La furia de la naturaleza llega a Santuario, el querido Druida en Diablo Immortal. Te compartimos un vistazo sincero sobre esta clase.
Blizzard en esta ocasión ha introducido una nueva particularidad principal. Además de poder tomar la forma de distintas bestias, es el uso de la energía primigenia. Durante la prueba era posible acceder a la forma del ágil Lobo para asestar ataques rápidos. También al Oso capaz de aguantar mucho castigo y el Alce para escapar o bien hacer control de área rápidamente. De todas las iteraciones hasta el momento, me parece la más versátil con una velocidad pocas veces vista. Su dinámica principal es generar automáticamente la energía primigenia que puede incrementar usando habilidades que no la consuman. Esta energía será esencial para tomar otras formas o invocar animales para que nos ayuden durante el combate.
Es alguien que puede adaptarse al combate cercano, a media distancia o con mascotas. Esto le permite combinarse con habilidades interesantes como las rocas espinosas o un flamante torbellino infernal. Cada transformación tiene sus ventajas y contras, dependiendo del estilo de juego al que buscas enfocarte. Si prefieres mantenerte como humano, también es posible gracias a su enfoque en atacar a distancia usando hechizos. Puedes optar por un estilo o bien hacer algo híbrido para demoler a las huestes de los infiernos abrasadores. Un personaje con mucha variedad porque debes manejar bien la carga de poder, tus transformaciones o estarás en problemas.
Le han puesto cuidado en varios aspectos a esta clase, como el diseño visual y los efectos. Todas las formas logran destacar no solo por sus habilidades, sino también para que te ubiques ante las hordas avernales. El sonido de cada habilidad no solo me parece correcto, realmente se siente la furia que acarrea su propio poder. Un ejemplo serían los aullidos del lobo o el rugir del oso cuando usan sus habilidades más poderosas. Incluso el alce, que, si bien me parece más una forma para escapar rápido, su galope hace crujir la tierra. La actuación de voz no se queda atrás en ambos géneros, aunque la masculina le da un mayor porte.
El Druida en Diablo Immortal en general logra ofrecer la fantasía de poder, alguien conectado con la verde erín. Su mayor fortaleza radica en espacios cerrados, ahí es donde sus habilidades pueden diezmar a los enemigos. En espacios abiertos es funcional, pero no tiene el mismo nivel de control que tendría en un calabozo. Fácil para empezar a conocer los caminos de Santuario, pero requiere habilidad para dominar su estilo cambiante de juego. Para el juego avanzado habrá que esperar como se desempeña, pero en general es un personaje divertido y dinámico que logra complementar la experiencia.




































