Cualquiera puede ser héroe, por lo que Arami se alista para entrar a la diversión infinita que ofrece Endless Dungeon.
Los tower defense son una serie de juegos con un público muy especial. Algo que están decididos a cambiar en este título que busca demostrar cómo es posible darle mucho dinamismo a la fórmula. En vez de ser algo que se mueve solo mientras plantamos trampas, nosotros nos movemos mientras atacamos para defendernos. Puede parecer poca cosa, pero te aseguramos que en esta reseña esta forma de jugar la encontrarás más atractiva.
HISTORIA DE ENDLESS DUNGEON
Amplitude Studios narra como un sobreviviente de tripulación estelar queda varado en una dimensión especial, cuyo centro es un bar. Robots locos, botín interesante y la promesa de fama es lo que ofrece este lugar apartado de la realidad. Todos están atrapados de forma indefinida, aunque quizás haya una salida desconocida que ningún valiente se atreve a buscar.
JUGABILIDAD
Endless Dungeon ofrece acción roguelike con defensa de torres en una gigantesca prisión especial con múltiples pisos generados al azar. Para salir de cada zona, debemos llegar al núcleo para poder escapar mientras grandes oleadas de monstruos atacan sin parar. En caso de que este núcleo sea destruido, el materializador se encarga de revivirnos para devolvernos al bar. Con lo cual se crea el ciclo de reinicios constantes y progresión temporal para poder llegar al final sin morir.
El bar o cantina tiene a varios personajes con los que podemos interactuar, tener pláticas al culminar con una zona. Al principio ofrecen variedad, aunque los diálogos se pueden repetir tras haber jugado un tiempo o morir tantas veces. También contaremos con la posibilidad de cambiar nuestro personaje principal y secundario, cada uno con un rol en particular. A esto se le suma que podemos alternar entre ellos, darle órdenes al otro e incluso jugar cooperativo en línea. Podemos decir que la CPU que controla a nuestro compañero cuenta con una buena IA, sabe adaptarse a varias situaciones.
Al recorrer cada piso, debemos abrir las puertas a las distintas recámaras si queremos llegar a la salida. Cada sala cuenta con ranuras en el suelo para colocar torretas cuya función es proteger a tu núcleo. Hacen falta tres recursos diferentes conocidos como industria, ciencia y alimento para poder construir, mejorar personajes o conseguir botiquines. Si abres una puerta, consigues una cantidad fija de puntos en cada categoría, pero si encuentras un generador obtendrás más. Solo recuerda que debes protegerlos al igual que el núcleo ya que pueden ser destruidos.
Nunca vamos a poder ver con claridad lo que nos espera, por lo que abrir las puertas requiere cierta prudencia. Esto se debe a que existen nidos de enemigos donde se generan hordas de monstruos constantes en cada oleada. Debes tomar muy en cuenta este detalle, porque la probabilidad aumenta conforme abras más puertas. Influye también la ruta que van a tomar las bestias, por lo que puede ser un útil cuello de botella. Pero debemos decir que por el contrario tenemos un sistema que casi no entrega recursos, volviendo las torretas demasiado relevantes. Los otros dos tipos de mejora son útiles, pero la constancia de las hordas moldea mucho como jugar.
Sin duda es una aventura divertida, que invita mucho a la planificación sobre la marcha, sea solo o acompañado. Encontramos un desbalance entre la dificultad fácil y normal, cuya brecha es muy notoria al superar los primeros pisos. Armar equipos con distintos enfoques junto a sus niveles totalmente al azar permite tener partidas muy variadas. Ir a puro daño, un grupo complementado o puro soporte es posible siempre y cuando la suerte no te maldiga. Aunque el eje principal para avanzar radica en el robot, en ocasiones puede ser tedioso debido a cómo trabajan los enemigos. No van a parar de salir hasta que nuestro frágil amigo llegue hasta su nuevo punto. Normalmente funciona bien, pero a veces el mapa puede hacer que sea imposible defenderlo con los pocos recursos que obtienes.
APARTADO GRÁFICO
Tiene un estilo visual llamativo, pero sin ser gráficamente rompedor. Cada área destaca con sus propias características, además de ofrecer personajes bastante creativos. Tiene un buen rendimiento en general, no presenta bajones de FPS salvo cuando carga un área nueva. Los subtítulos son muy pequeños, además de que la cantidad de efectos que salen en pantalla pueden confundirte al luchar. Algunos textos de la interfaz podrían ser más grandes, porque el tamaño actual si cuesta leer sin acercarse.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora tiene la capacidad de ponerte presión cuando empiezas a luchar contra tanta criatura alienoide. Las voces de los personajes en el bar cambian totalmente el ritmo, además de ayudar con su narrativa ligera. Otro punto fuerte está en los efectos de sonido de las armas, los enemigos, así como los ambientales de cada zona.
CONCLUSIÓN
Endless Dungeon nos brinda una alternativa a los roguelite con una buena adición al concepto de tower defense. Tiene buenos personajes, una historia interesante, buena actuación de voz, aunque una generación procedural que puede mejorar los recursos otorgados. Algo que ayudaría mucho a paliar como afrontamos los momentos en que defendemos al robot. Fuera de eso, su estilo rápido e intenso ofrece partidas que nunca aburren y ojalá ajusten la diferencia entre dificultades.





























