Después de desvelarme toda la noche por ver la tercera temporada completa de Stranger Things, les puedo decir que mejora bastante en comparación a la segunda temporada y sin duda es un must have para este fin de semana, digo porque hoy es obligado ver Spider-Man: Lejos de Casa, pero bueno acompáñanos a esta reseña de esta maravillosa serie de Netflix.

Sin duda la segunda temporada de Stranger Things, no fue la mejor y nos dejó con muchas dudas, y con un ligero mal sabor de boca, pero no me mal interpreten, me agradó pero le faltó la chispa de la primera temporada, cosa que esta tercera nos viene a dar nuevamente esas emociones y ganas de más y aunque el cierre de la temporada puede resultar como un final, también nos abre la ventana para una cuarta temporada.

La verdad es que Stranger Things con esta temporada le pega directo a la nostalgia de los 80’s y su cultura, donde el nuevo centro comercial Starcourt, nos lleva a esas series y películas de la época donde sabes que será punto importante de la serie y que cosas malas pasarán ahí, otro punto a favor de la serie es que toma datos relevantes de la historia de USA como la Guerra Fría y los espías rusos, y aunque está de más a mi parecer, le da un toque más realista.

Con respecto a las actuaciones, vemos que los ya no niños han madurado tanto física como actoralmente, sin duda ya la pandilla son adolescentes en pleno desarrollo y aunque el romance se ve algo marcado durante la trama no pasa a mayores, digo todos están en una relación y claro es entendible, es el verano y pues hay que aprovechar jajaja y la verdad es que nos lleva a nuestros años de adolescentes y se agradece.

La tercera temporada de Stranger Thingssin duda nos deja un muy buen sabor de boca, y aunque tiene sus detalles como el CGI en algunas escenas y ligeros clichés, tomados de millones de series y películas de los 80, no nos deja de cautivar, dándole importancia a personajes que mal encajaron en la segunda entrega como Billy que ahora se muestra más determinado y podría resultar una verdadera amenaza.

Stranger Things pinta para más y para volverse un icono de culto sin duda y lo demuestra en esta ocasión dándose vida propia y superando con creces la segunda temporada para así reivindicar el camino, así que date un buen tiempo de calidad, prepara la botana para disfrutar los 8 episodios que te mantendrán al borde de la cama o del sillón.