Un tablero de juguete, héroes de papel y muchos colores harán que Arami quiera probar ser un héroe con los dados y dragones de Baladins.
La edad media suele ser el terreno de muchas historias de fantasía por el misticismo que transpira. Esta vez vamos a conocer una pequeña obra que intenta tomar el rol de una manera más suave. Ni muy complejo, pero tampoco tan carente de profundidad para respetar sus raíces. Algo difícil de lograr cuando tienes por inspiración a Calabozos y Dragones. Le daremos le beneficio de la duda en esta ocasión y veamos que está hecho este colorido cuento.
HISTORIA DE BALADINS
Seed by Seed abre el Festival de la Paz en el pequeño pueblo de Mouliac. Tenemos unas cuantas semanas para arreglar los preparativos de esta ocasión tan especial. Pero una catástrofe hará que regresemos en el tiempo, seis semanas atrás, creando un bucle. Somos los únicos que recordamos lo ocurrido y cada segundo es oro si queremos avanzar.
JUGABILIDAD
Baladins nos deja seleccionar una clase, cada una con una serie de estadísticas básicas que destacan en un campo. Un flagras cocinero, la letrada luxomante, el apasionado bailarín, una encantadora barda y el rufián Pyro. Tendremos seis turnos para terminar la partida antes de reiniciar, con la posibilidad de jugar con amigos. Debemos descubrir a base de ensayo y error la solución a este dilema con nuestros puntos de acción y movimiento. El primero sirve para realizar actividades en los puntos de interés de cada tablero o interactuar con los NPC. El segundo es para trasladarnos por el tablero, un punto por cada casilla que atravesamos. Cuando nos quedemos sin ambos puntos, tendremos que ceder el turno, pero los recuperaremos cuando nos toque nuevamente. Tendremos la dinámica de un dado 3D6, cuyo resultado se suma a la estadística del personaje para superar los retos de cada evento o NPC.
Al recorrer el tablero tendremos eventos aleatorios con personajes diferentes, algunos amigables y otros hostiles. Podremos ayudar, defendernos o tomar una acción diferente dependiendo de lo que esté sucediendo. Las gestas también se hacen presentes cuando un personaje nos da un encargo, sean las principales o las secundarias. La recompensa será el incremento de una de nuestras estadísticas con algo de dinero en algunos casos. La única consecuencia de que no te salga bien una tirada es perder puntos de estadística o algo de dinero. Por lo cual la filosofía de prueba y error nos permite cierta libertad para descubrir posibilidades con diferentes personajes. Ya sea solo o acompañado, las misiones ofrecen una gran cantidad de vertientes con desenlaces inesperados. Algo que sin duda nos lleva a querer descubrir todo lo que se puede hacer en cada ciclo.
La parte cooperativa ofrece algo curioso, ya que la unión hace la fuerza e igualmente divide para conquistar. Los retos que se presentan permiten unir los atributos de todos los que estén presentes en una casilla. También pueden optar por que cada quién realice tantas gestas como sea posible para mejorar sus capacidades. Se puede prestar el dinero e incluso invocar a uno de los jugadores a una casilla para superar las pruebas. Podemos trasladar objetos entre los jugadores, siempre y cuando estemos en la misma casilla para el intercambio. Hay un límite de cuatro jugadores en total, por lo cual es una de esas experiencias donde más es mejor.
Las historias llevan una cohesión congruente, los personajes tienen sentido en este mundo donde nadie recuerda que están maldecidos. Pero a pesar de tener un sistema que nos hace repetir todo, la filosofía del cooperativismo es la clave. Un reino que aún sin memoria logra brillar con mucho carisma, salvo cierto error muy ocasional que destruye el progreso. Corregible sin duda alguna, ya que no sería agradable estar en la recta final y tengas que empezar de nuevo. Fuera de este percance, sorprende ver una tierra que invita a ser rejugada de muchas formas, aunque la conozcas.
APARTADO GRÁFICO
Su estilo artístico plantea dioramas en 3D con personajes 2D de papel similar a la aventura de la puerta milenaria. Claro está que ofrece algo más sencillo, pero aun así desborda personalidad en cada casilla que visitas. La interfaz tiene un gran trabajo detrás para mostrar con claridad lo que tenemos, sus diálogos, menús y retratos. Hay efectos que complementan esa sensación de libro que tiene el viaje, sencillos pero que no desentonan con el conjunto. Lástima, como otro punto negativo, no tener una traducción al español.
MÚSICA Y SONIDO
Un componente que tampoco han descuidado, pues toda la tónica medieval se transpira en cada melodía. Los efectos de sonido no son cansinos afortunadamente, además la tirada de dados siempre te causará tensión en cada ocasión. Incluso logra hacer más absurda de lo que ya es algunas de las encomiendas que te dan.
CONCLUSIÓN
Baladins es una entrada lisonjera al rol de la vieja escuela con una presentación muy colorida. Es una buena forma de que los pequeños conozcan cómo es un juego de rol sin algunas de sus complicaciones. Aún si eres de los que ya conocen las avenencias de este género, no pierde profundidad tras su sencillez y encanto. Puede ser tan serio como quieran tomárselo con la gran cantidad de situaciones que se pueden presentar. Historia entrañable, con un sistema de juego amigable y cooperativo local pocas veces incluido.



































