Cuisineer nos lleva en una aventura culinaria relajada con mecánicas divertidas que pueden caer en lo repetitivo.
Aventuras y restaurante.
En esta aventura tomamos el papel e Lichi, una aventura que después de un tiempo vuelve a su Paell, donde viven sus padres y quienes son dueños de un restaurante. Al llegar, nos encontraremos con una carta en la cual los padres nos cuentan que se fueron en un viaje al rededor del mundo, por lo que el restaurante está condenado a cerrar. Para evitarlo, Lichi toma la decisión de dirigir el restaurante ella misma ya que es un lugar muy querido para el pueblo. El principal problema es que el restaurante ha caído en bancarrota y tiene una deuda muy grande con los cobradores de impuestos. Es aquí cuando Lichi decide poner manos a la obra y salvar el restaurante.
Con esta historia como contexto comenzamos una aventura que no profundiza en esta trama. Aunque existen algunos diálogos con otros personajes, la trama en si termina desapareciendo, centrándose en sus sus mecánicas de juego.
En Cuisineer tenemos dos mecánicas principales, la exploración y la gestión. Tenemos un sistema de días donde debemos invertir nuestro tiempo para llevar el restaurante y conseguir lo que necesitamos. Para que el restaurante funcione necesitamos de platillos e ingredientes para prepararlos. Comenzaremos con unas cuantas recetas simples, pero conforme avancemos y completemos misiones iremos obteniendo recetas más elaboradas que requerirán más ingredientes.
Para conseguirlos, tendremos que salir a distintas mazmorras, en estas encontraremos enemigos y algunos elementos destruibles donde encontraremos dichos ingredientes. Por ejemplo, si eliminamos gallinas, obtendremos huevos, esta mecánica incita a explorar y eliminar distintos tipos de enemigos para obtener todo tipo de ingredientes para nuestros platos. Las mazmorras podemos abandonarlas en el momento que queramos por lo que si tenemos lleno nuestro inventario, podemos vaciarlo en el restaurante y volver después cuando nos hagan falta.
Decir que las mazmorras pueden llegar a ser un dolor de cabeza ya que cuentan con espacios pequeños y están llenos de enemigos y trampas. Habrá momentos en los que nos atacará una gran cantidad de enemigo y al mismo tiempo pisaremos una trampa que nos haga daño. A veces hay tantos elementos en pantalla que será difícil diferenciar los elementos y por ende, recibir daño sin poder evitarlo. Si bien podemos conseguir equipamiento para mejorar nuestras estadísticas y hacernos más fuertes, el vernos tan abrumados puede ser muy molesto.
Lichi cuenta con habilidades ofensivas y armas (más bien una espátula) que podemos mejorar y hasta darles elementos que nos dan mayor poder. También tenemos un botón para esquivar ataques pero puede ser un arma de doble filo por lo mencionado anteriormente. Aunque el sistema de pelea es ágil, nos vemos un poco limitados debido a un comportamiento de enemigos simple. Estos tienden a lanzarse encima de nosotros en cuanto nos ven y si respondemos, en ocasiones retrocederán para luego volver a cargar contra nosotros. No será necesaria mucha estrategia por nuestra parte, ni con los enemigos normales ni con los jefes de las mazmorras.
Volviendo al pueblo de Paell, lo principal será dirigir el restaurante. Este podemos personalizarlo con distintos tipos de meas y asientos siempre y cuando tengamos el dinero y los materiales para ello. Podemos acomodarlo de la forma que queramos y darle un toque personal al acomodo.
Una vez que abramos las puertas a los clientes, estos irán llegando poco a poco. Cada uno pedirá un platillo, comerá, pagará y se retirará del lugar. Para preparar el platillo solo basta con seleccionarlo, esperar un tiempo a que se prepare solo y entregarlo al cliente correcto. En un principio atenderemos pocos clientes, pero conforme aumentemos el tamaño del restaurante y la cantidad de mesas (con materiales obtenidos en las mazmorras), tendremos mayor actividad. Para ello podremos comprar más utensilios de cocina para preparar distintos platillos al mismo tiempo y entregarlos en mayor cantidad. Aunque los clientes pueden ir ellos mismos por sus platos, el entregarlos nosotros acelera el proceso y hará que las mesas se desocupen más rápido.
Al cerrar, nos darán un pequeño resumen de las ganancias obtenidas, podemos abrir el restaurante múltiples veces durante el día por lo que podemos buscar que horas son mejores para obtener el mayor beneficio. De hecho, esto sirve para estar atentos a cuando nos falten ingredientes y debamos salir a alguna mazmorra para reabastecernos. Esta mecánica de buscar ingredientes y abrir el restaurante se repetirá todos los días, si bien podemos completar algunas misiones en el medio, la mecánica siempre será la misma. A la larga puede sentirse un tanto repetitivo pero eso ya dependerá de cada quién.
Simple y bonito.
Si bien Cuisineer no destaca visualmente hablando, cuenta con diseños muy adorables que van con ese tono de jugabilidad relajada y simple. Los personajes tienen un estilo 3D y son representados por retratos durante las conversaciones. En el caso de los retratos, uno que otro se sale de cuadro, no es que se vea especialmente feo pero si llama la atención este detalle. Más allá de eso, el juego ofrece un ambiente bonito y disfrutable a la vista.
En la música tenemos varios temas que siguen esta misma línea, los temas no son muy numerosos por lo que se repiten en reiteradas ocasiones. No encontraremos temas muy llamativos pero si acompañan al ambiente general aunque pueden sentirse repetitivos muy rápido.
Conclusión.
Cuisineer nos ofrece una experiencia tranquila mientras derrotamos monstruos para obtener nuestros ingredientes y sacar adelante un restaurante que estaba al borde del cierre definitivo. Sus mecánicas son simples y fáciles de aprender por lo que podremos sumergirnos rápidamente en su propuesta. El detalle es que justamente eso puede provocar que a la larga se sienta repetitivo y con pocas variantes. Si bien la combinación de exploración y gestión es buena, el brindar más actividades o historias hubieran hecho de la experiencia algo más entretenida. Eso no quita que podamos tomarle el gusto y dediquemos una buena cantidad de horas para ayudar a Lichi a a convertir su pequeño restaurante en algo más grande para los habitantes de Paell. Es cuestión de darle una oportunidad.
Cuisineer es desarrollado por BattleBrew Productions y publicado por Marvelous y XSEED Games. Ya se encuentra disponible en PC a través de Steam.






























