será el final que obtendremos.
Estas habilidades solo pueden obtenerse en unos altares que estarán repartidos por el mapa y tendremos que encontrarlos. El problema es justamente ese, en ocasiones, será complicado llegar a ellos puesto que algunos están muy separados unos de los otros. Lo complicación aumenta si tenemos en cuenta que el Oro se utiliza también para curarnos.
La dificultad no es precisamente baja, por lo que recibiremos daño fácilmente y tendremos que invertir Oro continuamente para curarnos. Esto es especialmente molesto porque en ocasiones, la cámara se aleja demasiado del escenario, por lo que es algo complicado diferenciar a los enemigos. Estos tienen unos diseños que se pueden confundir con los fondos y perderse, para cuando nos damos cuenta ya nos golpearon. Esto da pie a un farmeo de oro que puede llegar a ser molesto y hasta aburrido si queremos sumar una buena cantidad de Oro e invertirla en habilidades.
Más allá de estos problemas que parecen clave y que pueden entorpecer la experiencia de juego, son algo a lo podríamos acostumbrarnos con el tiempo. El título maneja un ritmo de juego satisfactorio, más cuando vamos desbloqueando habilidades y nos volvemos más fuertes. Los controles responden de buena manera, cosa que potencia el ritmo veloz de juego. Tendremos por delante una buena cantidad de tipos de enemigos para derrotar y jefes que podemos enfrentar en el orden que sea, dejando la forma de jugar directamente al jugador.
Arte pixel.
El apartado visual cuenta con un estilo pixel muy buen logrado y que refleja un mundo lleno de caos. Tenemos varios escenarios que cuentan con una buena cantidad de detalles. Las animaciones están bien logradas y podemos apreciarlas aunque en ocasiones cuesta distinguirlas por los temas de cámara antes mencionados. Aún con ello, se nota el cuidado que se tuvo para el apartado artístico general.
La música cuenta con temas que alzan el sentimiento de misterio y de melancolía que transmite el juego. Cuenta con tonos muy efectivos y que nos meten dentro de su mundo, incluso, la música reacciona dependiendo de la alineación de nuestro karma, aumentando más la inmersión.
Conclusión.
Noreya: The Gold Project es un metroidvania que cuenta con todos los elementos del género, tal vs no cambia la forma de jugar, pero tiene los elementos suficientes parta tener identidad propia. Su historia y el sistema de karma le dan un toque que permite al jugador seguir la ruta que quiera y adaptar el juego a sus gustos. Los detalles vienen con un farmeo un tanto tedioso y algunos detalles visuales que afectan a la experiencia de juego. Aunque puede ser algo molesto, no son un impedimento para disfrutar de un juego que merece darle una oportunidad. Puedo recomendarlo fácilmente a los fans dl género para que puedan adentrarse en su mundo y elegir en qué dios quieren depositar su fe.
Noreya: The Gold Project es desarrollado por Dreamirl y publicado por PixelHeart. Ya está disponible en PC a través de Steam.






























