Ratópolis tiene un problema, muchos problemas con Arami y poco queso para resolverlos a tiros en MOUSE: P.I. For Hire.
HISTORIA DE MOUSE: P.I. FOR HIRE
Fumi Games tiene un problema entre ratones y comadrejas que nos lleva a la época noir, los años 30. Un detective privado que decide investigar una serie de desapariciones menores ligadas a un problema más grande. Científicos locos, quesos robados, intereses políticos y pleitos por el tugurio. Todo un coctel de problemas listo para convertirse en una bomba de tiempo.
JUGABILIDAD
MOUSE: P.I. For Hire empieza como cualquier otra historia de detectives, un ratón en una metrópolis con problemas de indiferencia. La ciudad pone a prueba a cualquiera que busque tener una vida digna, especialmente las comadrejas que llegan de fuera. Pero del dicho al hecho, pasamos a los plomazos cuya presentación en blanco y negro tiene tintes caricaturistas. Todo narrado por nuestro mismo protagonista Jack Pepper. Con referencias cinéfilas, algunas a Disney, otras a la cultura estadounidense de los años treinta. Todo con un humor ácido usado a cuentagotas, para que el gancho entre en el momento adecuado. Estamos ante el primer juego del estudio, uno que prefiere hablar con acciones, en vez de palabras.
Tendremos dos secciones diferentes de jugabilidad, el tiroteo de la vieja escuela y los momentos de investigación. No todo el tiempo estaremos reventando a cada maleante que impide indaguemos la verdad sobre las desapariciones. A veces toca revisar las habitaciones para encontrar pistas, quizás algún coleccionable como cartas de baseball o cajas secretas. Estas se abren usando nuestra cola de ratón, aunque aquí tendremos un límite de movimientos y no se puede repetir. Si fallas va a quedar perdido el premio, mientras las normales puedes reintentar tanto como quieras. También debemos hablar con testigos que aportan información al caso en interrogatorios de opciones limitadas. Todo lo juntaremos en el tablero de nuestra oficina, en una cuadra donde tendremos aliados dispuestos a apoyarnos.
Los tiroteos tienen un trabajo que adapta las sensaciones a su estilo caricaturesco. No solo tendrás clásicos como una tommy gun, la escopeta o dinamita. Te esperan armas diferentes, una capaz de acabar con la pintura y eso altera su animación de eliminación. Eso no es todo, tendremos que ir recolectando planos para poder mejorar su desempeño. Dichas mejoras las aplica una buena amiga de Jack en el hub principal, cada una exige cierta cantidad. Entre más poderosa, más vas a necesitar para desbloquear esa potencia extra que además altera su apariencia. Su gunplay es frenético, hay que moverse, aunque las armas están pensadas para que uses la que quieras. No hay una óptima, quizás para enfatizarlo surreal de su mundo caricaturesco.
Su mundo es amplio, pero no accesible al cien, se va desbloqueando los niveles conforme avanza la investigación. Lo que sí está disponible, son las casas del camino, un bar donde podrás reabastecer municiones o jugar cartas. El minijuego basado en baseball es opcional y se advierte contar con una buena colección o te harán papilla. La exploración dentro de cada nivel te hará rebuscar hasta de los rincones más simples, porque tiene secretos bien guardados. Además, es la mejor forma de conseguir planos y que tu armamento esté a la altura de la investigación. Lo único que se le podría achacar es que las colisiones de ataques que no son armas sin algo grandes. Algo que vas a notar más cuando te enfrentas a los jefes, no llega a ser injusto, pero se nota.
APARTADO GRÁFICO
La aventura comulga el 3D con el 2D de una forma especial. Si bien todos los personajes son sprites de alta calidad, están representados en 2D dentro de un mundo tridimensional caricaturizado. Esto logra crear algo con un gancho visual que no desentona, realmente se siente que combina. Su mapa mundi usa algo similar, pero más enfocado al 2D, que recuerda mucho a los hermanos taza. No solo eso, tiene un rendimiento sólido, no presenta caídas, aunque te lleguen más de 20 enemigos en pantalla. La traducción al español, aunque es más de español ibérico en algunas partes, es neutra en su mayor parte.
MÚSICA Y SONIDO
Aquí vas a tener música de jazz que a veces puede ser de tipo lounge para los momentos tranquilos. O bien entrar más a un movimiento allegro eufórico cuando se desata la acción. Todos los diálogos cuentan con actuación de voz y es un gusto volver a oír a grandes como Troy Baker. Ningún personaje desentona, ni se siente forzado de más, algo que pocos juegos hacen, que cada uno tenga encanto. Incluso el villano principal se hace querer y respetar.
CONCLUSIÓN
MOUSE: P.I. For Hire no es cualquier shooter, es uno de los indies mejor construidos de lo que va del año. Arte encantador, música acorde a la época, una historia bien hilada, tiroteos con un armamento variado y divertido. Hay muchas referencias para quienes aman descubrir estos detalles, con varios chistes sobre el queso ingeniosos. Aunque si tiene algunos que, por la traducción, pierden un poco de peso. Todo con su propia forma de llevar las cosas, creando un carisma que habla por sí solo en cada apartado. Las peripecias que presenta no rompen el juego, pero se pueden mejorar para hacer mejor a un juego tan redondo. Incluso es un juego que se podría recomendar para quienes buscan conocer el género estilo.





























