Conseguir los materiales para construir una nave espacial hará que Arami se sume al esfuerzo mientras liquidan bestias en Dig or Die.
Sobrevivir en el espacio exterior puede parecer algo difícil de hacer en la vida real. Pero nada que la virtualidad no pueda resolver, donde no tendremos que exponer el pellejo en ambientes peligrosos. Una premisa muy vista, pero que cada quien busca ponerle lo suyo para hacerse un hueco. El género si bien es un tanto de nicho, puede llegar a ser cautivador para todo tipo de jugadores. Solo queda saber si este viaje por el espacio ofrece algo memorable.
HISTORIA DE DIG OR DIE
Gaddy Games te invita a ser un explorador para la compañía CRAFT & CO. Lamentablemente el cohete que han creado se estrella en un planeta hostil del cual debemos usar sus recursos para recrear nuestra nave. Un mundo inhóspito donde la noche se vuelve una lucha por nuestra supervivencia.
JUGABILIDAD
Dig or Die empieza directamente en el sitio donde hemos chocado, además de personalizar su género y apariencia pixelada. A partir de aquí solo nos queda explorar el terruño, lidiar con un clima capaz de provocar desastres naturales. Esto nos lleva a tener soluciones creativas para resolver cuestiones como la inundación por agua, la cual tiene físicas. No es algo que te puedas tomar a la ligera, ya que es capaz de hacer pedazos tu refugio fácilmente. Puedes conseguir madera, tierra y metales para fabricar un andamio a modo de techo para impedir el caos. Otra opción es que perfores el mismo suelo del asentamiento para usarlo como coladera. Algo que debes resolver al mismo tiempo que las bestias de este mundo intentan liquidarte para la cena.
Un concepto de supervivencia con los retos usuales de mejorar nuestra estación de trabajo para crear mejores artículos. Algo que le da cierto sabor único es la forma en que trabaja la fauna, ya que del día a la noche operan diferente. Las especies que liquides durante el día, también nos van a atacar durante la noche para crear una dificultad manejable. Cuando se termina el día, más vale que hayas construido torretas con algunas defensas, porque llegarán las bestias. Al recolectar tendremos un inventario infinito, además de un sistema de fabricación sencillo de usar. La colocación de los objetos se va a volver clave para tu estrategia, porque marca la diferencia entre el éxito o el fracaso.
Los mundos se crean de forma procedural en cada partida para forzar a que te adaptes a diferentes situaciones. Contamos con un selector de dificultad con cuatro niveles diferentes para adaptarse a la habilidad de cada quien. Desde el pacifista donde no tendremos muchos peligros, hasta el inclemente modo brutal donde un error mínimo es letal. Se le suma la opción de añadir cataclismos con efectos más severos de lo habitual para aumentar el reto. Adicionalmente cabe decir que el control se puede volver también otro reto por sí mismo debido a un par de cosas. La primera es que saltas presionando arriba, la otra es que solo coloca los objetos si tienes cierta distancia con ellos. Adaptar a doble stick un control de teclado con ratón deja mucho que desear.
Hay una función de autoguardado que permite regular que tan frecuente lo deba de hacer, además del modo manual. De este modo se convierte en una bendición o una maldición, dependiendo de donde haya guardado. Al morir no revives como tal, sino que utilizas los guardados como punto de reaparición. Te puede salvar de quedar atorado en tu progreso o causar que pierdas la partida si terminas en un área sin retorno. Lamentablemente los combates de jefe son más frustrantes de lo que deberían, aun cuando tienes estudiados sus patrones. Se puede jugar cooperativamente en línea, pero presenta una desincronización notoria a pesar de tener buen internet.
APARTADO GRÁFICO
Los pixeles cuentan con varios efectos de luz para dar vida a este mundo para crear escenarios bellos y detallados. La personalización es lo suficientemente variada para que cada personaje se pueda sentir único en su apariencia. Las animaciones son sencillas, cuenta con un sistema de sistema de día y noche para ofrecer más inmersión. Enemigos muy variados en diseño, aunque más escueto en variedad de biomas. Algo que nos lleva a tener pocos jefes, porque solo tiene cuatro principales.
MÚSICA Y SONIDO
Cuenta con una banda sonora relajada durante el día, enfatizando una atmósfera más amigable en esos momentos. Para la noche tiene un cambio a temas más dinámicos enfocados a la acción para imponer un poco de adrenalina. Algo que le funciona, ya que los combates se pueden poner muy intensos cuando has acribillado especies difíciles de vencer.
CONCLUSIÓN
Dig or Die quizás no es una aventura de supervivencia tan destacable como otras en su género. Logra ser divertido en los conceptos que logran funcionar para darle su identidad única. Sus controles podrían rediseñarse para mejorar notablemente la sensación de dificultad, además de la física de elementos jugando en tu contra. Poder jugar en cooperativo es un aliciente disfrutable si puedes dejar pasar sus problemas de conectividad. Un planteamiento interesante que podría ser más divertido si adaptaran mejor los controles y no fuera tan corto.
































