Es difícil dimensionar muchas veces la ardua labor que los periodistas dedicados realizan cada día. Este país, desde siempre, ha tratado mal a los comunicadores. México, 1921 Un Sueño Profundo es un homenaje no solo a la historia, también a esta profesión que, en tiempos modernos, se vende tal como en los años 20.
Perteneciente al género de acción y aventura, este título desarrollado por Mácula Interactive nos presenta una trama que es acompañada por una jugabilidad interesante, aunque quizás no lo suficiente para todos los públicos. Pese a que su atractivo recae casi completamente en la trama, no se demerita las mecánicas que se han trabajado, sobre todo para un estudio indie.
No te tienes que preocupar por spoilers en esta reseña, pues aunque los hiciera, vienen de la vida real. Además, la intriga es atractiva para propios y extraños.
El despertar tras la revolución
Tras la revolución, todo fue un desmadre. Todos luchaban por la silla presidencial y, cuando por fin se apaciguaron las aguas, cada uno conspiraba por sacar al otro. Un periodista, que recién fue promovido en el periódico El Unilateral, descubre el hilo de una conspiración que lo llevará a investigar quién pretende dejar mal al entonces presidente Álvaro Obregón.
Aquí hay que partir de varios puntos. Para empezar, si sabes de historia, México, 1921 Un Sueño Profundo no tendrá plot twists demasiado impactantes. Pa’ continuar, la trama es explicada de forma un tanto simple, por lo que no será demasiado compleja ni tampoco muy enrevesada. Además, los personajes que la conforman se toman un poco el tiempo de sobreexplicar algún que otro hecho complicado.
Sin embargo, como dije antes el atractivo del juego pesa más en lo que cuenta. Sí, aunque posee una jugabilidad interesante, son los fanáticos de la historia (y, sobre todo, la mexicana) quienes podrán apreciarlo completamente. Esto también es beneficioso para que más personas aprendan sobre esta etapa de México.
Considero también que son pocos los personajes que realmente me llegan a preocupar dentro de la trama, el principal, Juan, nuestro protagonista. Principalmente porque, además de que me identifico con él de cierto modo, es el retrato de lo que muchos periodistas pasan en la vida real.
Rudimentario e interesante
En México, 1921 Un Sueño Profundo se nos presentan algunas mecánicas de juego muy interesantes. Pese que una se siente un poco tosca, queda bien con el contexto. Aún así, durante parte del tiempo en el que lo probé, había bastantes errores que afectaron mi experiencia, por suerte, ya varios están solucionados.
Se podría considerar como la principal: la cámara. Funciona tal y como te imaginas, como un Modo Cámara presente en otros juegos (no confundir con un Modo Foto). No obstante, lo que le da su toque dentro del título es que se deba utilizar como con las cámaras de la época. Además, se nos enseñan los principios básicos de la fotografía como lo son la exposición y la distancia focal.
Por otro lado, el Modo Chismoso nos ayudará a escuchar conversaciones ajenas en puntos muy, muy concretos de la historia. Aunque se puede utilizar en otros sitios donde no es crucial para la trama, realmente sirve como objetivo principal durante gran parte de esta.
Cabe mencionar que probé, prácticamente, dos versiones del juego. Una previo a su lanzamiento, con un montón de detalles (o errores, más bien); y la de poslanzamiento, con muchas cosas corregidas, incluida la música del menú principal que antes no se reproducía.
Aún así, me gustaría remarcar que, a la hora de ver algunos diálogos, estos pasan muy rápido de las cinemáticas. También que, cuando se reproducen y por costumbre presiono la tecla enter (o el botón del control) para leer todo de una vez, estos se saltan.
Asimismo, en el sitio del archivero donde se encuentran varios periódicos reales de la hemeroteca, es difícil seleccionar todos los ítems. Esto afecta al sacar uno de los logros, que precisamente requiere que los colecciones todos.

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También, al principio pensaba que con solo presionar el botón para activarla funcionaba. Por tonto, no me fijé que debes pararte en un lugar específico, pero lo que sí ya era un poco extraño era que también debías apuntar a donde venían las voces para poder activar la secuencia chismosa correctamente. De ahí en fuera, no hay más cosas que destacar, pues las entrevistas no parecen cambiar mucho la historia en sí.
México posimpresionista
Algo que me llama muchísimo la atención es el apartado artístico. Es, por decir poco, sobresaliente. Al no tener unos gráficos de un título AAA, México, 1921 Un Sueño Profundo se las arregla con su estética.
Más allá de los personajes, que se mezclan bien con lo demás, los entornos parecen maquetas hechas de cartón, No en el mal sentido, es como ver un diorama de la Ciudad de México cobrar vida. El cielo, además, parece una pintura al estilo de Vincent van Gogh. Tal vez en realidad sea inspirado de algún pintor mexicano que mi actual ignorancia no me deja escribir aquí.
La banda sonora también se gana un rincón en mi corazón, sobre todo el tema que se escucha múltiples veces y al principio, en el Unilateral. Es una pieza compuesta con sonidos de máquinas de escribir. Me encanta cuando utilizan elementos que tienen que ver con el propósito de la composición. De igual manera, ciertos ángulos de cámara denotan cinematografía.
Conclusión
Quizás México, 1921 Un Sueño Profundo terminará por ser una entrega que no será apreciada por muchos, pero por los que sí, se toparán con una obra hecha con cariño. Hacer algo con amor no siempre basta, pero aquí, una buena cucharada de azúcar compensa lo amargo de un café que no es para todos.
- Te lo recomiendo sí: Eres fanático de la historia de México o si te gustan los juegos simples con mecánicas un tanto interesantes.
- No te lo recomiendo sí: Prefieres historias más largas o con mecánicas complejas al estilo de los títulos AAA.
Está disponible en computadoras a través de Steam, aunque también posee una demostración en Xbox.




































