¿Qué pasa cuando juntas el concepto de Lost Vikings con la minería? Nace Deep Rock Galactic con un cooperativo bastate alucinante.
En arata nos mandaron llamar para trabajar en una minería interestelar y podemos decir que esta aventura es genial. ¿Porque uno debe hacer el trabajo, cuando entre 4 es más funcional y divertido? Quédate y lo descubrirás.
HISTORIA DE DEEP ROCK GALACTIC
Desde Ghost Ship nos mandan a trabajar para una empresa minera intergaláctica que busca recolectar los valiosos recursos alienígenas. Antes de que te contraten, los enanos mal hablados deberán demostrar que valen su paga. Que mejor forma para exhibir tu talento, al minar recursos en un planeta infestado por bichos de varios tipos.
JUGABILIDAD
Directamente iniciamos en una mina ubicada en un planeta y sector desconocidos. Cada partida es única, porque las minas son generadas de forma procedural y totalmente destructibles. La misión de prueba nos permite familiarizarnos con los controles para picar una pared, usar las linternas luminosas, llamar al robot para depositar los minerales obtenidos, el mapa digital de la caerna y el uso de nuestras armas para lidiar con las grandes hordas de bichos que aparecerán de vez en cuando. Una vez cumplimos la meta asignada, podremos solicitar que nos rescaten e iniciar un conteo regresivo. Dicho conteo es el límite de tiempo que tendremos para entrar a la nave. Podrás cobrar una jugosa recompensa si tienes éxito o acabarás perdiendo todo en la enfermería si no logras escapar.
Este es solo el núcleo base de la aventura, porque al terminar llegaremos al hub donde se nos abren muchas opciones. La más interesante de todas, es la de seleccionar nuestra clase:
PERFORADOR
La capacidad de atravesar rápidamente los distintos tipos de roca es un gran salvavidas. Todo esto gracias al excelente taladro con el que viene equipado, a comparación del simple pico de los otros enanos.
INGENIERO
Su labor radica en construir plataformas y otras tecnologías como la tirolesa. Estas facilitarán el acceso a diversas zonas de las cavernas. Sus habilidades nos facilitarán regresar a la nave al terminar la misión, por su capacidad de crear atajos.
ARTILLERO
Si lo que quieres es sentirte cómodo en el combate, con este podrás acabar rápido con las hordas de monstruos. Es protector del grupo empleando su ametralladora pesada y su revolver en conjunto al escudo de energía.
EXPLORADOR
Su función es utilizar la pistola de bengalas para facilitar la visualización de las cavernas. Parece poca cosa pero en los niveles finales se vuelve muy esencial poder ver dónde estás y contra quien luchas.
Habrá muchas opciones de personalización para cada clase y todo es posible obtenerlo jugando, sin invertir un centavo. También contarás con la clásica progresión para cada clase, con su respectivo árbol de habilidades a mejorar. Cabe destacar que no hay una historia a seguir, por lo cual es un juego muy cíclico pero muy divertido.
En las intermisiones donde podemos recorrer el hub contaremos con el Bar Abismo, atendido por un simpático robot. Esto puede acabar en una escena de mala copa, en conjunto a una sinfonola para mover el bote. Hay un mini juego donde podrás patear un barril en un aro móvil, para acumular muchos puntos. Sin importar la distracción que tomes entre las misiones, la compañía nos regañará para aguarnos la fiesta.
Al último dejamos el centro de mando, donde podremos seleccionar la misión que deseamos tomar. En ella podremos ver los objetivos, sus recompensas y el nivel de riesgo que tiene. Esto último hace referencia a su dificultad, ya sea en solitario o en cooperativo. Debo decir que en solitario, varias misiones “fáciles” terminan siendo muy difíciles, en parte por cómo se genera la cueva con el sistema procedural.
La cereza del pastel son las partidas cooperativas, las cuales cuentan con juego cruzado en Xbox One. El trabajo en equipo para salvar la misión, sobrevivir en conjunto y escapar le dan un dinamismo trepidante. Aquí separarte es pedir una muerte a gritos, lo mismo aplica para el juego en solitario por los nefastos enjambres. La estrategia de la unidad y actuar con un plan da excelentes resultados, por trillado que suene
APARTADO GRÁFICO
Deep Rock Galactic presenta 2 apartados muy diferenciados. El primero es cuando estamos explorando las minas el cual es muy contrastado, con sus secciones bien diferenciadas por colores y totalmente destructibles. Luego tenemos el hub el cual presente un estilo gráfico más avanzado, con algo de interactividad en algunos elementos como el bar, unos minijuegos o la sinfonola. Los diseños de los personajes están muy bien diferenciados, a eso le agregamos la vasta personalización que tiene el juego.
MÚSICA Y SONIDO
Casi no hay música en el juego salvo momentos muy concretos, pero los sonidos si logran sumergirte en la experiencia y son bastante épicos sus temas. Hay pocos diálogos que logran dar a conocer la mal humorada personalidad de los enanos. El control de misión de vez en cuando nos avisará de los peligros o alguno que otro tip, además de amonestar a nuestros enanos mineros. Me ha gustado las voces que le han colocado a los pocos personajes que tiene el juego, pero por otro lado los bichos no se sienten tan diferenciados los ruidos que hacen o la ubicación que tienen cuando llega la horda.
CONCLUSIÓN
Puedo decir abiertamente que Deep Rock Galactic puede convertirte en el mejor juego cooperativo del año. Su propuesta me recuerda mucho al clásico de Blizzard Lost Vikings, pero en el espacio. Cada clase se siente diferente y tienen un papel fundamental en la misión. Los jugadores de Minecraft también podrían sentirse en casa si le dan una oportunidad al título. Considero criticable la forma en que los objetivos se distribuyen en la misión, incluso en las primeras horas de juego. El mapa podría tener otra interfaz, porque a veces puede ser muy confuso tu camino de regreso. Finalmente decir que el fuego amigo puede terminar causando mucha discordia en la partida, durante las hordas.









































