Hololive nos relata el viaje de Shirakami, una doncella gamer que Arami admira por salvar esta dimensión en FUBUKI – zero in on Holoearth.
HISTORIA DE FUBUKI – ZERO IN ON HOLOEARTH
Phoenixx te lleva a Holoearth, un lugar muy similar a nuestro mundo, protegido por doncellas del templo. Un día Kyubi le pide que abra las puertas de Yamato para conectar con otras tierras antes de que sea demasiado tarde. Con solo su katana en mano, junto a su amiga Mio, hará lo posible por acabar con el Stigma. De paso dar unos azotes para recuperar a sus amigas.
JUGABILIDAD
FUBUKI – zero in on Holoearth es un plataformero que pone a prueba tus reflejos en niveles de corta duración. Toma algunas ideas de otros clásicos, pero sin llegar al ritmo de un bullet hell donde se sature la pantalla. Tiene seis niveles a superar, cada uno con su propia temática, pero todos exigiendo buenos reflejos para superarlos. La base es similar a un yo contra el barrio, pero plagando la pantalla de enemigos con una dosis de plataformeo. Cuentas con un ataque básico, el cargado, la barrida, el salto simple, uno doble y deslizarte por las paredes. También la posibilidad de poder destruir la mayoría de los proyectiles, excepto los rojos, esos deberás esquivarlos.
Durante tu recorrido te toparás con el Stigma, una energía que altera el comportamiento de cualquiera bajo su influencia. Tras superar el tutorial deberás avanzar por cuatro niveles cuyo orden eliges al gusto para desbloquear la etapa final. En cada zona esta una VTuber que debemos derrotar para que recuperen la cordura. Nuestro recorrido apenas dura unos pocos minutos, pero cada nivel está cargado de detalles con algunas referencias. Entre las ayudas disponibles tendremos a las invocaciones del metaverso, cuya barra se rellena de forma automática. Podemos mejorar la eficiencia de este si conseguimos los cinco kanjis esparcidos a lo largo de cada área.
Nuestra protagonista es un personaje responsivo y perderá una vida por cada derrota. Si se acaban, tocará repetir el nivel desde el principio, aunque tendremos puntos de control en su mayoría generosos. Otro elemento a tomar en cuenta, si estas interesado en la historia, son las hojas de papel. Gracias a ellas podremos conocer un poco más del trasfondo que tiene cada lugar que podemos visitar. Los combates tienen dos aspectos diferentes a tomar en cuenta, el normal y contra las Vtubers. Tu katana es capaz de realizar muchas combinaciones junto a la cruceta, golpes cargados o proyectiles. Aparte tienes las sub-armas de efectos variados que se desbloquean al superar las zonas. Todo es mejorable pagando con hojas de té o monedas que puedes recolectar.
APARTADO GRÁFICO
Toda la aventura emplea un pixel art llamativo y colorido acompañado de varios efectos 2D para brindarle profundidad. Las animaciones de nuestra protagonista, invocaciones, villanos y Vtubers hacen que todo sea dinámico, al mismo tiempo que caótico. Con pocas cosas logran crear algo similar al bullet hell, pero sin irse muy al extremo de no poder ubicar todo. No hay área que se parezca a otra, cada sitio tiene lo suyo y tienen referencias para los más fanáticos.
MÚSICA Y SONIDO
Los efectos de sonido siguen la línea de un anime convertido en videojuego, aunque con unas cuantas fallas. Cuando llegas con las Vtubers, cada una dice una palabra a modo de simular un diálogo de voz. Este puede llegar a entrar en un ciclo infinito donde se repite hasta que inicie el combate. Por el contrario, la banda sonora tiene un trabajo más completo al saber adaptarse a la temática de cada lugar. Aunque si vienes del universo de Hololive, seguro notarás como la música sigue su estilo característico.
CONCLUSIÓN
FUBUKI – zero in on Holoearth es algo corto, pero con ofreciendo un desafío intenso con algunos coleccionables por conseguir. Aunque tiene rejugabilidad si decides optar por la veía del speedrun para conseguir el mejor tiempo posible sin perder vidas. Una aventura pensada para los seguidores de la franquicia y también para los que buscan algo con sabor retro. No necesitas conocer todo el trasfondo para disfrutarlo, medianamente exigente y una protagonista atolondrada que se hace querer. Se advierte que no se recomienda para aquellos con poca paciencia o tolerancia a la frustración.
































