En este futuro, los reos han sido sentenciados y Arami no se pierde el programa donde intentan escapar de la prisión de KIBORG.
HISTORIA DE KIBORG
Sobaka Studio ha establecido un show donde los convictos son usados para el entretenimiento público y son revividos indefinidamente. Uno de ellos es Morgan, con una condena de 1,300 años sin posibilidad de libertad condicional o cautelar. Su único escape es un programa donde la calaña debe intentar llegar a la cima del edificio abatiendo enemigos. Ya sean reos, mutantes o las mismísimas fuerzas del orden con tecnología avanzada diseñada para apaciguar cualquier disturbio. El último boleto, nombre ideal para un programa que forma parte del escape perfecto.
JUGABILIDAD
KIBORG es un yo contra el barrio que toma por aderezo el roguelike para dar vida a su trama y jugabilidad. Tu objetivo es llegar a la cima de la torre mientras destrozas a los enemigos a punta de golpes. Cuentas con puño rápido, fuerte, patada amplia, la esquiva, el bloqueo y la posibilidad de desviar ataques. Antes de entrar podrás ver qué tipo de sala es junto a su recompensa, con dos opciones a elegir. Si superas el reto podrás avanzar hasta alcanzar el jefe de cada sección e ir ascendiendo hasta llegar a la meta. En caso de perder toda tu vitalidad, deberás empezar de cero.
Contarás con dos monedas diferentes, las generales para la tienda que solo aparece en la torre y los tokens. Esta última sirve para desbloquear un gran árbol de habilidades pasivas, activas, o mejoras de la torre. Dicho árbol es permanente, aunque cabe decir que los precios de varias habilidades son algo elevados y requiere varios intentos. Parcialmente se entiende, ya que los bonos finales aportan ventajas muy buenas que aumentan mucho tus posibilidades de sobrevivir. Especialmente las que permiten subir tu vitalidad base o poder curarte sin objetos.
Su sistema de combate consiste en ir conectando ataques para rellenar la batería con un número fijo de celdas. Cada una de estas te permite activar un poder especial, una vez que lo hayas desbloqueado en el árbol. El más útil al principio es contar con un golpe ininterrumpible que puedes cargar e ignora cualquier defensa del enemigo. Igualmente podrás desbloquear combinaciones nuevas, implantes o armas especiales que le dan variedad a las construcciones que puedes crear. Puedes enfocarte a las armas directas, las de fuego, invocar drones, ser un tanque o una máquina imbatible de golpes. Superar la campaña nos liberará una nueva dificultad y el modo arena para ampliar la experiencia.
La jugabilidad general es buena, aunque hay algunas cosas que vale resaltar. La primera de ellas es la cámara, a veces el encuadre puede hacer que el mismo entorno te traicione. Otro elemento radica en cómo responden los enemigos a ciertos golpes. Las armas de fuego normales usan auto apuntado que a veces cambia el objetivo cuando ya habías fijado un objetivo. Desbloquear el árbol de habilidades al completo requiere mucho tiempo debido a su alto costo, creando un avance lento. Es normal batallar las primeras veces y se facilita al obtener mejoras permanentes, pero el tiempo entre ellas sube mucho.
APARTADO GRÁFICO
Sus modelos 3D sin llegar a ser tan detallados, logran dar vida a una prisión sucia, laboratorios descuidados. Las animaciones de algunos ataques cumplen, pero hay otros movimientos donde sí se siente acartonado, aunque mantiene buen ritmo jugable. La interfaz es minimalista con información clara durante los combates, aunque la traducción al español presenta algunos textos incompletos. Lo que sí le vendría bien es que las tres zonas disponibles tengan más variedad de habitaciones para reducir repetitividad. Su falla más grave está en la zona final, la iluminación tiene problemas con la textura y provoca un extraño parpadeo.
MÚSICA Y SONIDO
Cuenta con actuación de voz en inglés y ruso. La primera es buena, pero sin duda las voces rusas le dan un sabor único, dotando de personalidad su narrativa. Su banda sonora cumple con tonadas techno y algunos toques de rock, pero no tiene temas que destaquen. Logra poner la adrenalina para los combates de jefes, que es donde más destaca. Los efectos de sonido de algunas armas no se sienten tan impactantes, pero los golpes y ataques especiales cumplen bien.
CONCLUSIÓN
KIBORG ofrece un yo contra el barrio que es como mínimo adictivo para probar cada set para llegar más lejos. Gráficamente cumple, salvo por unos detalles que supongo arreglarán más adelante. Requiere mucho tiempo para poder progresar en su árbol, pero el sistema de combate es divertido. Su mejor baza es la posibilidad de combinar cada set para crear muchas construcciones diferentes, más con las sinergias desbloqueadas. Si te gusta el género y repartir puñetazos como en la vieja escuela, esta aventura el estrés te sacará.


































