La colonia de Underhive es el paraíso de los criminales y Necromunda: Hired Gun busca en Arata una recompensa por sus méritos.
El universo de Warhammer 40,000 cobra vida en un género distinto al rol en esta ocasión, para brindar acción desenfrenada. De todos los lugares que cuenta tan rico mundo, esta vez nos vamos a una colonia de la mala vida. Su pan de cada día está compuesto de criminales, ladrones y la basura galáctica que nadie quiere conocer en persona. Prepárate porque este viaje puede ser incómodo.
HISTORIA DE NECROMUNDA: HIRED GUN
La forja de Streum On Studio nos narra la historia de un caza recompensas y su fiel pero feroz can. Buscas la gloria prima, repartiendo dolor mediante el frío beso de tus armas o el cálido mordisco de tu mastín. El bajo mundo de Hive City es el sitio perfecto para hacer un buen dinero, cazar o ser cazado. Ser famoso es genial, pero sobrevivir al fuego enemigo y tener el último disparo, es mejor que la última risa.
Necromunda: Hired Gun comienza presentando las mecánicas bases del juego más allá de seleccionar dificultad, disparar y el zoom. Puedes elegir quien vas a ser durante tu aventura, esta elección afecta si tendrás voz masculina o femenina. La capacidad de correr por las paredes, un dash aéreo, el cambio rápido de armas, asi como invocar al mastín. Pero una vez pasado el primer nivel, se desbloquea la posibilidad de comprar mejoras para ti y tu peludo compañero. Su historia puede ser algo trillada pero cuando se trata de desquitarse, dan ganas de conocer como devolverás el favor.
No solo puedes mejorar la salud o velocidad de movimiento, puedes obtener bufos temporales seleccionables desde una segunda ruleta especial. Ralentizar el tiempo, hacer visible los secretos, tener disparos perfectos o destruir escudos energéticos son algunas de estas ventajas. Debes recordar que solo duran poco tiempo y debes esperar para poder reutilizar estas habilidades en los momentos más críticos. Esto aplica también al mastín, el cual solo puede estar un tiempo a tu lado y toca esperar para reinvocarlo. Puedes recuperar salud tras recibir algo de daño, un aura roja surge para devolvernos la salud mientras repartimos plomo.
La progresión está regida por 12 misiones principales y varias secundarias que puedes elegir libremente en tu base Martyr End. Las secundarias cuentan con varios rangos de dificultad, cuya recompensa es proporcional a la proeza solicitada. Estas pueden ser rescate, escolta o incluso acabar con un objetivo en particular para poder cobrar nuestro bien merecido premio. Al terminar tus contratos, vuelves a la base para adquirir mejoras personales, del fiel mastín, tus armas u obtener información. Antes de iniciar cada incursión puedes modificar las armas y el equipo, que puedes obtener al acabar con tus enemigos. Tienen distintos grados de rareza que impactan en el daño y su eficiencia, pero sin la profundidad para una build.
Durante la cacería es esencial mantenerte en movimiento y aprovechar tu entorno para mantenerte con vida. La IA no es muy propensa a cubrirse pero tendrás que lidiar con su buena puntería, además de ser montoneros. Buena parte de las misiones te colocan en situaciones parecidas a una horda, la cual debes exterminar para poder explorar. Si mueres durante tu misión, cuentas con unos cuantos paquetes de estimulación que te reanimarán, puedes comprarlos o encontrarlos. Hay secretos por descubrir en cada una y se toman en cuenta en tu calificación, al final de cada contrato. No morir durante la misión, encontrar los secretos y demorarte poco en la misión son esenciales para el rango S.
Gráficamente el estudio indie logra dar un acabado correcto y llamativo al bajo mundo de Necromunda pero sus NPC flojean. Esto se debe a que a pesar de su buen diseño artístico, su interacción con ellos es algo anímica. Para el armamento a pesar de su ligero sistema looter, la personalización permite darles una apariencia vistosa y amenazadora. Los mapas cuentan con buena ambientación pero en algunas ocasiones no saca tanto partido de sus propias mecánicas. Sigue siendo un punto bueno del juego pero que puede ser mucho mejor.
Sin duda es lo que considero su punto más fuerte, la música rockera durante las misiones como momentos históricos. Su acción a trompicones se vuelve una dosis de bien merecida adrenalina con los ritmos desenfrenados inspirados en Doom Eternal. Los efectos de sonido de las armas no se quedan atrás y las ejecuciones cobran un sabor visceral. La actuación de voz en general cumple, pero para algunos NPC secundarios les faltó algo de impacto. La historia podría haber ganado más enteros si todos los personajes hubiesen tenido el mismo énfasis.
Necromunda: Hired Gun toma inspiración de otros grandes del género FPS de reciente éxito, pero sin perder su propia identidad. Ofrece buena dosis de acción aunque la historia no sea su fuerte, pero compensa con su música rockera y arte. La IA adolece de algunas fallas compensadas al encararte con muchos enemigos, además de no aprovechar sus propias mecánicas. Jugablemente se disfruta, entretiene, puede otorgar una buena dosis de acción y sumergirte en el caos de Necromunda. Una aventura diferente a lo visto en el mundo Warhammer, con puntos que pueden mejorar mediante parches a futuro.



































