Drift 21 es una odisea al mundo de los derrapes, a los desafíos del mismo, y una gran simulación de tunear un automóvil nunca antes vista.
505 games nos traen una propuesta un tanto diferente para un público específico: los fanes del Drifting, el arte de quemar llanta mientras el coche avanza a través de curvas; sin perder el control y avanzando. ¿Realmente vale la pena un juego enfocado totalmente a pruebas de derrapes y tuning?, vamos a averiguarlo.
Jugabilidad
Primero hablemos de los modos de juego, que, aunque no son muchos, son lo esencial para el tipo de juego que es.
Si vienes de juegos de carreras convencionales, te sorprenderá la baja cantidad de modos de juego que hay; no obstante, sin descartar la posibilidad de que se añadan en un futuro, las pruebas de tiempo y derrape son suficientes para probar todos los tipos de autos que hay.

Su modo carrera, más que ser una campaña, es una modalidad para tunear los coches con dinero limitado y, a su vez; completar los retos para conseguir más dinero. Es un círculo donde podrás modificar piezas automotrices y ponerlas a prueba en el asfalto.
Sin embargo, si prefieres no tener limitantes, el modo libre es para ti; el mismo te permite modificar cualquier coche que quieras y ponerlo a prueba en cualquiera de los escenarios que hay disponibles.
El hecho de poder cambiar las piezas del coche y ponerlo a prueba es algo que no se había visto de forma tan bien aplicada como en Drift 21; ya que se puede desde armar un motor desde 0 hasta simplemente cambiar algunas partes esenciales del coche.
Casi todo, sin exagerar, es modificable: motor, suspensión, asientos, volante, etcétera.
La conducción, por su parte, es bastante dinámica y entretenida; aunque el juego da por sentado que sabes derrapar, aún con el tutorial. Las físicas son realistas en cuanto al derrape, pero la colisión se siente extraña; no hay ningún tipo de daño al coche en cuestión cuando te estrellas o fallas algún derrape.
Desgraciadamente, no he podido probar su modo multijugador.
Estética y Audio
Hablando de los escenarios, hay 2 países representados aquí, con distintos escenarios en cada uno: Japón y Polonia. En el caso de japón tenemos a Ebisu, el cual está recreado de forma bastante fiel a su contraparte real, con pequeñas variaciones en el ambiente. Por su parte, Polonia tiene bastantes escenarios más variados; incluyendo un estacionamiento, ideal para practicar derrapes cerrados.
Hay mucho lujo de detalle en los automóviles, puesto que no solo podemos apreciar la parte técnica de los coches y como varían dependiendo de las partes que le pongas; sino también detalles con el piloto a la hora de conducir. Como mueve y sostiene el volante, a la hora de cambiar marchas, incluso cuando utiliza el freno de mano.
Además, el sonido del motor, ya sea el de serie o modificado; a la hora de escucharlo es la gloria.
Eso sí, se siente un poco extraño que algunas partes del menú no contengan música, algo no esencial pero perceptible.
Rendimiento
Personalmente, el rendimiento de este juego en mi PC que no cumplía uno de los requisitos (RAM), es bastante aceptable. Tuve que bajar bastante la calidad de los gráficos en pro de la fluidez de jugabilidad, pero no me ha impedido probar las características que este título ofrece. Sin embargo, recomiendo que su equipo cumpla con las condiciones para un desempeño más optimo y disfrutar del título como se merece.
Conclusión
Drift 21 es un videojuego que, aunque no ofrezca muchísimo en cuanto a carreras como otros títulos; cumple bastante bien enfocándose a lo que es: un simulador de mecánico y Drifting.
Recomiendo bastante a quienes disfruten de los juegos de derrapar o tengan gusto por la mecánica, puesto que no los defraudará.
En cambio, si prefieres más carreras convencionales y menos el apartado de tuneo en un automóvil; busca otro videojuego.


































