En Joker 2: Folie à Deux, Arthur Fleck será juzgado por sus brutales crímenes, pero en el asilo Arkham, una chica le duplicará el caos.
Antes que nada, extendemos un agradecimiento a Warner Bros. Pictures por la oportunidad de atender a la función. Esta ocasión trataremos con una secuela que ha dado mucho de qué hablar, tras la buena recepción de Joker. Convertir el planteamiento en un musical suena muy arriesgado, plantando dudas en muchos de sus fanáticos. Es un arma de doble filo, aunque bien planteado puede crear algo ameno, y entretenido. Aquí te contamos sin revelaciones importantes qué puedes esperar de Joker 2: Folie à Deux.
HISTORIA
En primera instancia tendremos un corto animado de Silvain Chomet que busca dar un vistazo a la mente del villano. Aquí tendremos un atisbo de cómo se auto percibe, el modo en que se da la brutalidad. Una sombra que se vanagloria, al mismo tiempo que asume es parte desquiciada como parte de un todo. Se siente como un resumen de lo que pasó y lo que puede pasar, de cómo pierde noción de lo real. Un dueto cantado por la sombra, pero al final asumido por la persona. El desorden causado, incluso para su propio mal, termina con una sonrisa.
Tras esto comienza justo donde termina la primera entrega, con un protagonista desmoralizado y bajo efectos de medicamentos. Afuera de este manicomio hay quienes lo aclaman por lo que hizo, a modo de un mesías del caos. La primera mitad de la historia se cuenta en este lugar para dementes, lidiando con los guardias, especialmente Jackie Sullivan. Es aquí cuando su visita al área de mínima seguridad conoce a Lee Quinzel, con quien nota ciertas afinidades. Al mismo tiempo tendremos canciones donde la mente desdibuja la línea entre la realidad y la fantasía. Un recurso que no parece una mala idea, pero que muchas veces aletarga varias escenas.
Conforme se van dando las cosas, hay un sentimiento que no veríamos en el payaso príncipe del crimen. Dicho sentimiento se transmite como una ilusión mutua, un show estilo broadway donde se reflejan miedos y esperanzas de ambos. La segunda mitad nos lleva directamente al juicio, donde el fiscal será Harvey Dent buscando la condena. Por el lado de la defensa, buscan apelar que el bufón del mal es una segunda personalidad peleando por el control. Algo surgido por los traumas vividos en su infancia, de ese modo podría afrontar una dura realidad. Durante el juicio tendremos más conexiones con la primera parte que logran llevar a un desenlace inesperado.
ACTUACIÓN Y REPARTO
Joaquin Phoenix repite estelar para dar vida al Joker tan distante de los comics junto a Lady Gaga como Lee Quinzel. Tienen buena dinámica, hacen creíble que dos mentes desquiciadas puedan formar algo en el peor lugar posible. Catherine Keener es la abogada Brendan Gleeson interpreta a Jackie Sullivan, un guardia aparentemente amigable, pero de poca monta. Harry Lawtey como el joven fiscal Harvey Dent en un periodo muy anterior a su faceta como Dos Caras. Vuelven Sharon Washington como la trabajadora social y Leigh Gill como Gary, el único amigo y testigo que tuvo.
Para el payaso y su arlequín solo puedo dar elogios por la actuación, capaces de mostrar varios matices del personaje. En la parte del canto, Lady Gaga destaca mucho más que los segmentos de Joaquín, pero sin quedarse tan atrás. Brendan como el guardia logra transmitir los dos lados de la moneda que pueden tener, comprensivo como brutal. Lidiar con un montón de locos puede sacar la peor parte de cualquiera y más cuando le tendiste la mano. Harry no está mucho tiempo en pantalla, aunque cumple bien en representar a un fiscal joven muy confiado. De los papeles menores recurrentes, Leigh sin duda tiene mucho peso al mostrar a un ex-amigo traumatizado.
MÚSICA Y ESCENOGRAFÍA
Aquí hay grandes aciertos, como también fallos igual de grandes, al momento de plasmar su historia. Al enfocarse tanto en dos lugares en concreto, casi no veremos cómo es Ciudad Gótica, salvo algunos acontecimientos relacionados e importantes. Eso no le impide tener buenas tomas que permiten jugar con la percepción, si en verdad lo hace o está imaginándolo. También es meritoria las escenas de las canciones como musicales, especialmente cuando ambos villanos fantasean, también reflejando temores y esperanzas. Hay un momento en que el príncipe del crimen realiza un zapateo de claqué digno de la vieja escuela.
Hay un gran abanico de canciones para acompañar a la historia, que al mismo tiempo es su punto débil. No porque sean malas canciones, sino por causar una demora para contar la historia. Por el contrario, parte tendremos interpretaciones loables de ‘For Once in my Life’ de Steve Wonder. Otra destacable es ‘That’s Entertainment’ de Arthur Schwartz o ‘Bewitched (Bothered and Bewildered)’ de Richard Rodgers y Lorenz Hart. Estas partes calidad no le faltan, pero afectan mucho el ritmo general, alargando algunas escenas de más.
CONCLUSIÓN PERSONAL
Joker 2: Folie à Deux aunque es continuista, su forma de contar las cosas podrá distanciar a muchos. La parte musical que emplea este elemento para ilustrar como la mente pierde las nociones me ha gustado. Los personajes principales ofrecen interpretaciones que logran mostrar una faceta similar y a la vez tan distante del comic. No tiene que ser precisamente igual, salvo que la falta de acción, aunado a los musicales hace que se sienta muy lenta. Cabe mencionar que veremos a un villano más desgastado que activo, muy diferente al que siempre tiene un gran plan para salirse con la suya. Una secuela que en lo narrativo e historia se siente inferior a lo visto en la primera entrega. Su conclusión también hace que se deconstruyan lo ya planteado, algo que hará algunos la odien y otros la adoren.

































