Santuario revive su hora más oscura con Diablo II: Resurrected. Arami sigue sus pasos para revelar si este remaster vale su peso en oro.
Más de 20 años han pasado desde el lanzamiento del juego, la joya dorada de Blizzard que inmortalizó un género. El conflicto eterno continúa en el reino de los mortales con un lavado de cara muy drástico. Yo tuve la oportunidad de jugarlo en su momento, por lo cual es difícil no sentir algo de nostalgia. Espero que este viaje por los oscuros rincones de los infiernos abrasadores les resulte agradable, como a mí hace años.
HISTORIA DE DIABLO II: RESURRECTED
Blizzard continúa el camino del Príncipe Aidan, tras haber vencido al Señor del Terror en la Catedral de Tristram. Kanduras queda libre de su terrible influencia, pero poco les dura el gozo cuando el héroe se convierte en errante. Su camino carga con el peso de una piedra esencial, la cual contiene a uno de los males primordiales, Diablo. Siete son los valientes que deciden seguir el rastro del vagabundo oscuro, quien siempre se dirige hacia el este.
Comenzamos la partida con la selección de una de los 7 personajes, cada uno con su propio estilo de juego. La potencia del bárbaro, el ataque defensivo del paladín, el poder arcano de la maga, las transformaciones del druida, los esbirros del necromancer, los venenos de la asesina o el arco de la amazona. Destrozar hordas de demonios es la premisa para subir de nivel y obtener el codiciado botín para mejorar nuestro personaje. Desde una espada de cristal hasta los objetos únicos o los de set que otorgan habilidades entre más piezas tienes.
Cada clase cuenta con un conjunto de habilidades, pero todos emplean el mismo recurso mágico conocido como Maná. La fuerza para subir el daño físico, destreza para esquivar o acertar, vitalidad para soportar golpes y energía para maná. Al subir de nivel, se te otorgan 5 puntos para las estadísticas primarias y 1 punto para tus habilidades especiales. Tienes libertad de construir tu personaje como quieras, pero hay que tener cuidado una vez que terminas la historia. Ya que al superar la campaña, desbloquearemos el nivel pesadilla y esta a su vez desbloquea la dificultad infierno.
El equipo y su mundo se genera de forma procedural, por lo cual ninguna partida va a ser igual. Los afijos de los objetos varían en función de su rareza, pero incluso los blancos pueden ser muy útiles. En especial cuando conoces las runas, las cuales otorgan ciertas habilidades a tu equipo si este cuenta con huecos. Incluso combinar estas runas puede formar una palabra rúnica, convirtiendo un objeto sencillo en uno muy poderoso.
Contamos con la posibilidad de jugar en línea de forma cooperativa, hasta 8 jugadores por partida. Para esta ocasión han simplificado el sistema de creación de salas, con el fin de agilizar el acceso. Puedes poner ciertos límites como el nivel máximo que puede haber de diferencia entre jugadores o si tus amigos pueden entrar. Incluso hay un nuevo sistema para buscar partidas tanto normales, como de temporada o clasificación que a futuro estará activa. Además hay una pequeña referencia a la gema, en su momento fue tema de debate para descubrir su función.
Podemos contar con un mercenario que nos acompaña, al cumplir ciertas gestas que nos solicita un habitante de Santuario. Una mejora respecto al original es la recolección automática de oro, por lo cual solo recolectaremos botín y pociones. El alijo es más grande y cuenta con una pestaña adicional para compartir objetos con otros personajes. Puedes compartir la progresión de tu personaje, sin importar la plataforma en la que juegues. La que más me ha agradado es el soporte para mandos, haciendo factible jugar cómodamente con un control de Xbox.
APARTADO GRÁFICO
Es el elemento que más resalta a la vista, junto a un conjunto de elementos de interfaz nuevos. Pasamos a tener modelados 3D, cinemáticas trabajadas desde 0 y soporte para más FPS con resoluciones 4K. Si el apartado moderno no es tu estilo, siempre puedes jugar con el estilo clásico y rememorar el estilo pixelado. Cabe destacar que algunos diseños aunque le dan nueva vida a los personajes, su apariencia los hace ver algo viejos. A pesar de esta apreciación personal, el conjunto tiene un acabado soberbio, en especial los 3 males primordiales.
MÚSICA Y SONIDO
La música de Matt Uelmen suena mejor que nunca, porque ahora el sonido tiene soporte para 7.1 canales. A esto le agregamos un novedoso doblaje latino el cual suena en cada NPC que nos guía por la campaña. El resto de sonidos de la entrega original se mantienen, pero ahora cuentan con muestras de alta calidad. Sin duda la ambientación del juego original se mantiene, pero con un mayor nivel de inmersión gracias al doblaje latino. Esto también se hace válido para las cinemáticas, las cuales recibieron el mismo cuidado. Incluso puedes modificar el volumen de forma individual para que las voces, la música y efectos suenen a tu gusto.
CONCLUSIÓN
Diablo II: Resurrected es un remaster que logra transportar a la modernidad, un juego que es considerado un clásico. Lamentablemente no cuenta con multijugador LAN y exige una conexión a internet permanente, incluso si creas un personaje local. Cuenta con algunas mejoras con respecto al original que le aportan un gran apartado visual y sonoro. Poder retomar tu personaje, sin importar la plataforma, es un gran aliciente para continuar la aventura con tus amigos. El doblaje latino es sin duda un gran punto a favor, además de las mejoras en su calidad de vida. Algunas mecánicas puede que no gusten a los nuevos jugadores, a comparación del enfoque que tomó su secuela. Pero aun así, el regreso en alta definición hace que destrozar a las huestes del mal siga siendo tan satisfactorio.


































