Hablar de Tales of Berseria Remastered es hablar de una obra que, incluso antes de su actualización, ya ocupaba un lugar especial dentro del legado de la saga. Lanzado originalmente en 2016, el título destacó por su tono más oscuro, su narrativa centrada en la venganza y una protagonista que rompía con el molde tradicional del JRPG optimista. Diez años después, esta edición remasterizada busca pulir el título original y mantenerlo fresco y competitivo en un ecosistema de plataformas actuales.
La pregunta clave no es si Velvet Crowe sigue siendo un personaje potente —lo es—, sino si esta remasterización logra justificar su regreso en una industria donde los estándares técnicos y narrativos han evolucionado de forma considerable. Acompáñanos en esta review de uno de los títulos más completos del catálogo de Bandai Namco.
Una historia que sigue siendo su mayor fortaleza
Si algo sostiene a Tales of Berseria Remastered, incluso por encima de sus mejoras visuales y de JRPG actuales, es su narrativa. Velvet no es una heroína que veamos comúnmente en los juegos japoneses. Es una figura impulsada por el dolor, el rencor y una obsesión que raya en la autodestrucción. Esta construcción dramática continúa sintiéndose fresca, especialmente en un mercado saturado de protagonistas moralmente impecables.
El viaje de venganza que articula la trama mantiene su intensidad gracias a un elenco que equilibra tragedia y humor con una naturalidad poco común. Los diálogos conservan su agilidad y las dinámicas del grupo aportan capas emocionales que trascienden el arquetipo. Eso sí, debes prepararte para tener numerosas interacciones de diálogo.
Lo interesante es que, en retrospectiva, la historia se siente incluso más relevante hoy. La ambigüedad moral, los cuestionamientos sobre la fe, el sacrificio y la manipulación ideológica conectan mejor con un público que en la actualidad exige narrativas conflictivas y que se aparten de las convenciones mostradas en la mayoría de los juegos lineales.
Tales of Berseria Remastered: Combate dinámico con ajustes inteligentes
En su base, el sistema de combate mantiene el enfoque de acción en tiempo real que caracterizó al original. Sin embargo, Tales of Berseria Remastered introduce ajustes de calidad de vida que modernizan la experiencia sin alterar su esencia.
Tuve la oportunidad de jugar en PlayStation 5 para esta review. La fluidez de las animaciones ha sido optimizada, los tiempos de carga prácticamente desaparecen y la respuesta del sistema de habilidades resulta más consistente. No es una reinvención profunda, pero sí una mejora tangible.
El sistema de Soul Gauge conserva su carácter estratégico, premiando la agresividad calculada y penalizando la imprudencia. La remasterización no simplifica la curva de aprendizaje, pero sí la hace más clara gracias a mejoras en interfaz y legibilidad visual.
Aquí hay una decisión importante: el estudio entendió que no necesitaba rehacer el combate, sino hacerlo más sólido. Y las bondades del hardware de nueva generación le van de maravilla a este Tales of Berseria Remastered. Aunque a nivel de gráficos no sea un portento, sí te puedo decir que son muy fluidos, y que el único «pero» a considerar sería el trabajo que hay que tener en cuenta con la cámara, puesto que en ocasiones puede causar ligeras molestias al no enfocar en los enemigos seleccionados.f
Otro punto a considerar, y el cual hace que valga bastante la pena el título, es la posibilidad de iniciar la partida con muchas mejoras. Estas harán tu experiencia más, o menos complicada, dependiendo qué elijas. Experiencia extra al derrotar enemigos, más recursos para y mejores tesoros, o enemigos más difíciles. Estas son algunos ajustes que puedes alterar y que hará que tu partida se sienta bastante distinta a la experiencia original.
Mejora visual que respeta la identidad original
A nivel gráfico, el salto es evidente, aunque no radical. Texturas en mayor resolución, modelados más definidos y una iluminación reajustada aportan mayor profundidad a escenarios que en su versión original podían sentirse planos.
Lo más destacable es la estabilidad: resolución dinámica mejorada y rendimiento fluido en consolas actuales. La dirección artística —que siempre fue uno de sus pilares— brilla ahora con mayor nitidez.
Eso sí, conviene ser honestos: estamos ante una remasterización, no un remake. Las bases estructurales del diseño de niveles y ciertos entornos siguen evidenciando su origen de 2016. Si esperabas una reconstrucción total, este no es ese caso.
¿Sigue siendo relevante en 2026?
Aquí es donde la conversación se vuelve interesante. El mercado actual del JRPG es más competitivo, con producciones que apuestan por mundos abiertos más ambiciosos y sistemas más cinematográficos.
Para nuevos jugadores, representa una puerta de entrada sólida a una de las entregas más maduras de la franquicia. Para veteranos, es la oportunidad de revisitar una historia potente con mejoras técnicas que hacen más cómoda la experiencia. Y definitivamente recomiendo darle una oportunidad a esta remasterización, tanto si son veteranos de la serie o no; o si jugaron el título hace 10 años o esta será su primera oportunidad.
Tales of Berseria: una remasterización que entiende su propósito
No todas las remasterizaciones necesitan revolucionar su material de origen. Algunas deben preservar, optimizar y volver accesible una obra que merecía una segunda oportunidad bajo estándares actuales.
Tales of Berseria Remastered logra exactamente eso. Su narrativa sigue siendo su mayor arma, su combate conserva dinamismo y sus mejoras técnicas eliminan las fricciones más evidentes del original.
No es una transformación radical, pero debemos comprender que estamos ante una remasterización, no un remake. Y en este caso, la cantidad de mejoras y el contenido justifican por sí solas el poder recomendar este título.
A veces, eso es exactamente lo que una buena historia necesita: volver a contarse con mayor claridad.





























