La venganza es mejor cuando se sirve fría como el metal de MechWarrior 5, que Arata usará para repartir justicia mientras destrozas ciudades.
Los fanáticos del género llevan mucho tiempo esperando un juego a la altura de la saga. Esta entrega parece estar buscando llenar la metálica suela de su legado. Arami en esta ocasión va a pilotar una unidad para contarnos si la experiencia está a la altura de sus promesas. ¿Podremos vivir esas rimbombantes explosiones a lo Michael Bay en este quinto homenaje? Solo hay una forma de saberlo.
Piranha Games nos pone en la piel del hijo de un piloto condecorado, cuyas dotes al parecer también has heredado. Después de pasar una sesión de entrenamiento, una misión de reconocimiento pronto tiene un giro muy torcido. Tu padre te salva de la muerte pero a expensa de su vida, dándote una oportunidad de escapar. Ante el enemigo eres una hormiga, es hora de empezar de 0 para poder clamar tu anhelada venganza.
El prólogo de MechWarrior 5 funge como el tutorial sobre cómo moverte empleando un poderoso meca con mucho renombre. El torso se mueve de forma independiente a los pies, para ofrecerte mayor libertad en tu rango de visión. Esto puede costar un poco al principio pero eventualmente logras acostumbrarte a su forma de movimiento. Es su mejor y a la vez peor elemento, porque rápidamente se puede convertir en su elemento de mayor dificultad. Principalmente porque cuesta trabajo adaptarse a su forma de movimiento durante el combate, a pesar de que debes ser cuidadoso. Las decisiones que tomes no afectan la historia pero si tu economía.
No es broma cuando se trata de mantener pulcro a tu máquina, porque las reparaciones cuestan tiempo in-game y dinero. Por lo cual debes abordar tus misiones con un enfoque cauteloso, evitar el daño enemigo debido a su movimiento tosco. A pesar de eso, logras sentir esa sensación de poder al controlar semejante monstruo metálico mientras arrasas con el escenario. Puedes destruir tu entorno al emplear tu armamento o bien tan simple como caminar a toda velocidad como un demonio. Una forma de simulación que logra sentirse bastante realista.
Fuera de las misiones debes reclutar a otros pilotos dispuestos a luchar por tu causa, cada uno con sus particularidades. Esto afecta que la sinergia que tiene tu aliado al momento de pilotar el meca que le asignes. También puedes negociar otros aspectos como la recompensa por terminar la misión o el seguro de daños durante la operación. Parecen poca cosa pero se deben tomar muy en cuenta, otorgando un ligero toque de micro administración al juego. Conseguir nuevos mecas y contratar pilotos es nuestro segundo trabajo, además del fragante combate durante las misiones. Algo que considero se pudo haber trabajado de otra forma, ya que puede abrumar todo lo que debes poner atención.
El combate requiere tomar en cuenta algunos aspectos, a comparación de otros juegos enfocados a la acción pura. Son grandes, feos, pesados pero terriblemente poderosos para poder cumplir cualquier tarea que debas realizar en cada asignación. Se debe cuidar el calor generado por las armas, algo de vital importancia porque se puede apagar si se sobrecalienta. Quedas totalmente expuesto, sin poder moverte o defenderte, un error que suele terminar en una reparación costosamente demorada de realizar.
La IA del enemigo es buena para darte caza al momento de luchar, pero a veces tus compañeros son torpes. Algo que se soluciona parcialmente conforme ganan experiencia, reduciendo un poco ciertas locuras como arrojarse al frente con unidades ligeras. Afortunadamente contamos con la opción de jugar en modo cooperativo con un amigo en cualquier momento. Esto aunque disminuye un poco la problemática de la campaña, no deja de ser un reto terminarla. Cabe resaltar que si los pilotos resultan heridos, estos quedan inactivos un buen rato de forma temporal.
Contamos con muchas opciones de personalización, tantas que pueden abrumar en cantidad y coste de las mismas. Pero nada que un puñado de contratos secundarios no pueda resolver para acabar con la mala racha financiera al inicio. Los pilotos, tu equipo y los mecas pueden mejorarse ampliamente pero debes administrar con cuidado o te quedarás sin dinero.
Finalmente queda mencionar que los trabajos deben elegirse con cuidado, ya que afectan a diferentes facciones. Tu reputación te precede en los trabajos que te ofrecen o la calidad de las partes al terminar la misión. Incluso es relevante para el margen de ganancias y los empleadores dispuestos a ofrecerte un contrato. Si quieres un arma enemiga como parte de tu botín, procura no dañarla al momento de acabar con el robot. Lo malo a destacar sería que a veces el formato de las misiones o sus objetivos, a veces se repite.
Es un punto atractivo del juego por la gran cantidad de unidades disponibles que tiene. Gráficamente no se ve tan puntero como otros títulos actuales, pero es un trabajo detallado junto a sus elementos destructibles. Tienes vista en primera persona desde la cabina que es digna de jugarse en modo VR durante los explosivos combates. Sus mapas no son abiertos pero sí muy amplios a pesar de tener que ir de punto 1 al 2. A pesar de estar algo vacíos, buscan fomentar la fantasía del combate destructivo que pueden tener estos titanes mecánicos.
Los efectos de sonido y la música son un punto muy fuerte del juego, van más allá de simplemente ambientar. Sumado a la vista en primera persona, la música alimenta esa sensación del fragor metálico durante el combate. Las explosiones, los láseres o la demolición que causaremos dan esa crujiente sensación de cómo sería manejar uno de verdad. Sus temas ponen emoción, sentimiento, adrenalina y mucho más según el momento que estés viviendo.
MechWarrior 5 es quizás un juego creado con mimo para los fans acérrimos del universo de Robotech. Aquí hay cabida para bestias que aunque visualmente feas, son unos monstruos que debes temer por su alto poder destructivo. Una historia disfrutable pero su narrativa a veces le afecta la estructura de sus misiones, con decisiones de bajo impacto. En lo jugable una vez te acostumbras a la mecánica móvil, el combate se vuelve muy disfrutable pero siendo cauteloso. En PC de momento solo está en inglés el título, además de no contar con subtítulos en algunas partes.



































