Un mundo ha perdido a su dios, Arami avisa al gran archivo de la falla y la unidad menos útil es enviada a resolverlo en Burden Street Station.
HISTORIA DE BURDEN STREET STATION
Iodine tiene un problema en uno de sus mundos, la deidad encargada se ha perdido. Con esto surge un caos donde los momentos importantes ya no son registrados en libros. La unidad de registro es enviada junto a un libro defectuoso a resolver este misterio en un mundo ajeno.
JUGABILIDAD
Burden Street Station es una aventura gráfica donde nuestro protagonista responde con diferentes partes de su pensamiento. Cada una de ellas se amolda a un tipo de visión, pero estas pueden ampliarse conforme habla con otros seres. Esto hace que salgan respuestas únicas dependiendo de con quien estés hablando. Las conversaciones son el acertijo en sí para poder progresar, entender a los demás y entrar en su mente. Gracias a esto entramos a un minijuego en primera persona para extraer un nuevo pensamiento.
Con cada extracción de pensamiento recibimos una nueva parte del cuerpo que se define por el rasgo del dueño original. No solo es tu herramienta, trabaja como tu inventario, como un cosmético y también la clave para avanzar. Al final, se reduce a encontrar la respuesta correcta conforme aumenta tu acervo de emociones. Un detalle que en parte se soluciona con conocimiento, el cual si abusas genera cansancio. Solo se puede aliviar haciendo un mini juego de observación, uno que afortunadamente toma poco tiempo y rara vez harás. Además, ofrece soporte para jugar con mando, teclado y mouse sin problema.
Hablar con los demás nos puede llevar a los diálogos más bizarros e inesperados que un personaje puede tener. De por sí es surreal el mundo en el que te mueves, donde el caos y la forma primitiva mandan. Tiene ciertos tintes cozy, aunque se centra más en la narrativa, ir descubriendo los pensamientos e irlos usando para progresar. Todo en un mundo sacado de una pintura abstracta donde todos conviven en un sinsentido que tiene sentido. Las pruebas nunca van a tener algo basado en el color, sonido o por tiempo para ser más accesible. Eso sí, hay mucho texto y eso puede ser un detractor para quienes prefieren una experiencia más dinámica.
Te vas a topar con todo tipo de situaciones, pero muchas de ellas llevan a al reflexión. Aunque no está falto de humor, situaciones hilarantes e incluso lecciones que puedes llevarte a la vida real. De paso una sátira cargada de indirectas a nuestro mundo actual, desprovisto de empatía y a veces de humanidad. No lo hace de forma oscura, pero si refleja mucho de los problemas modernos y lo hace de manera lisonjera. Incluso trata cosas como la pérdida, el dolor, reconocimiento, perdón y cuestiones que pocas veces hablamos por incomodidad. El único defecto a resaltar, es la duración de algunos capítulos, lo cual afecta el ritmo. Se puede volver pesado avanzar en algunas partes, dar la sensación de que se le da más tiempo del que debería.
APARTADO GRÁFICO
Su arte es similar a los dibujos hechos en un cuaderno escolar, siendo los bocadillos de diálogo un papel arrancado. Personajes con formas diferentes que abrazan el surrealismo, minijuegos que cambiar de perspectiva. Tiene referencias religiosas, representaciones fuertes sobre los traumas y la depresión solo aptas para adultos. Es importante resaltarlo, porque es algo que se maquilla detrás de su inocente apariencia de coloridas formas casi caricaturescas.
MÚSICA Y SONIDO
No tendremos actuación de voz, pero si sonidos abstractos para simular la voz de cada personaje, con un toque mecanizado. La música no se queda atrás en ese aspecto, contando con varias piezas y estilos que complementan su distopía filosófica. Desde piezas calmadas cuando hay transiciones, unas más ominosas al retratar los traumas, otras ligeramente apoyando su faceta cómica. Resaltan más las piezas con toques de melancolía, pero variedad no le falta para resaltar su trama.
CONCLUSIÓN
Burden Street Station tiene uno de los mundos surreales más bonitos con personajes que no les falta encanto. Te vas a terminar encariñando con todos cuando descubres sus problemas, traumas, las críticas sociales y más para reflexionar. No es para todos y no lo digo nada más en el aspecto jugable, también va por los temas que se tratan. Aun teniendo buena escritura, me habría gustado estuviera mejor distribuida la historia. Artísticamente único, todo destaca, con una buena traducción al español que la vuelve necesaria para no perderse en su sátira.



























