Tres cibersoldados abordan un satélite que está plagado de criaturas horrendas que Arami no puede liquidar en la locura de Katanaut.
HISTORIA DE KATANAUT
Acclaim nos instala en los circuitos de Naut, un guerrero varado en una estación espacial hecha añicos. Un centro de investigación que acabó destruido a raíz de unos monstruos deformes que plagan cada rincón del lugar. Su misión es limpiar este vertedero y recuperar los recuerdos de aquellos que perecieron para tener pistas de lo sucedido. Claro, siempre que no se muera antes en el intento.
JUGABILIDAD
Katanaut si bien es un roguelite que tienen la fama de ser castigadores, su protagonista la vuelve interesante. Hablamos de una máquina que blande una katana y un arma de fuego que al unísono pueden desatar una carnicería. Todo lo que se cruce a tu paso va a termina
r convertido en una mancha roja, pero cuidando nuestra resistencia. Sin ella no podremos atacar, evadir o usar nuestras habilidades especiales que recolectaremos conforme acribillemos estos peligrosos seres amorfos. En un solo intento debemos ser capaces de atravesar todas sus salas y derrotar a sus jefes para ver el final. Si nos hieren de gravedad, toca empezar desde cero otra vez.
Empezamos con las armas, al principio solo tendremos una katana rápida o una capaz de parar los golpes. No serán las únicas, nos toparemos con más armas capaces de darnos diferentes estilos de juegos. Algo que se complementa con las armas de fuego tradicionales, las de plasma o aquellas que generan escudos temporales. Podremos llevar dos habilidades especiales equipables una vez encontremos un orbe después de descuartizar un monstruo miserable. Se potencian con jeringas cuyas mejoras son al azar para aumentar el daño en varios aspectos. La katana, armas de fuego, de tipo cinético, éter o combate.
Todo esto es parcial, pero podremos conseguir una moneda especial para pagar las mejoras permanentes. Este bien casi no se consigue en una sola área, siendo lo ideal que sobrevivas a cuatro áreas por intento. De este modo se junta una cantidad decente para poder pagar los implantes que facilitarán cada vez más las cosas. Su punto bueno que al mismo tiempo se vuelve uno malo, por requerir de varias partidas para poder sentir progreso. Si ajustan este aspecto para no necesitar tantos elementos o bien premiar más la supervivencia, la experiencia ganaría enteros. Más cuando lidiamos con enemigos élites o los jefes de cada zona que derribamos.
Para ampliar nuestro repertorio, tendremos que morir unas cuantas veces para que más tripulantes se unan a la base. Estos nos permitirán conseguir nuevas pasivas, acceso a nuevo armamento e incluso equipamiento inicial. La gracia también radica en saber combinar las katanas con las armas de fuego, las habilidades activas y pasivas que podemos conseguir. Estas últimas tienen distintos grados y solo suben de categoría si consigues la misma como botín. Con eso se potencia la que tienes hasta alcanzar su versión más poderosa. Si no te gusta lo obtenido, puedes descartarlo para tener más dinero que necesitarás en las máquinas de potenciadores. Hay muchas posibilidades que rayan lo roto, ya sea que quieres puro katanazo, ir a balazos o algo mixto.
APARTADO GRÁFICO
Emplea un pixel art muy fluido, especialmente con nuestro robótico protagonista. Una fluidez natural en sus animaciones a la altura de sus responsivos controles. Los niveles se generan al azar, con escenarios bastante verticales y biomas diferenciados. Es de admirar que aún con la de cosas que llegas a tener en pantalla, puedes esquivar los peligros. Los efectos de luz usados son destacables para ambientar la estación espacial, la zona ciberpunk, el centro de investigación arruinado. Lo mismo para las partículas pertinentes a nuestras habilidades o enemigos, además de un variado diseño de enemigos. Los jefes también ponen su granito con diseños más grandes y amenazantes.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora es un gran punto a favor, junto con los efectos de sonido que acompañan a nuestras variopintas habilidades. Sí sientes que tus armas son letales, los impactos de lar armas de fuego sean brutales. No hay actuación de voz, pero el efecto usado para las letras hace que sea entretenido leer cada diálogo o documento. Un punto sólido que suma al porqué es tan adictivo ser una máquina de matar.
CONCLUSIÓN
Katanaut tiene uno de los combates más completos en el género de los roguelite acompañados de un cuidado apartado audiovisual. Tienes muchas posibilidades de construir al personaje, una lástima que el progreso es lento por el costo de las mejoras. Algo que también va unido a que casi no recibes la moneda para comerciar las mejoras permanentes que necesitas. Divertido sin duda al poder probar tantas cosas que logran ser funcionales, pero ojalá retoquen la sensación de avance.






























