HOT WHEELS Infinite Rush ofrece un mundo abierto con varias cosas por hacer, no demasiado interesantes, pero si numerosas.
Un cambio de pistas.
Los juegos de HOT WHEELS venían de ofrecer un estilo puramente arcade y más centrado en carreras de pistas cerradas. Pero en esta ocasión, el equipo de desarrollo terminó apostando por un estilo de mundo abierto, en qué se traduce esto? en algo bastante sencillo de hecho. Tendremos cuatro islas temáticas, cada una con entornos propios y algo así como un jefe final en cada una llamado Rush Master. Al desafiarlo, debemos completar eventos variados repartidos en las islas. Estos eventos incluyen carreras de eliminación, por posición, entre otras. Si derrotamos al Rush Master, nos quedaremos con su coche y desbloquearemos la siguiente isla.
Las carreras podremos ir corriendolas conforme nos apetesca, completar eventos desbloqueará otros y podremos tomarlos en cualquier orden. Además de las carreas, tendremos otras actividades como pruebas de acrobacias, exploración y otras. Las actividades son variadas y nos permite ir variando para no hacer lo mismo todo el tiempo. Para darnos una idea más clara de la estructura, todo esto es bastante parecido a la saga Forza Horizon. Podremos encontrar también algunos secretos como coleccionables o incluso tomar fotos de ciertos lugares.
Para atravesar las islas y competir en las carreras, tendremos una gran variedad de vehículos HOT WHEELS, tanto coches de la marca como versiones de vehículos de la vida real. Tendremos más de 150 vehpiculos que podremos obtener y se dividen en cuatro clases, con características específicas. Tenemos los coches de Derrape, que destacan en lo que su nombre indica, los vólidos que son los que cuentan con la mayor velocidad, titánes que apenas se verán afectados por otros coches y los hívridos que cuentan con características equilibradas para adaptarse a cualquier situación.
Buena cantidad de opciones.
Cada clase tiene un feeling en control que los hace diferenciarse bien uno de otro y uno de los atractivos del título es que podemos tener algo así como un grupo de cuatro coches. Podemos elegir el que más nos guste de cada clase y tenerlo en este grupo. Lo interesante es que podemos cambiar entre coche en cualquier momento, por lo que si tomamos una prueba que requiera vólidos, podremos equiparlo en el momento sin tener que volver a nuestra cochera o algo parecido.
Ahora, pasando a la jugabilidad como tal, estamos ante un juego arcade, por lo que no encontraremos características realistas. Durante las carreras podremos derrapar, utilizar turbo y conducir a grandes velocidades. Lo cierto es que las pistas no son precisamente memorables, pero lo entretenido es la sensación de manejar nuestros coches favoritos y enfrena a otros rivales en carreras intensas… Más o menos. Digo «más o menos» porque también la IA no es precisamente la mejor. Una vez dejamos a nuestros rivales atrás, no será precisamente difícil llevarnos la victoria, de hecho, la derrota es más probable que llegue por algún error nuestro que por la agresividad de los rivales.
Aún con ello, las sensaciones generales son positivas y el juego se vuelve aún más divertido si lo jugamos con amigos ya sea en línea o local a pantalla dividida con hasta cuatro personas. También mencionar que tenemos el modo Track Builder, el cual nos permite modificar ciertas partes del mundo de juego y cambiar los caminos a nuestro gusto. Es una herramienta interesante y relativamente fácil de utilizar ya que las piezas utilizadas se ajustarán automáticamente a las que las unamos. Esto hace que el trabajo manual se reduzca y sea más fácil para todos el modificar lo que queramos.
Un mundo de juguete a tamaño real.
Visualmente, el título trae todo el encanto de los cohches y las pistas de juguete pero a una escala de la vida real. Es un gusto movernos a través de los distintos y exagerados lugares de los mapas con coches igual de impresionantes. Los coches están recreados de forma muy fiel por lo que los más fans de la marca lo apreciarán. Las cuatro islas que componen el juego son variadas y hacen un buen trabajo transmitiendo el feeling del entorno que tienen. Si bien las carreras son lo importante para desbloquear el siguiente contenido, resulta entretenido explorar las islas y ver que tipo de pista nos espera.
Por su parte, la música de fondo es buena, ningún tema demasiado memorable, pero si acompaña para amenizar. Los efectos de sonido hacen un buen trabajo para dar intensidad a las carreras, cada impacto, sonido de los motores, incluso el sonido del turbo al activarse, dan esa gran sensación arcade.
Conclusión.
HOT WHEELS Infinite Rushes un juego divertido en términos generales, sobre todo para jugar ya sea con amigos o con la familia. Cuenta con distintos modos ya sea online o a pantalla dividida para disfrutar en la misma sala. En donde tal vez se sienta algo limitado es en el modo para un jugador. El mundo abierto es interesante visualmente y vale la pena explorarlo, pero las actividades se quedan algo cortas, sobre todo las carreras debido a una IA no muy desafiante. Además, las pistas tampoco ayudan demasiado ya que no encontraremos nada demasiadocomplicado. Eso si, lo que hay que destacar es la gran variedad de coches que seguro los más fans de la marca van a disfrutar. Coleccionar los coches al superar desafíos y conseguirlos progresandoe n el juego será algo muy interesante. En general, tenemos un juego que se siente bien al control y con gran sensación de coleccionismo, pero no demasiado desafiante a menos que juguemos con otras personas. Dentro de todo, es un juego muy disfrutable y que vale la pena checar por uno mismo.
HOT WHEELS Infinite Rushes desarrollado y publicado por Milestone S.r.l. Ya está disponible en PC a través de Steam (copia de este review). También podemos encontrarlo en XBOX Series X | S, PlayStation 5, Nintendo Switch 2 y Epic Games Store.
#ArataReview #Análisis #Review #ArataLatam #HOTWHEELSInfiniteRush #keymailer












