Nuevo Caracas vive una guerra industrial y Arami forma parte de Palomo PMC, la unidad que podría hundir el conflicto de La Quimera.
HISTORIA DE LA QUIMERA
Reburn presenta la exuberancia de Suramérica en 2046 que ha crecido hasta tener conglomerados corporativos y militares luchando contra máquinas. Formas partes de una compañía militar privada o PMC que busca retomar el camino hacia la gloria. Un contrato de rescate es lo que se necesita para salir a flote, hasta que la operación va cuesta abajo. Mafias, políticos y militares están coludidos en este conflicto de intereses.
JUGABILIDAD
La Quimera toma como punto de referencia un mundo futurista con exo trajes que les permite realizar movidas imposibles. Se presenta como un FPS de misiones lineales que parten de una base donde podremos mejorar gracias a los contratos. No hay mundo abierto, en su lugar plantea un camino dirigido donde debemos acabar con las fuerzas enemigas. Algo que no está mal, pues así empezó el género, salvo que mantiene un patrón definido y repetido aquí. Es avanzar por secciones donde debemos acabar con todos los enemigos para poder abrir un camino o interactuar con algo. Un elemento que no gastaría de no tener enemigos que se generan al momento, algunos con un balance cuestionable.
El combate a su favor juega con el armamento dividido en balístico para los humanos y magnético para robots/armaduras. Lo cual exige cambiar rápido, así como también estar en constantemente en movimiento para no terminar en la lona. Su otro pilar radica en las mejoras que puedes conseguir para ampliar tus capacidades de supervivencia en esta guerra. Poder utilizar un dron para ayudarte, el camuflaje de invisibilidad útil al posicionarte o un potente escudo temporal. Nos recuerda mucho a Nomad con su nanotraje, aunque con una limitación inesperada, solo puedes tener un poder.
Su exploración de momento no tiene algo más allá de conseguir dinero, balas o botiquines para mantenerte con vida. Con el efectivo podremos desbloquear otras mejoras pertinentes al armamento como alguna habilidad única o tener capacidad de municiones. Herramientas que deberían bastar contra las huestes de máquinas o humanos, las cuales tienen características frustrantes. Los robots y drones que esquivan al leerte los comandos a menos que los acorrales. Con los soldados es otro cantar, dejando de lado que algunos debes romperle la armadura, estos tienen puntería perfecta. Incluso en dificultad normal se llega a sentir como difícil, aunque te enfrentes a pocos enemigos a la vez.
APARTADO GRÁFICO
Los modelados de entornos son donde han puesto más ganas, con entornos que podrían ser una postal distópica. Buen diseño de niveles, de dirección artística para los enemigos, los jefes y varios momentos de su historia destacan. Su contra parte puede quitarle su encanto con las animaciones de varios NPC de las cinemáticas. Hay un error que llega a omitir algunas secciones de los niveles si ya tenías una partida guardada y empiezas de nuevo. Las cinemáticas incluso llegan a presentar problemas en su iluminación, junto a enemigos que aparecen súbitamente y son temporalmente invulnerables. Artísticamente es interesante por su ambientación latinoamericana, pero debe pulir el resto para estar a la par.
MÚSICA Y SONIDO
Lo que más salta en este apartado es la actuación de voz a veces exagerada de como visualizan a los latinos. Si bien solemos ser coloridos al momento de insultar o en situaciones de mucha presión, el acento no cuadra. La historia sigue más un guion de película de acción serie B, pero tiene diálogos que a veces rompen sus personajes. Lo que si han hecho bien es la sensación de potencia en las armas, las granadas o sensación de peligro. Su banda sonora logra tener buenos momentos de adrenalina a todo lo que da, aunque sin temas destacables.
CONCLUSIÓN
La Quimera aún se encuentra en desarrollo y este adelanto necesita mucho trabajo que prometieron ir ampliando más allá de sus cuatro misiones. Su planteamiento en una Latinoamérica selvática futurista es admirable, con unos entornos que aprovechan el motor de Unreal. También la posibilidad de poder jugar en cooperativo con un amigo hace que sea más llevadera esta experiencia. Su base puede convertirse en un buen juego si atienden los errores e ir ampliándolo con soltura. Deseo de corazón que el proyecto de los mismos creadores de Metro mejore antes que un fracaso.



































