Floodland es un juego de gestión y construcción de ciudades interesante que nos pone en un mundo cubierto por agua y pantanos.
Un mundo al borde de la destrucción.
El cambio climático no perdona, después de una serie de eventos, el nivel del mar a aumenta para cubrir gran parte de la tierra con agua. La humanidad apenas sobrevive y somos nosotros los que podemos ayudar a los escasos habitantes que quedan a ver hacia el futuro con optimismo.
Primero que nada, el juego está divido por episodios ya que el modo principal (y prácticamente el único) es una especie de modo «historia»; aunque básicamente es el formato que sigue ya que nos cuentan el día a día de los supervivientes en base a los distintos objetivos que tiene cada capítulo. Más allá de ello no tendremos elementos de una historia propiamente dicha.
Además de los objetivos, los supervivientes están divididos en pequeñas sociedades que tienen su ventajas y desventajas además de una forma de pensar. Estas características se traducen en condiciones pasivas que afectarán en todo momento a nuestro grupo; esto da variedad para que cada partida se deba jugar de forma diferente a pesar de que los objetivos sigan siendo los mismos.
Comenzaremos con un pequeño asentamiento y unos cuantos supervivientes, a partir de aquí quedará en nosotros como sobrevivir. Podemos buscar recursos a los alrededores para cubrir las necesidades de comida y agua pero debemos ser rápidos ya que necesitaremos construcciones es para tener un sustento. Desde lo más básico hasta lo más elaborado, todo debe investigarse antes de poder construirlo; conforme cumplimos objetivos , obtendremos recompensas como los puntos de investigación que nos permitirá desbloquear un edificio específico.
Cada investigación tiene su propia categoría, estos se dividen en Crecimiento, Supervivencia, Exploración y Bienestar. Cada tiene edificios a fines a estas y debemos invertir para que podamos construir y resolver nuestras necesidades. Comida, agua, materiales de construcción, madera, entre otros, cada recurso tiene un uso por lo que debemos mantener cubierta su obtención. Cada cosa tiene un tiempo para realizarse, tanto en construcción como en obtención de recursos por lo que debemos estar al pendiente de nuestras reservas y no quedarnos sin algún recurso vital.
El juego cuenta con un sistema de día y noche en el que, como se imaginarán, se desenvuelven los supervivientes; si es de día estos podremos hacerlos trabajar y explorar el mapa, si es de noche se dedicarán a descansar para reponerse por lo que cualquier acción sin completar quedará suspendida hasta que amanezca.
Pero no solo tendremos que preocuparnos de construir, recordemos que dirigimos a un grupo de personas desesperadas por sobrevivir por lo que debemos cumplir sus necesidades. Vivienda y alimentos será lo primordial por lo que tenemos que ajustar nuestros tiempos a cubrir lo que ellos necesiten; si no lo hacemos la gente se enojará y podría llevarnos a eventos que complicarían nuestro avance y esto puede llevarnos al fin de la partida.
Para nuestra suerte, antes de empezar cada partida, el juego nos permite elegir una dificultad, pero no de forma general. Podemos elegir dificultad para lo obtención de recursos, el comportamiento de los supervivientes, entre otras opciones; esto es algo positivo ya que permite al jugador manipular su partida y jugar de la manera que más le guste, ya sea con una experiencia más relajada o algo más intenso.
Además de la dificultad, también ayuda el hecho de que la interfaz de usuario es fácil de detectar, por lo que no será muy complicado recordar en donde está cada opción para ejecutar acciones. Aunque los menús son simples se pueden identificar fácilmente lo que nos adará una experiencia de juego no muy complicada.
Un bello mundo post apocalíptico.
El título cuenta con gráficos en 3D que aunque no son muy realistas que digamos si que dan esa sensación de oscuridad y desolación que el juego busca transmitir. Todos los elementos son identificables y no tendremos mayor problema para detectar elementos en los escenarios. Además cuenta con un apartado artístico presente en algunos diálogos y menús que también traen esta aura apocalíptica, por lo que no desentona ninguno de sus apartados.
La música por su parte cuenta con piezas tranquilas que casi podrían tomarse por sonido ambiente. No encontraremos nada subido de tono ya que el juego busca exactamente eso, transmitir un mundo en el que no ha quedado prácticamente nada. La música acompaña de buena manera y nos da una buena sensación de inmersión.
Conclusión.
Floodland es un título que nos lleva a un mundo afectado por el calentamiento global y donde el destino de lo poco que queda de la humanidad quedará en nuestras manos. Aunque contamos con distintas opciones para jugar, lo simple de sus menús y lo bien representdo de su mundo hacen que podamos hacer las cosas sin mayor problema; eso sin olvidarnos de la personalización en cuanto a los nivlees de dificultad del juego. Lo simple de su jugabilidad y de su mundo no lo hace precisamente malo, de hecho le abre la puerta a un buen número de personas, ya sean fnas del género o no por lo que es un título muy recomendado para todos.
Floodland, desarrollado por Vile Monarch y editado por Ravenscourt, está disponible en PC a través de Steam.





































