Kioto está bajo ataque, solo el poder oni puede salvar el hogar de Arami en la lucha contra los genma en Onimusha: Way of the Sword.
HISTORIA DE ONIMUSHA: WAY OF THE SWORD
Capcom narra el camino de la espada con Miyamoto Musashi, un espadachín de poca monta que viaja a Kioto. En su afán de dominar el arte de la espada se topa con los Genma, demonios con deseos de conquistar. Su fuerza humana no es suficiente, por lo que recibe el poder del brazal oni para acabar con sus enemigos. El misterio detrás del artilugio lo lleva a destruir más seres para acabar con el miasma que rodea a Kioto. Pero el destino aguarda un capricho inesperado.
JUGABILIDAD
Onimusha: Way of the Sword es un viaje donde el hack n slash se une a un mundo semi abierto. Áreas lineales que terminan en una batalla de jefe, aunado al gran mapa de Kioto con secciones más amplias. La ciudad está rodeada de miasma que no va a ceder hasta que aumentemos nuestro poder con el brazal. Nuestro protagonista lleva un rostro importante, el de Toshiro Mifune, como parte de su tradición. Alguien que a pesar de ser un bribón, es carismático, cuyas expresiones te hacen congeniar con él. Ya sea salvando un aldeano o cuando se enfrenta a sus temibles rivales, sean humanos o demonios.
La exploración se basa parcialmente en tener algunas habilidades para alcanzar secciones del pueblo que al inicio es imposible entrar. Aún con esa limitante, tenemos muchas zonas por revisar guardando secretos, materiales de mejora, misiones extra u objetos poderosos. Más si quieres mejorar tu equipamiento, pues sin materiales no sube de nivel tu fuerza. Le añadimos un sistema de combate con golpes ligeros, a dos manos, la esquiva, una defensa que puede desviar golpes. No solo debemos reducir la vitalidad, ahora la postura cobra un factor importante al atacar o defender.
La agresividad se recompensa con poder desequilibrar al oponente para un remate instantáneo, aunque también puede aplicar para ti. Defenderse sin atacar te deja sin resistencia, permitiendo que el enemigo te castigue con un crítico. Tu última defensa es el Issen, un golpe de último segundo que hace mucho daño y otorga muchos orbes. Amarillos para vitalidad, rojos para adquirir mejoras o comprar cosas a los comerciantes. Los azules permiten cargar una barra para activar un arma especialmente devastadora, cada una con sus propios efectos especiales. Desde una daga doble que carga mucha vida, a una lanza doble que puede aturdir enemigos en área.
En las primeras instancias los enemigos son débiles para habituarte a la dinámica. Pero no te confíes, porque pueden bloquear e ir sacando patrones más variados para romper tu postura. Si eso parece poco, se vuelven montoneros para obligarte a saber cuándo atacar o defenderte. Desde ogros con armas a dos manos mientras dos arqueros a lo lejos intentan ensartarte al verte luchar contra él. Se vuelve más profundo, exigente y más cuando llega la hora de batir jefes cuyas coreografías son exigentes, pero épicas. Su único punto flaco es que la cámara con el enemigo tan cerca, se vuelve un problema a pesar de que se transparente para poder ver.
Contamos con dos esquemas de controles con la intención de facilitar la absorción de almas o un estilo más arriesgado. Si es la primera vez que juegas se recomienda más el estilo defensivo. En cambio, si te consideras con pericia quizás prefieras el esquema ofensivo. Más si buscas usar las habilidades que requieren energía como el arma especial o el Despertar para causar mucho daño. Todo esto hace que sea uno de los sistemas con más contundencia, con ataques y ejecuciones vistosas. Realmente logra hacerte sentir que eres todopoderoso, pero también pueden romperte si te descuidas. Incluso absorber los orbes de colores que te potencian a ti.
APARTADO GRÁFICO
Su arte emplea el claroscuro que resalta un mundo ruinoso, decadente y lo brillante para resaltar lo anormal. Las animaciones son detalladas, fluidas, con un grado de naturaleza que hace satisfactorio los combates. Su puesta en escena, diseño de niveles no se quedan atrás para mostrar el folklore de Japón con mucho detalle. Jefes que impresionan desde el primer combate, cuyos ataques dejan indicios de como telegrafiar el contraataque. Escenarios no tan verticales, pero cuyos paisajes da gusto recorrerlos al ver una impresionante fantasía oscura nipona. La traducción al español no decepciona y que decir de la optimización, con casi cero bajones.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora no se anda con medias pintas, el estilo de la saga se mantiene y esta vez con más instrumentación folklórica. La actuación de voz en inglés es buena, pero en japonés tiene un toque especial en esta ocasión. No solo por ser el idioma nativo, también por su calidad y no sonar exagerada o poco creíble. Los efectos del choque de armas, los ataques de tus oponentes, cuando la katana vuelve a su vaina. Un apartado igual de cuidado que su arte o la jugabilidad.
CONCLUSIÓN
Onimusha: Way of the Sword es un regreso que sorprende en cada apartado, incluyendo la optimización en PC. La única queja sería con el inicio tardío de su historia, pero que logra volverse un crescendo constante de lore y adrenalina. Tras tantos años sin una entrega, este legendario samurái logra demostrar que aún tiene un lugar para demostrar su arte. No hace falta conocer la saga, permitiendo entrar sin romperte la cabeza. Un Japón Feudal tan oscuro como hermoso, peleas que no decepcionan y desafíos para los que aman el reto.
https://youtu.be/juluyGGUBpE












