El estudio The Moon Pirates nos trae una propuesta diferente con Don’t Forget Me, entrega de narrativa y puzles con estética pixel-art futurista.
Hay juegos que mezclan una buena historia con jugabilidad simple además sencilla para contar una buena historia y; aunque se disputa si estas entregas pueden considerarse de verdad “videojuegos” y no simuladores de caminar o similares; realmente vale la pena adentrarse.
Por cierto, no te preocupes, no contaré nada de la historia que sea esencial si planeas jugarlo.
Historia
Es una noche tranquila en la clínica de un hombre llamado Bernard, ha cerrado y está dispuesto a pasar el resto del día con su gato; no obstante, una mujer llama a su puerta, aturdida y desorientada cae al suelo.
Bernard le ayuda a esta mujer que descubre que se llama Fran dándole un sitio donde dormir. Este hombre trabaja como copista, una profesión donde se encarga de copiar recuerdos de las personas a un dispositivo externo; Fran, sin muchas opciones, decide quedarse a ayudarle en su oficio.

Ambos pronto serán testigos de que su capacidad de hacer esto será su bendición y maldición cuando descubran que tendrán que entrometerse en la vida de las personas para salvar la privacidad de las mismas del gobierno.
Si bien la historia suele ser una que ya se ha visto varias veces (una lucha contra el gobierno por la privacidad de las personas); Don’t Forget Me le da un enfoque distinto, además de que le hace honor a su título en varias ocasiones, ya hablaré de eso en la siguiente sección.
Con puntos clave dependiendo de tus decisiones, la historia se desenvuelve de una manera interesante; así mismo, no se llega a explorar mucho el pasado de nuestra protagonista, además de que nos dan una conclusión abierta para los protagonistas independientemente de los múltiples finales.

Jugabilidad
El menú te da los controles necesarios y casi los únicos que utilizarás en todo el juego.
Las partes narrativas del juego (las tradicionales) te pedirán que rondes por las áreas, investigando cosas y armando rompecabezas un poco simples; se te presentarán algunas tomas de decisiones en forma de diálogos que, aunque no parezcan así, muchos influyen en la historia sin parecerlo.
Otras secciones del juego constan de escribir; sí, así es, tu buena ortografía y atención a lo que dicen los demás será lo esencial aquí. En estas partes tendrás que buscar palabras claves para desvelar información y poder encontrar más información sobre lo que acontece y así progresar en la historia.
Cabe destacar de esta última parte, que, aunque no sea necesario; descubrir cada una de las palabras clave te da información extra que afecta, tanto en la historia, como en tu percepción de la misma.
Todo esto le da un valor re-jugable bastante grande, ya que no se hace pesado volver a descubrir la trama desde un ángulo distinto.
Cabe añadir que se tiene una característica con Twitch que permite a los usuarios que transmitan en vivo, dar la posibilidad a sus espectadores de interactuar directamente en el gameplay, ya sea poniendo que decisión tomar o qué palabra poner.
Estética y Música
A destacar tenemos:
En primer lugar, los gráficos; que sí, son en 2D, pixel-art y simples, pero es esa misma simpleza la que le da su toque. Los escenarios que nos presentan son muy bonitos y los personajes tienen una apariencia bastante marcada para cada uno.

En segundo lugar, la música. Personalmente a mí me encantó, y objetivamente es una de las musicalizaciones más relajantes que he escuchado; son piezas jazz, punk y jazz-punk que intentan dar un aire de 8-bit, si a ti te encantan estos géneros pues te va a fascinar.
Finalmente, los efectos de sonido son muy marcados para cuando haces algo bien o mal. De ahí, no son muchos y tampoco son muy destacables como para relacionarlos directamente con el juego.
Conclusión
Don’t Forget Me es una aventura gráfica que, aunque corta, te dará algunas horas de entretenimiento, misterio, descubrimiento y; si te interesa saber todo a fondo, muchísima re-jugabilidad.
Si te gusta bastante este género, una buena historia y encima volver a jugar para descubrir “que pasaría si…”; este juego está recomendado para ti.
En cambio, si no te gustan las conclusiones abiertas (que es lo único que te molestaría bastante para un juego así), dale una oportunidad, ya que puede que sea lo único que te decepcione.


































