Un par de mangostas curiosas que tiene Arami encontraron algo valioso que unos lagartos les robaron en Nikoderiko: The Magical World.
Mundos coloridos, enemigos desbocados y coleccionables por doquier son las bases de una aventura divertida en cualquier mundo. Algunas han intentado seguirle el paso al erizo velocista, a los hermanos italianos e incluso a un oso mochilero. Quienes han intentado replicar algo de esta fama no siempre les ha ido bien al fallar en algún apartado. Es un reto crear historias que tengan carisma en lo sonoro, artístico y jugable con la competencia actual. Hoy parece que hay un atisbo de esperanza que busca demostrar que en el plataformeo no todo está perdido.
HISTORIA DE NIKODERIKO: THE MAGICAL WORLD
VEA Games tiene una tierra mágica en donde Niko y Luna surcaron los cielos en busca de un tesoro. Tras pasar varios peligros finalmente logran conseguirlo, hasta que una banda de lagartijas piratas se los arrebata. Ahora deben explorar cada isla hasta recuperar su preciado cofre.
JUGABILIDAD
Nikoderiko: The Magical World es un plataformero en 3D, pero desarrollado en 2.5D con avance lateral o frontal. Una aventura que toma inspiración de la familia Kong y un tanto de los hermanos plomeros o un loco marsupial. Una progresión lineal que puede tener cambios de cámara, dependiendo del nivel que debemos de superar. Los controles permiten saltar, atacar con una barrida, planear en el aire, treparnos por las paredes o montar un animalejo. Es posible jugar en solitario o con un amigo en cualquier momento e intentar retomar la aventura en cualquier modalidad. Su ventaja es que sin importar como la empezaste, puedes retomarla en solitario o acompañado sin afectar el viaje.
Los personajes son rápidos, responsivos para poder lidiar con los obstáculos que se llegan a presentar en cada zona. Cada isla consta de varios niveles con un jefe al final de cada una antes de poder zarpar a otra. Hay varios objetos a recolectar como las letras NIKO, llaves de bonus, una colorida gema, pergaminos, pociones y libélulas. Las zonas ofrecen biomas bien diferenciados que emplean todo tipo de trucos para ocultarte los coleccionables. Ya sea mediante la cámara, una luz sospechosa, aquél camino convenientemente aislado y demás engaños. Pasar el nivel no requiere mucho esfuerzo, pero si eres un completista, es un reto que puede superar las cinco horas.
Tendremos unos niveles más abiertos que otros, aunque su inspiración no intenta tomarse muchas libertades. El homenaje a los grandes de su género logra tener un ritmo adecuado para cada mundo. Solo me habría gustado que intentaran poner algún elemento propio, pues su mundo mágico tiene mucho potencial. Eso no quita que cuenta con algunos de los niveles más interesantes en diseño y jugabilidad durante la recta final. Aunque cabe decir que, en la segunda mitad de la aventura, la forma en que distribuyen los coleccionables cambia mucho. Empiezan a aglomerarse mucho en ciertos tramos y eso es un problema si llegamos a perder después del checkpoint. Tendremos la desventaja de que no todo lo que tomamos se guarda si perdemos y toca tomarlo de nuevo.
APARTADO GRÁFICO
Su diseño artístico y de niveles es lo que más destaca de la aventura, donde los colores pueden cautivarte. Los cambios de profundidad permiten ver la gran cantidad de detalles que llegan a tener sin tener ni una ralentización. Sus personajes no solo son bonitos, tienen carisma y con mucha personalidad en este apartado. Hay una buena variedad de enemigos, así como también de jefes con dinámicas diferentes entre sí. Estos últimos son donde más se resalta el trabajo de crear algo único y encantador. Solo se han presentado algunos errores gráficos menores que no logran opacar el resto del apartado, ni de las excelentes animaciones.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora mantiene el paso con temas de toda índole, desde la alegre presentación hasta la epicidad del villano. Hay varias piezas que no dudo se vayan a quedar en la mente, porque se acoplan muy bien a la aventura. Cuenta con actuación de voz, cuyo trabajo que resalta mucho con los protagonistas y el villano final.
CONCLUSIÓN
Nikoderiko: The Magical World aunque no introduce nada nuevo al género, ofrece un viaje colorido con personajes entrañables. Niveles variopintos que aprovechan de gran manera los colores, cuyos controles hacen satisfactorio superar los niveles más complicados. Jugar de a dos es otro de sus puntos fuertes de forma local, aunque ojalá le añadan esa posibilidad en línea. Una sorpresa inesperada que incluso puede agradar a los más pequeños y ajustar la dificultad para ellos. Un plataformero como pocos que ojalá sea la inspiración para más aventuras de las mangostas.

































