Una invasión de nostalgia espacial en Arata ha llegado con Galaxy Warfighter, donde las glorias de ayer se presentan en este tributo.
Lo retro no es que esté de moda, simplemente evoca un bello recuerdo que todos atesoramos en nuestra infancia. Recordar el primer título que jugamos en nuestros tiernos años es a lo que aspiran estos proyectos. ¿Podrá este título indie tocar el corazón de los fans más acérrimos? Acompáñame a descubrirlo.
HISTORIA DE GALAXY WARFIGHTER
Qplaze nos arroja directamente a la acción, sin historia o pretexto alguno para empezar a destruir cuanta nave se cruce. ¿Hace falta una buena razón? En la era de las primeras arcade así eran los juegos, solo echar tu pesito y a darle con todo.
JUGABILIDAD
Al iniciar de Galaxy Warfighter eres recibido con una pantalla de título nada ostentosa, que hace homenaje a los pixeles. Un hangar donde tu nave está flotando mientras diversos elementos en pantalla se cruzan para darle vida al momento. También funge como el menú principal con unas cuantas opciones para configurar, ver tus avances, ver la tienda o iniciar.
Para la zona de configuraciones solo contaremos con música y sonido. En el apartado de modernizaciones contaremos con una tienda con muchas mejoras para tu nave. Podrás aumentar el aguante con la armadura, el daño con los cañones, la onda de choque para atacar en área a los enemigos, añadir un escudo alrededor de la nave, contar con mini drones que disparan junto a tu nave o incluso un poderoso tiempo de parada para congelar el movimiento de todo lo que hay en pantalla por unos momentos. Cada mejora tiene un costo inicial, el cual se irá incrementando conforme suba de nivel y eficiencia.
También contamos con el apartado de perfil, en donde podremos ver todo nuestro avance. Aquí aparece el total de monedas adquiridas, el número de naves destruidas, nuestro porcentaje de avance respecto a las 100 misiones que conforman el juego y finalmente cuál es la siguiente que deberemos superar.
En lanzamiento es donde inicias la partida, el menú que parece un mero adorno pasa directamente a la acción. Tras una pequeña animación donde la nave es lanzada al espacio sideral, tendremos una introducción del nivel que jugaremos. Con el mouse controlarás una nave que dispara de forma automática en una sola dirección, que responde de forma fluida. Contaremos con una resistencia de 3 golpes antes de perder la partida, algo que al principio parece generoso pero que más adelante desearás que sean más y eso se puede arreglar con las modernizaciones.
Los enemigos se generan al azar y algunas naves no te disparan hasta haber alcanzado cierto tramo de la pantalla. Cuando los destruyes, te soltarán monedas verdes que sirven para pagar las modernizaciones de tu nave y en ocasiones serán los clásicos power ups. Estas mejoras temporales suelen ser un disparo base más poderoso o bien algo parecido a una bomba, donde saldrán varios proyectiles en todas las direcciones para ayudarte a destruir a tus enemigos. Ambos coleccionables se pueden recoger automáticamente si estas cerca de ellos.
Igualmente contaremos con los jefes de nivel, que son la cereza del postre y quienes pondrán el mayor reto. Son visualmente impresionantes, con patrones muy diferenciados y algunas mecánicas que seguro te recordarán a un villano de otro juego de antaño. Lamentablemente el juego solo tiene 4 jefes para los 100 niveles que tiene y esto puede ser un punto negativo. Una vez que has pasado al cuarto, el juego entrará en un ciclo repetitivo hasta llegar al nivel 100. También la dificultad puede caer en picada debido a las mejoras que puedes adquirir y los enemigos no se ponen a la par de tu fuerza en constante crecimiento.
APARTADO GRÁFICO
El estilo artístico pixel art que maneja se nota que se inspira mucho en los clásicos como R-Type. Debido a que emplea pixel-art, están trabajados en alta definición y ese trabajo se puede observar tanto en los jefes, como en los enemigos y los fondos de los escenarios. Además su paleta de colores es variada, logran transmitir de buena manera los escenarios de fantasía galáctica retro con un toque moderno. El apartado resalta mucho más en los jefes, por ejemplo: diseño, armamento, escudos y proyectiles.
MÚSICA Y SONIDO
El juego no cuenta con muchos temas pero todos están bien trabajados, aunque no hay 1 tema único por nivel. Sin duda algunas de las piezas te evocarán a las máquinas arcade de los 90, en especial a las tonadas que suele manejar la saga de R-Type. Los efectos de sonido aunque pocos, son nostalgia pura y no son chirriantes y logran generar esa sensación de satisfacción cuando acabas con las naves pequeñas o al reventar con honores al gran jefe del nivel.
CONCLUSIÓN
Galaxy Warfighter es un juego que busca traer las sensaciones de los primeros shooter de los 90’s a nuestra era. La música, el sonido y el estilo artístico reflejan la belleza simple de aquellos tiempos y su peculiar encanto. Ojalá a futuro cuente con más jefes, porque le ayudaría mucho a futuro y así evitar que se vuelva cansino. Los escenarios aunque logran diferenciarse un poco más, palidecen del mismo problema a la larga. Contar con menos niveles no sería malo si tienen suficiente variedad y dinamismo. Un título entretenido que evoca los tiempos de aquellos que crecieron con las arcade, pero no a todos les gustará el diseño jugable.















































