Es hora del duelo con la música de grandes compositores y Arami se hará un deck con los grandes maestros de Musicmenia.
Los juegos de carta han buscado captar jugadores con diversas temáticas. Algunos mediante la fantasía mágica, otros con monstruos milenarios de Egipto o algunos mediante mitos y leyendas. Cada uno tiene su encanto, por lo que ahora la música clásica quiere ser algo más que un concierto. Desde España nos llega esta fórmula que busca plantear como puedes ser un director de orquesta sin estudiar la música. Veamos si es posible crear tal fórmula a la altura de Betthoven, Mozart o Bach.
HISTORIA DE MUSICMENIA
Symphonic Games quiere que seas el nuevo maestro de la música, el director de una fina orquesta. Por lo cual podrás elegir entre las distintas escuelas que dieron influencia a diversos periodos. Una vez tienes tu maso, solo queda iniciar el compás y que gane el mejor director de todos los tiempos.
JUGABILIDAD
Musicmenia permite que seas el director de una orquesta para batirte en duelos musicales mediante cartas. Un planteamiento que a primera instancia suena raro, pero que al jugar le encuentras el sentido a su dinámica. Mazos de 40 cartas compuesto de instrumentos u oradores, compositores, partituras, cartas pasivas y de acción inmediata. Estas se dividen en arquetipos basados en música barroca, renacentista o el clásico. Cada uno tiene un estilo de juego diferente, puedes optar por uno antes de empezar tu camino por la música.
La dinámica de los duelos es sencilla, primero se decide quien toma el primer turno de la partida. Después ambos toman siete cartas, el primer jugador solo recibe 5 Puntos de Inspiración y el segundo jugador recibe 10. Estos puntos se usan para pagar las cartas que podrás colocar en el campo de juego. Al frente irán los instrumentos o coros, en la parte media la partitura con la cual sonarán los instrumentos. Hasta atrás quedarán las cartas pasivas y los compositores, todos buscando ser parte del conjunto de la partitura. Esto es la base que da lugar a una orquesta.
En medio de ambos tableros tendremos el metrónomo para la música con la modalidad Adagio, Andante, Moderato, Allegro y Presto. Determina la velocidad a la que se ejecuta la partitura y afecta los Puntos de Concentración. Hay que juntar 100 puntos para alcanzar la victoria, cada partitura, instrumento, vocalista y compositor pueden conferirlos. Se dan al inicio del turno, resaltando al lado del nombre del jugador cuanto generan todas las cartas activas. La sinergia temática es importante, pero también puedes mezclar diferentes eras para dar lugar a combinaciones poderosas.
Habitualmente funciona, aunque hay algunas cosas que necesitan replantearse, porque se presta a tener muchos turnos sin poder generar puntos. El primero de ellos está en la partitura, la cual debería estar muy aparte del mazo. Actualmente es una carta que, si no te sale en la mano, tus jugadas están algo limitadas. Puedes enfocarte en ir colocando instrumentos, pasivas, colocar compositores o afectar el tablero oponente. No suena mal, hasta que ambos jugadores pueden pasar más de 10 turnos sin partitura. Le sumas que solo los compositores generan Puntos de Concentración y llegar a 100 es muy demorado. Su IA es otro cantar, porque a veces siempre tiene lo necesario para contraatacar o una tonta que desperdicia cartas.
Las cartas se obtienen mediante sobres de expansión, los cuales puedes ganar en cada victoria del modo campaña. Este funciona a modo roguelite, donde al perder te toca empezar de nuevo. Aquí te vas a enfrentar a toda una gama de músicos de distintos puntos de la historia con mazos temáticos. Tu tablero también juega un factor importante, ya que las decoraciones pueden otorgar ciertas mejoras. Estas son permanentes para la campaña y hacen la diferencia si quieres enfrentarte a los compositores más legendarios. Los duelos con amigos o clasificatorios en cambio son la mejor baza, aunque no hay tantos jugadores de momento.
APARTADO GRÁFICO
No es un título que necesite de mucho potencial gráfico, con una presentación sencilla y al mismo tiempo elegante. Las cartas emplean un arte dibujado a mano en combinación a retratos conocidos de los compositores. Nuestro campo de juego es lo único en 3D contrastado con una paleta de colores personalizable, similar a los salones de concierto. Aunque se agradece la fluidez para resolver los efectos, hace falta efectos especiales para enfatizar que hacen las cartas. También su presentación podría mejorar si usaran una tipografía más acorde al tema en vez de una fuente genérica.
MÚSICA Y SONIDO
Un apartado bien cuidado, el cual se adapta a los cambios del metrónomo durante la partida. Las piezas disponibles tienen buena calidad de sonido e interpretación. Sus efectos de sonido en comparación son sencillos, quizás podrían ampliarlos para que cada estilo musical tenga los suyos. También ayudaría a identificar cuando usan cartas de descarte, en vez del mismo sonido para todas las activas y pasivas. Un cambio que le ayudaría es que la música continúe justo donde se quedó al terminar el turno. Así se evitaría la repetitividad y poder apreciar la partitura completa conforme avanza el duelo-
CONCLUSIÓN
Musicmenia es una buena forma de hacer llegar la música clásica mediante un juego de cartas divertido. Tiene algunos problemas en algunos aspectos de su diseño, pero una base sólida que puede ampliarse a futuro. El contenido para un jugador es suficiente para obtener todas las cartas con solo jugar. Solo si requiere que ajusten un poco la IA para que no pase tanto de un extremo a otro. También para la partitura, porque el formato actual no se salva de tener duelos muy largos si tarda en salir. Recomendable para quienes les gustaría probar un TCG con buenos temas o músicos con corazón gamer.


















